Cultura

"En mi caso, los lectores forman parte de la historia, de la aventura"

  • Blue Jeans publica 'No sonrías que me enamoro', la segunda parte de su Club de los Incomprendidos

Hacer que el lector forme parte de lo que se escribe como un agente directo, que interprete y moldee el texto a gusto o que el escritor le deje márgenes suficientes para plantear la historia a voluntad es un objetivo aparentemente moderno al que se viene dando vueltas desde los tiempos de Stern y Tristam Shandy.Rayuela chapotea a gusto en este juego; al igual que, de manera inocente, lo hacían aquellos libros de Elige tu propia aventura -¿recuerdan?-. Y son, por supuesto, numerosos los títulos que hansaltado de Internet al papel, subrayando la interactividad extensiva que ofrece el medio.

De entre las propuestas literarias surgidas al calor de Internet, quizá la más auténtica sea la desarrollada por un chaval de Sevilla llamado Francisco de Paula Fernández. Desanimado ante el rechazo editorial, comenzó a escribir en un fotoblog y, a partir de ahí, se hizo con la difusión y el apoyo suficientes como para conseguir ser publicado -con éxito- por Planeta. Las redes sociales le siguen sirviendo como pulso a lo que escribe, consulta detalles, responde a sus -numerosos- seguidores.

Lo que llaman el "fenómeno Blue Jeans" se ha basado en gran parte en todo este impulso y retroalimentación. "Abrirme un blog fue una reacción a varios rechazos que tuve con una novela de misterio, de esas con mucho trabajo, mucha investigación detrás -explica el autor-. Tras tanto rechazo, necesitaba saber si realmente valía para escribir y, ¿qué mejor que Internet? Ese momento, 2008, fue el de la explosión de las redes sociales, y había muchos chavales que escribían en fotoblogs, gente muy joven... y me decidí a buscar algo que les llamara la atención".

De ahí su cambio de registro a la novela juvenil y su gusto por el contacto con los lectores, que no ha cambiado desde entonces: "Más allá de inspiración para alguna cosa, utilizo las redes como un medio para que la gente participe directamente en la novela -continúa-. Sé qué tipo de libro hago: escribo para que la gente se divierta. Pero, en toda esta historia, lo importante son los lectores".

Blue Jeans, Francisco, insiste en la importancia de esta cercanía, que "autor y lector estén en la misma línea. Yo no olvido que fue por ellos por quienes me publicaron el primer libro -la primera entrega de su Canción para Paula vendió 20.000 ejemplares en tan sólo cuatro meses-. Ahora puede ser una novedad que un autor haga esto, que se implique tanto con sus lectores a través de las redes: para mí, desde luego, es algo normal. Y no sería extraño pensar que, dentro de diez años, la mayor parte de los escritores hagan esto. Además, si los lectores han formado parte de la historia desde el principio, ahora ya no se puede hacer de otra manera: se han acostumbrado".

Muchos de los detalles y la orientación de lo que escribe se dicta, en gran medida, según la reacción de sus seguidores: "Hay frases de lo que voy escribiendo que pongo en un tuit y, de repente, tienen 300 réplicas -explica-. Prácticamente,voy anunciando lo que hago en Twitter todos los días. Hay otros autores que jamás podrían hacerlo, que necesitan aislarse, el silencio creativo. Yo no puedo. A la hora de escribir, aprendo mucho de los lectores. En mi caso, ellos forman parte de la historia, de la aventura".

No sonrías, que me enamoro, la segunda parte de su trilogía del Club de los Incomprendidos, se publicó a primeros de este mes -la primera entrega, Buenos días, princesa, había arrastrado ya a 60.000 lectores-. Una serie que también será una trilogía, algo que asegura nunca tiene claro cuando empieza a escribir.

Desde su primer libro, Blue Jeans ha hecho que sean los personajes los principales ganchos de sus historias: "El público adolescente se enamora de o se identifica con ellos -continúa Francisco-. Buscan un personaje de su edad, que viva y sienta igual".

¿Es extraño ponerse piel adolescente? "Para mí sería más complicado escribir sobre la II Guerra Mundial -dice-. ¿Cómo eres capaz de meterte en el cerebro de una niña de catorce años?, me preguntan. Pero bueno, ¿quién no los ha tenido? Siempre me sirve para recordar un poco. Aunque ningún personaje es exactamente como yo era... -prosigue-. Tal vez el Álex, el escritor, y Ángel, el periodista de Canciones para Paula se parezcan un poco..."

Para el autor, lo fundamental a la hora de escribir juvenil es no perder el sentido de actualidad. "Hay que hacer un texto lo más real posible -indica-. Por eso incluyo todo lo que puedo redes sociales, WhatsApp, si van a Madrid, hay que hablar de sitios a los que vaya la gente... No han de ver lo que cuentas como algo ajeno. En este sentido, por supuesto, me es también muy útil estar en contacto con ellos".

"Es cierto que el tener un público juvenil me hace tener un feedback que, de otra manera, no tendría -comenta-. Y es un público que sé que tendré luego, aunque escriba novelas para adultos. Pero esa dirección seguro que no sería tan divertida".

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