Los oficios que sobreviven en los aledaños de la medina de Tetuán

Joaquín Hernández 'Kiki' inaugura una exposición sobre profesiones ancestrales que perduran en la actualidad. Con esta muestra se reabre el Baluarte de San Roque.

Algunos de los oficios vinculados a la Medina de Tetuán.
Algunos de los oficios vinculados a la Medina de Tetuán. / Joaquín Hernándezkiki
Virginia León

Cádiz, 18 de diciembre 2016 - 02:12

La ficha

'Los oficios de la medina'. Joaquín Hernández Kiki. Galería Baluarte de San Roque, Fotografía. Puede verse hasta el 15 de marzo.

Hay oficios prácticamente extinguidos en nuestro entorno, que apenas se conocen si no es de oídas o fotos. Profesiones que pese al discurrir de los años se mantienen intactas, impertérritos, intocables en la Medina de Tetuán. Hasta ella ha viajado en decenas de ocasiones el fotógrafo Joaquín Hernández 'Kiki' para conseguir adentrase en la profundidad de Los oficios de la Medina, que el lunes 19 se inaugura en el Baluarte de San Roque, que por fin reabre como espacio expositivo, para lo que fue rehabilitado.

Un total de 50 fotografías en blanco y negro narran en imágenes los oficios de talabartero, torneros de madera, carpintero, herrero, matarife, artesanos de la piel, e incluso curtidores de piel, con los que el veterano fotógrafo ha tenido que labrar una relación, más allá de la mera fotografía. "Me ha costado mucho tiempo trabajarme la foto, primero acudiendo a los centros de trabajo para hablar y tomar el te con ellos para que así ganármelos y que me dejaran hacer una foto. Después, en sucesivos viajes, entablo relación, se las regalo y ellos empiezan a confiar y, finalmente, me dejan hacer mi foto", explica Kiki del carácter de estos vecinos del norte de Marruecos. "Ellos no entienden determinados conceptos en la fotografía, que se hagan determinados enfoques", comenta de esta labor desarrollada durante años.

Un trabajo que arrancó precisamente por la curiosidad que le despertó la supervivencia de estas profesiones que creíamos perdidas o abandonadas, "tan importantes que las calles de la medina se conocen por los oficios. Por ejemplo, la gente queda en el barrio de los carpinteros, de los curtidores o de los zapateros, pues así se citan los que viven en Tetuán", recalca.

También incide en la sostenibilidad de la que todavía pueden presumir este tipo de actividades, en las que todo el proceso es natural y no se desaprovecha nada. Tan natural, explica, como la forma que tienen de curtir la piel "con los excrementos de las palomas", o el desarrollo de la alfarería en la montaña, en lugares cercanos a lugares donde se obtienen el barro.

Del discurso expositivo, Joaquín Hernández 'Kiki'explica que cuenta con dos secciones amplias para la la curtiduría y alfarería, dos oficios tetuanís ancestrales que aún se conservan en esta zona, así como otros retratos a vendedores de cal, hojaldrera, aguador, matarife, lechero, hornero… "Me llaman la atención porque se mantienen intactos desde que se inventaron". Así, en el apartado de la alfarería, resalta el trabajo realizado por mujeres en la montaña, que con el tiempo se ha trasladado a la ciudad.

Por otra parte, también integra el recorrido un vídeo que acerca detalles de estos oficios al visitante y expone objetos característicos del Norte de Marruecos.

La exposición es la culminación de un proyecto cuyos primeros frutos ya expuso en Algeciras y Marruecos, en el Instituto Cervantes de Tánger y Tetuán.

Joaquín Hernández 'Kiki'trabaja desde hace décadas en Diario de Cádiz, y ha expuesto en numerosas ocasiones sus trabajos, siendo también autor de varios libros de fotografías. Ingresó el pasado mes de noviembre en la Academia de Bellas Artes de Cádiz, convirtiéndose en el primer fotógrafo que entra en esta institución.

La vida de un espacio escénico vinculado a Marruecos

Las bóvedas de la galería de Arte Baluarte de San Rorque ha tenido un ciclo vital un tanto extraño. Fue inaugurada en octubre 2014 por el anterior equipo de gobierno, con una exposición de Hakim Ghailan, integrada por una recopilción de grabados titulada Huellas de Asilah. Pero tras esta muestra, cerró. Fuentes del Consistorio confirmaron este verano que se volvería a abrir a finales de año -como así ha sido- con otro artista marroquí. No ha sido un autor marroquí, pero sí una exposición vinculada al país vecino. Esperemos que el espacio continúe su recorrido.

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