Análisis

José Miguel Sánchez Peña

Los Misterios Dolorosos del Rosario

En relación con un artículo aparecido en Diario de Cádiz (con fecha 16 de febrero 2021) sobre 'Los Misterios Dolorosos del Rosario' del Museo de Cádiz, como responsable de las restauraciones e intervenciones llevadas a cabo en dicho grupo escultórico y leyendo los comentarios que publica el Obispado en el citado artículo, que no se corresponden con la realidad, me veo obligado a aclarar diversos puntos.

Es evidente que el grupo escultórico no necesita actualmente ningún tipo de restauración, pues desde el año 1970 (fecha de ingreso en el Museo) ha sido restaurado y supervisado continuamente, como suele hacerse con todas las obras expuestas en el Museo. Si comparamos las fotos de las distintas esculturas cuando ingresaron con el aspecto que presentan en la actualidad, dista un abismo. Por ello me sorprende que quien haya escrito el artículo citado, por supuesto con objeto de equivocar o engañar a la opinión pública y de hacer daño con unas informaciones falsas, haya dado lugar al artículo que circula por internet publicado en Diario de León (21 de febrero 2021) por la periodista Verónica Viñas. En él se vierten algunas 'lindeza' como el "falso Salzillo" o la "deteriorada talla", no solo degradando e infravalorando el 'conjunto', sino lo que es más grave, escribiendo sobre algo que no ha visto 'al natural', simplemente con una información falsa suministrada por el Obispado, descalificando una labor realizada por profesionales durante años.

Los estudios que llevo a cabo sobre la escultura genovesa en Cádiz me permitieron asignar el conjunto al escultor genovés Francesco Galleano. De todo ello se da cuenta en sendas publicaciones, para el que quiera saber más (Aranda Linares, Hormigo Sánchez y Sánchez Peña: Scultura Lignea Genovese a Cadice Nel Settecento. Opere e Documenti. Bibliota Franzoniana. Genova. 1993 Pp. 119-121 / Sánchez Peña, José Miguel: Escultura Genovesa. Artífices de Setecientos en Cádiz. Cádiz. 2006. Pp 116-125 y 239-243). Una verdadera joya que, tras su viaje a León, no retornará presuntamente al Museo, pasando a formar parte tal vez de la Casa de la Contaduría, un centro (que no Museo) hoy cerrado, sin director, sin conservador, sin restaurador y sin condiciones museísticas.

Cuando se clausuró el convento de Capuchinos (1970), tras el anuncio de un "falso estado de ruina", abandonándose la iglesia y forzándose su derribo a posteriori, los lienzos de Murillo y su escuela, así como de otros autores diversos, fueron depositados en el Museo, en donde se restauraron y quedaron expuestos; en ese mismo contexto ingresó también el grupo de los 'Misterios Dolorosos'. 'Los Ángeles Lampareros' y alguna que otra imagen tuvieron como destino la Palma. Los retablos (la totalidad de los que existían allí) fueron destrozados y/o quemados, y todo saqueado; las imágenes, algunas de gran valor, destrozadas, decapitadas o quemadas, de lo que puedo dar fe por las numerosas fotos que poseo, pues forman parte de una documentación única y excepcional, que dan una imagen muy negativa para el Patrimonio de la Diócesis.

Afortunadamente, el grupo de los 'Misterios' gozó de mayor suerte como podemos comprobar, por eso hoy existe. Creo que con estas líneas queda suficientemente aclarado el asunto, pues fui testigo directo de todo lo que aconteció en el Convento de los Capuchinos de Cádiz, destruido totalmente. Por todo ello, le sugiero al Obispado de Cádiz que no engañe a la gente con informaciones erróneas.

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