Cultura

El epílogo artístico gaditano del XIX

  • La pinacoteca acoge la muestra 'Pintores gaditanos (1898-1936)' que recoge la evolución de la obra de autores pertenecientes a la Escuela de Bellas Artes en este momento de decadencia.

PINTORES GADITANOS. Pintura.Museo Provincial de Cádiz, Hasta 26 de junio.

La pequeña sala destinada a exposiciones de los fondos del Museo de Cádiz se viste de arte gaditano. De la obra de importantes firmas locales en un momento de inflexión en la historia del mundo y de la ciudad. Concretamente en el final de la Guerra de Cuba y el inicio de la Guerra Civil, "un momento, 1898, que supuso un cambio muy importante también en el sentido cultural y artístico, en que la ciudad y su influyente burguesía quedaron reducidos a un ámbito local, convirtiéndose en pequeña ciudad de provincia". Así lo explicó la delegada provincial de Cultura, Remedios Palma, que presentó la muestra Pintores gaditanos (1898-1936).

Este periodo también quedó reflejado en la transformación o evolución de estos pintores vinculados con la Escuela de Bellas Artes Local. Artífices de la talla de Sebastián Gessa, José Morillo o Salvador Viniegra, que representan la faceta más realista y conservadora propia del último cuarto del siglo XIX, frente a la manufactura más renovada de otros pintores más jóvenes como Federico Godoy y Felipe Abarzuza. "Estos representan la renovación de la pintura de la mano de Joaquín Sorolla, pues ambos son discípulos suyos", explica Juan Alonso de la Sierra, director del Museo de Cádiz. "Y el contraste puede verse de una forma muy gráfica y didáctica", añadió durante el acto de presentación.

Y así se manifiesta en este espacio ubicado en la primera planta del Museo, donde los colores oscuros se enfrentan a las pinceladas más sueltas y luminosas, de un muro a otro de la sala. Los retratos del chiclanero Godoy, por ejemplo, rompen con la estética más colorista y libre de la marina también obra de Godoy integrada en esta muestra, Barca en puntales, "usando el azul con total libertad", dada la influencia impresionista. También sorprende el estudio "rompedor" del paisaje que emprende Felipe Abarzuza. Porque, tal y como recordó Remedios Palma, "el inicio de esta nueva etapa estuvo marcado por la influencia del impresionismo" y, en general, de los nuevos istmos. La última parte de la muestra, explicó Alonso de la Sierra, aborda la obra de los artistas que a raíz de la renovación de los grandes pintores como Abarzuza o Godoy, "hacen algo plenamente local. Es el caso de Francisco Prieto o Manuel López Gil. De modo que ya son pocas renovaciones porque se siguen nutriendo de los cambios de los primeros artistas".

En total son 16 las piezas que integran esta exposición, la mayoría procedente de los fondos ocultos del Museo. Si bien, esta nueva revisión permitirá "remodelar e integrar nuevas obras a la sala de la primera mitad del siglo XIX". Alonso de la Sierra se escudó en el "dinamismo" de la institución que dirige, y en la importancia de la divulgación del patrimonio. En este caso, del fructífero periodo de las artes plásticas del XIX en la ciudad.

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