Cultura

"Zitman no expone en cualquier sitio, sus mujeres tienen que sentirse bien"

  • El Castillo de Santa Catalina de Cádiz acoge la muestra 'Zitman en España', con esculturas de diversas etapas del artista holandés · La mayoría de las obras representan mujeres indígenas un tanto deformes

En la puerta de la Sala Baja de San Nicolás del Castillo de Santa Catalina de Cádiz un niño de bronce invita a entrar. Una vez dentro, el visitante se encuentra con un pequeño grupo de ciclistas, una tribu indígena y muchas mujeres de gran tamaño un tanto deformes. Todo ello en bronce. Son obra del artista holandés afincado en Venezuela Cornelis Zitman (1926).

Hasta el próximo día 8 de noviembre, esta sala de la fortificación gaditana alberga la exposición Zitman en España, que recoge obras de diversas etapas del artista y ayer se abrió al público. La bienvenida a la muestra la dan dos piezas que representan a Don Quijote y Sancho Panza.

Al acto de inauguración asistió Bárbara, la hija de Zitman, quien dio las gracias en nombre de su padre "a todo el equipo que ha hecho posible esta exposición en esta ciudad tan maravillosa". Adelantó que la intención del autor es venir a Cádiz en octubre. "Estoy segura de que le encantará la exposición, el castillo, la ciudad y sobre todo la gente", apuntó.

El comisario de la muestra, Carlos Armas, corroboró las palabras de Bárbara Zitman, afirmando que el artista llevaba un tiempo muy interesado en exponer en este lugar. "Y te aseguro que él no expone en cualquier lado. Tiene que ser un sitio con una atmósfera especial. Él siempre dice que sus esculturas tienen que estar donde se sientan bien, sus mujeres tienen que sentirse como en casa", comentó.

Armas hizo una visita guiada por la muestra a la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, al concejal de Cultura, Antonio Castillo, y al cónsul de los Países Bajos, que había acudido para apoyar la exposición. Contó que Zitman se considera principalmente dibujante, aunque es más conocido por su faceta de escultor. Porque cuando se observan estas piezas, no se olvidan. Su autor las ha realizado a mano, no utiliza nunca el martillo ni el cincel, todo ha sido modelado. "Sorprende más su escultura porque sus dibujos son pequeños, íntimos, a modo de boceto", señaló el comisario. En el Castillo de Santa Catalina se pueden observar algunos de esos bocetos; de Luna, una obra de grandes dimensiones en la que el escultor juega con el equilibrio.

Carlos Armas llamó la atención sobre la importancia de la temática en las obras de Zitman, como los ciclistas, que evocan Holanda y los hizo en la época en la que empezó a esculpir y añoraba su país natal. También habló de la serie de las camas y de Tribu, un grupo escultórico de pequeño tamaño pero de gran importancia.

De todas las piezas de esta muestra, el comisario destacó La desconocida, una mujer desnuda, voluminosa y de gran tamaño sobre una hamaca, y Cama grande, una mujer deforme semidesnuda sentada sobre una cama muy sencilla. "La primera es más sublime y sutil, puede que impresione más, pero Cama grande tiene un gran valor artístico", apuntó.

Tanto Teófila Martínez como Antonio Castillo se mostraron impresionados con las obras de Zitman. La alcaldesa manifestó que este trabajo "mezcla el sentimiento europeo con la cultura iberoamericana". Y animó a que "nadie se pierda esta auténtica maravilla", sobre todo los jóvenes estudiantes de arte "para que se empapen de una obra tan importante".

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