maría terremoto. cantaora

"Si uno quiere escuchar flamenco no se pone Rosalía, se pone a Dolores Agujetas"

  • La artista jerezana, una de las jóvenes promesas del cante jondo, recoge el testigo de Arcángel en el espectáculo 'Flamencolorquiano'

  • Interpretará las 'Lorqueñas' de Pastora

María Terromoto en su última actuación, en el Festival del Cante de las Minas de la Unión. María Terromoto en su última actuación, en el Festival del Cante de las Minas de la Unión.

María Terromoto en su última actuación, en el Festival del Cante de las Minas de la Unión. / marciál guillén / efe

María Fernández Benítez (Jerez de la Frontera, 2000), alias María Terremoto, nació con el "gen flamenco". No solamente lo dice ella, así bajito, con una humildad que le cubre de la cabeza a los pies. Su talento y su familia le preceden. Nieta del genio Fernando Fernández Monge Terremoto de Jerez e hija del cantaor Fernando Fernández Pantoja Terremoto, la artista se ganó el respeto y la admiración de la Bienal de Sevilla con 16 años. Lo hizo con una entereza y una sobriedad en el escenario impropia de su edad que le valió el Giraldillo Revelación. Ahora recoge el testigo de Arcángel en el espectáculo Flamencolorquiano. Será su primera vez en el Generalife, acompañada del Ballet Flamenco de Andalucía. La jerezana tiene preparado el Poema de la soleá, unos tientos tangos y las Lorqueñas de Pastora.

-Se estrena en Flamencolorquiano como artista invitada. ¿Es la primera vez que actúa en un montaje de estas dimensiones?

-Sí. Nunca antes había actuado en un espectáculo de tal calibre y con tanta gente. Tampoco he cantado en el Teatro del Generalife ni junto al Ballet Flamenco de Andalucía. Estoy muy contenta e ilusionada.

-¿Le impone más respeto que el montaje sea un homenaje a la figura de Lorca?

-[Silencio] Claro que sí. Es una responsabilidad extra porque Lorca está considerado uno de nuestros mejores poetas. Además, el espectáculo está hecho con muchísimo cariño, delicadeza y tacto.

-¿El público escuchará un repertorio diferente al de Arcángel?

-Sí. Me he preparado el Poema de la soleá -al estilo de Curro Frijones-, unos tientos tangos de Pastora y las Lorqueñas de Federico -las famosas Lorqueñas que Pastora Pavón, alias La Niña de los Peines, grabó en Barcelona en 1949-.

-Flamencolorquiano tiene su origen en una visita de Rafael Estévez, el director del montaje, a Pilar López, hermana de La Argentinita. ¿Cree que el flamenco siempre fue territorio dominado por hombres pero lleno de grandes mujeres?

-Sí, siempre. Lo que pasa es que antaño la mujer en el flamenco, desgraciadamente, ocupó un papel secundario. Los nombres de maestras flamencas son infinitos. Ahora creo que nos están empezando a valorar. Yo lo noto.

-¿Alguna vez se ha sentido discriminada por ser mujer y joven?

-No, para nada. Si es verdad que al ser más joven te exigen más, pero la frescura está ahí. La mujer y el hombre están igual de valorados en el flamenco que en la vida cotidiana. En mi opinión, me da igual si eres hombre, mujer, gitano o payo. Todos somos personas por dentro y tenemos los mismos huesos.

-Pertenece a la estirpe de los Terremoto de Jerez. ¿Los antecedentes familiares animan a dedicarse a ello o limitan su trabajo?

-Para nada me limita. Intento superarme en cada actuación. Es un honor pertenecer a una familia que ha dado a dos de los mejores cantaores de flamenco. No voy a perder de vista que tengo una responsabilidad por mi apellido. El respeto que tengo hacia la profesión tampoco lo voy a olvidar. A veces te levantas, sí, y te dices: "Pertenezco a una casa de flamencos; no puedo fallarles".

-Su primer disco, La huella de mi sentío, se publicará en septiembre. ¿A qué suena?

-Es un trabajo de flamenco ortodoxo, pero con alguna sorpresita. Lo ha producido Ricardo Miño y me ha ayudado mucho mi guitarrista de cabecera Nono Jero.

-¿Hay algún palo al que le haya dado prioridad?

-A los tangos. También he hecho una trilla. No quiero adelantar mucho más porque prefiero que la gente lo escuche y le ponga ella misma su etiqueta.

-He leído que algunos temas los ha producido el guitarrista trianero José Acedo, que ha trabajado con Alba Molina y más recientemente con Rosalía. ¿Piensa que lo que hace la catalana es flamenco?

-Respeto todo lo que hace Rosalía y no voy a cuestionar su trabajo. Es una gran artista. Pero creo que el flamenco está en las peñas y en los festivales.

-¿Dónde está el límite entre lo que se considera música flamenca y lo que no?

-El flamenco es lo puro, lo ortodoxo. Lo demás ya son extras. Cada uno es libre de hacer lo que quiera. El flamenco nunca ha tenido fusiones y creo que nunca las tendrá. En mi caso, soy flamenca, hago flamenco y moriré flamenca.

-¿Hay una fina línea entre flamenco y flamenquito?

-¿No sabe que el flamenquito no existe? [ríe]. Si busca en el diccionario esa palabra verá que no está. Cuando alguien cree que canta flamenco y suena a pop, es pop. El flamenco es una soleá, una seguiriya, unos tientos. Pero un temita, no.

-A Rosalía la han acusado de apropiarse de símbolos gitanos y andaluces en canciones y videoclips suyos, como Malamente. ¿Qué opina?

-El flamenco no es propiedad de nadie, ni tiene que ver con razas, etnias o colores. Pero sí que es verdad que hay veces, no me refiero a Rosalía, que se desvirtúa el flamenco. Intentamos meterlo donde no cabe, ni entra. Rosalía me encanta, pero creo que no hace flamenco. El que quiere escuchar flamenco no se pone Rosalía. Se pone a Dolores Agujetas, a Juana la del Pipa, a Pedro El Granaíno, a Arcángel. Aunque ella se venda como flamenco su público no lo es. La masa que mueve el flamenco no lo mueve ella con todos mis respetos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios