Kichi es un tipo con suerte. Diría que con mucha suerte, porque tiene enfrente una oposición que no ha debido darse cuenta de que en cinco años sólo se aprobó un presupuesto, donde hay un edil que lucha por hacer una ciudad con menos coches mientras seguimos con autobuses de hace 20 años y camiones de basura de hace 14, donde se tarda cinco años en hacer un pliego de transporte público y al que aún le queda para rato, donde en plena pandemia hemos tenido los peores servicios de playa de la historia argumentando que era para que la gente no tocara los botones, unos botones que sí se tocan en las máquinas de zona azul que cada vez proliferan más o en esos viejos autobuses abarrotados donde no hay ni gel hidroalcohólico al entrar, como en cualquier edificio público, y donde alguien que manda y hace más que el alcalde se empeña en ir contra la voluntad popular que tanto defienden para quitar el nombre al Carranza.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios