Cultura

¡Mi amigo el Dinosaurio!

  • Natacha Bustos ilustra las divertidas aventuras de este inusual dúo dentro del Universo Marvel

L A fértil imaginación del Gran Jack Kirby parió a una pareja de personajes de lo más inusual, Moon Boy and Devil Dinosaur. Los años setenta llegaban a su fin y lo contradictorio de la situación era que, tras su regreso a la Casa de las Ideas, 'King' Kirby tuvo que hacerse la competencia a sí mismo. O mejor dicho, a la editorial DC Comics, el otro gran sello que en ocasiones hacía sombra a la Marvel: "Kamandi, the last boy on earth" también era un vástago de Kirby, así que el resultado de toda esta operación, algo surrealista, fueron estos dos personajes que vivieron sus aventuras en un entorno prehistórico, aunque la cosa no pasó, por desgracia, de un puñado de números, quedando el dúo prácticamente en el olvido.

Ahora, los que tengáis los medios, pillad una Tardis (haced un ejercicio de imaginación, por favor) y saltemos a la actualidad. La editorial Marvel ya no es lo que fue, ni lo pretende. Los tiempos han cambiado y con ellos, a los personajes icónicos que todos ya conocemos (Spider-Man; Capitán América, los X-Men…) se han sumado unos nuevos que la sociedad, y los cambios sociales acaecidos con el paso de los años, demanda: la nueva Ms. Marvel, Spider-Gwen, Spider-Woman… Por citar sólo a algunas de estas incorporaciones femeninas a un universo que siempre colocaba a la heroína como florero, destacando más por sus curvas que por su actitud (la mayoría de las veces adoptando el manido papel de damisela en apuros).

Además de todo esto, la editorial se está abriendo a otros públicos, más jóvenes (al fin y al cabo, la mayoría de los consumidores, como bien se refirió a ellos Alan Moore, ya superan la treintena…). Y es entonces cuando surge la chispa de la genialidad y nace un personaje como Moon Girl, o mejor llamémosla por su verdadero nombre, Lunella Lafayette.

Lunella no es una niña pequeña ni una adolescente. Se encuentra en ese limbo en el que notas que las cosas están cambiando, y en su caso más todavía. Es una chica superdotada, posee una inteligencia superior que la ha convertido en la diana de las bromas de sus compañeros de instituto, que se divierten a su costa, adjudicándole el mote de Moon Girl, ya que parece estar siempre en la Luna… (Lo que ellos nos saben es que en la mente de la niña se trazan planes, ecuaciones e inventos que harían enrojecer al mismísimo Tony Stark).

Su vida transcurre a dos niveles, la que sus amorosos padres piensan que es y la otra, la secreta, en la que Lunella trata de encontrar un misterioso artefacto de origen extraterrestre, el proyecto omnionda Kree y, sobre todo, intenta luchar contra la angustia vital que la hace ser poseedora del gen inhumano y lo que puede suceder si inhala los gases de las nieblas terrígenas que están apareciendo en la ciudad de New York…

Paralelamente, de un salto, viajamos una vez más a los tiempos prehistóricos. Los miembros del Clan-Asesino, Diente-Pincho, Rachacha, Gurf, Tharg y Thok, dentro de su torpeza, se hacen con el mismo artefacto que Lunella, y tras atizarle de lo lindo al pobre Moon Boy (al que dejan malherido), viajarán al presente. Pero no lo harán solos, ya que tras ellos, persiguiéndolos, ha llegado un ¡gran dinosaurio de color rojo y ojos llameantes!

En este primer arco argumental, escrito por el tándem formado por Brandon Monclare y Amy Reeder (que también ilustra las portadas), vamos a disfrutar de las peripecias de la chiquilla y como la llegada del Dinosaurio Diabólico va a cambiar totalmente su vida, ya que en él va a encontrar al mejor aliado y amigo, además de la aparición especial de algún tipo fortachón y de piel verde…

Y dibujando todo esto, la española Natacha Bustos, que tras haberse curtido en el mundo de la novela gráfica (Chernobil. La Zona) y el humor gráfico (Caniculadas) ha dado el gran salto al mercado estadounidense, al principio de la mano de su 'mentor' en esto de las viñetas, Javier Rodríguez, y ahora ya volando sola (¡y de qué manera!) en una colección que se le ajusta como un guante. De hecho no imagino a ningún otro artista que plasme mejor a Lunella (así, Natacha la ha dibujado a su imagen y semejanza cuando tenía la misma edad de la protagonista). Sus páginas desprenden frescura y diversión. Se nota que Natacha se lo pasa bien, muy bien, dibujándolas. De hecho, algunos afortunados tuvimos la suerte de conocer su experiencia en los cómics en la última Feria del Libro, de la que fue invitada en su programación de cómic.

Gracias al buen trabajo del equipo creativo, Lunella Lafalleye se ha convertido, con el paso de los meses, en el personaje favorito de multitud de jóvenes (y no tan jóvenes) lectoras y lectores, llegando a ser premiada con el Glyph Award al Mejor Personaje Femenino y lo que en principio iban a ser sólo doce números para presentar a Moon Girl ha conseguido que la serie, y espero que por mucho tiempo, tenga continuidad.

Si tenéis niños en casa, ésta colección es una magnífica oportunidad que nos ofrece Panini Comics para introducirlos en la lectura de tebeos. No os vais a arrepentir.

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