Análisis

José Luis Ortiz

La Ley de la Segunda Oportunidad: una auténtica oportunidad

Una cosa es vender una moto vieja en el Segunda Mano, y otra muy diferente es acogerte a la Ley de la Segunda Oportunidad para liberarte de cualquier deuda y volver a empezar desde cero. Porque sencillamente en esta vida todo el mundo merecernos una segunda oportunidad para volver a empezar. Estoy hablando de la Ley 25/2015 de 28 de julio de Segunda Oportunidad.

Pero… ¿qué es la Ley de la Segunda Oportunidad? Es el procedimiento legal por el cual, cualquier persona, sea empresario o no, puede, ayudado por la figura del Mediador Concursal, negociar el pago de su deuda con sus acreedores en plano de igualdad. Las deudas, eso sí, no pueden superar los 5 millones de euros. Quedan excluidas las deudas con Administraciones Publicas (Hacienda y Seguridad Social) y las hipotecas con los bancos, que únicamente podrán incorporarse al acuerdo si así lo deciden estos acreedores.

¿Qué conseguirás? Aparte de un acuerdo con tus acreedores con grandes rebajas (se llaman 'quitas'), aplazamientos y fraccionamientos (se llaman 'esperas'), permitiéndote reestructurar tu deuda y continuar con tu vida cotidiana, sin necesidad de “tirarte por los bloques”, como decimos simpáticamente en Cádiz, permite, además, abrir una ventana al final del túnel: que aquel que lo ha perdido todo por haber liquidado la totalidad de su patrimonio haciendo frente a su deuda, pueda verse liberado de la mayor parte de ella. En algunos casos, los acuerdos contemplan la liberación del 90% de la deuda, y en la mayoría de los casos, la liberación del 75% de la deuda.

Invito desde estas líneas a tantísimos ciudadanos gaditanos, jerezanos y de toda la provincia que tuvieron en su día fe en un proyecto económico o negocio, que fueron valientes, osados y emprendedores, pero que, por diversas circunstancias, fracasó y se encuentran actualmente endeudados “hasta las orejas”, que no tiren la toalla, sino todo lo contrario, que sean positivos y optimistas, y se den así mismos y a sus familiares una segunda oportunidad en sus vidas, acogiéndose a este mecanismo, eso sí, si pueden asesorados por un buen despacho. Este mecanismo no es la varita mágica, pero sí una más que razonable solución a su grave problema, problema que se carga familias y relaciones, porque dice el dicho que “cuando el dinero sale por la puerta, el amor salta por la ventana” ¡Animo de corazón!

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios