Crónica de San Juan de Dios

Melchor Mateo

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El cambio de poder en el Gobierno

El alcalde ha delegado buena parte del poder en los concejales novatos para asumir los grandes retos del mandato con la ayuda de los que ya tienen experiencia

El equipo de Gobierno de Adelante Cádiz, en la investidura del sábado 15 de junio. El equipo de Gobierno de Adelante Cádiz, en la investidura del sábado 15 de junio.

El equipo de Gobierno de Adelante Cádiz, en la investidura del sábado 15 de junio. / Joaquín Hernández Kiki

Hace cuatro años los entonces concejales de Por Cádiz sí se Puede y los de Ganar Cádiz se vieron de la noche a la mañana al frente de la ciudad con un equipo que estaba llamado a estar en la oposición y que, de pronto, se veía gobernando. Y ya se sabe aquello que es mucho más fácil destruir que construir.

Con el ideal de la lucha contra la casta y de que todo el que quisiera y fuera votado por los círculos podría llegar a ser concejal, salió una lista que ha lastrado la gestión en el primer mandato de Kichi, de un alcalde que iba aprendiendo a velocidad de vértigo mientras que otros han salido de San Juan de Dios sin enterarse casi de la historia.

Con un líder consolidado, las tornas han cambiado y desde Podemos se ha vivido una revolución que vino con una candidatura conformada sin el tiro al aire de una elección libre como en 2015, sino poniendo nombres y apellidos ante la seria posibilidad de volver a estar otros cuatro años gobernando la ciudad.Esta semana se ha dado a conocer el reparto de las responsabilidades donde sigue habiendo una gran carga de simbolismo con la creación de una serie de concejalías que tendrán más nombre que estructura y personal, como hace cuatro años la de deuda, y en esta llegan la de Feminismos, LGTBIQ+, Redes, Bienestar Animal y alguna que otra.

Varios ex asesores, Quirós, Páez y Fernández han asumido un papel protagonista

Es un gobierno con 13 concejales, tres más de los que hubo en el primer mandato, que ha permitido un reparto más racional de las responsabilidades pero también en algunos casos ha habido también heridos.Uno de los más significativos es David Navarro, sobre el que recayó una parte importantísima de la gestión y de la representación de este equipo de gobierno entre 2015 y 2019 y que pasa del todo a la segunda fila. Navarro va de disgusto en disgusto ya que perdió la batalla cuando amenazó con marcharse si no iba en el número tres en detrimento de Martín Vila en la lista de la candidatura para las pasadas elecciones. Aquello no gustó nada a los líderes de Podemos en el Ayuntamiento de Cádiz, empezando por el propio alcalde. Al final Navarro perdió el pulso y hoy aparece con una pérdida de poder considerable.

El alcalde el otro día le echaba una mano diciendo que no era bueno concentrar tanta responsabilidad, pero si algo ha tenido David Navarro en estos años es que se ha sentido cómodo en la batalla.

Eva Tubío no recibió de buena gana sus concejalía y llegó a amenazar con un plante

Eva Tubío, una de las concejalas que aporta Ganar Cádiz, ha perdido Cultura y se ha quedado básicamente con Vivienda, muy por debajo de sus aspiraciones que incluían incluso Asuntos Sociales. Esto ha generado un gran malestar en la concejala que amenazó con un plante cuando conoció las concejalías que iba a tener. Martín Vila, su jefe de filas en Ganar Cádiz, trató de interceder ante el alcalde. La respuesta que recibió fue que era una candidatura de confluencia y no la unión de dos formaciones. Kichi marcaba el territorio y dejaba claro quién es el líder.

Ana Fernández, que tenía con Asuntos Sociales una de las concejalías estrella, la ha perdido y se queda con Participación Ciudadana como máxima responsabilidad.

Es un gobierno en el que tres de los asesores que han trabajado en la sombra durante estos años pasan ahora a la primerísima línea. Demetrio Quirós con unas concejalías más de gestión interna, es el primer teniente de alcalde y, por lo tanto, será el jefe accidental en las ausencias de Kichi. José Ramón Páez ‘Cherra’ recoge todo el apartado económico como primer espada, una labor que antes hacía con el parapeto de David Navarro. Y Helena Fernández, que llega por Ganar Cádiz, sí tiene Asuntos Sociales. La quería Eva Tubío y al final ha ido a parar a una compañera de filas.

Entre las nuevas incorporaciones, Lola Cazalilla recoge prácticamente una superconcejalía al tener bajo su manto a Cultura que absorbe Carnaval, y Fiestas.

Sin embargo, más allá del reparto, es un equipo que se enfrenta a un reto mayúsculo en los próximos años donde debe desarrollar, esta vez sin excusas, su programa de gobierno.

Cuenta con una mayoría holgada que le va a permitir tener un mayor control de la gestión municipal y, sobre todo, con muchos miembros que ya vienen con una experiencia adquirida en estos primeros cuatro años, bien como alcalde y concejales (José María González, Ana Fernández, Martín Vila, David Navarro y Eva Tubío) o como asesores (Demetrio Quirós, José Ramón Páez y Helena Fernández). Ese aprendizaje con el coche en marcha ya ha de estar realizado y el trabajo de base, como el plan de servicios sociales, los trabajos participativos en asuntos como el transporte y los servicios sociales y el nuevo pliego de limpieza, son labores que ya están adelantadas y que a partir de ahora tendrán que dar sus frutos.

Los famosos palos en las ruedas de la oposición se supone que ahora serán más finos y, por lo tanto, podrá centrarse más en la construcción que en la destrucción que tanto ha poblado el discurso del gobierno local en estos cuatro años.

El alcalde ha decidido cambiar el paso con su gobierno. A pesar del galimatías de las tres áreas municipales y los títulos de las propias concejalías, al final lo que el ciudadano quiere que el Ayuntamiento sea eficaz. Ahora los concejales tendrán que demostrar que las expectativas que han puesto en ellos los que han formado las listas, se van a cumplir.

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