Cultura

'Teatros Romanos de Andalucía' amplía su oferta en su tercer año

  • El ciclo impulsado presenta 42 funciones de nueve espectáculos en Itálica, Málaga y Baelo Claudia entre julio y agosto El teatro de Cádiz sigue sin incorporarse

La segunda edición del ciclo Teatros Romanos de Andalucía, el programa con el que la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía promueve actividades escénicas en los enclaves patrimoniales de Málaga, Itálica y Baelo Claudia, se saldó el año pasado con 12.800 espectadores, siete compañías participantes y cuarenta representaciones en los citados yacimientos. Tales cifras suponen, según explicó ayer en Málaga el consejero en funciones, Luciano Alonso, "la consecución de los objetivos planteados: fundamentalmente, ofrecer oportunidades a las compañías y empresas andaluzas y promover a través de las representaciones los bienes del patrimonio histórico andaluz". El balance justificaba no sólo la convocatoria de una tercera edición, también la ampliación de la oferta en la misma, y así ha sido: Alonso presentó ayer en el Teatro Romano de Málaga el programa del certamen para este año, que reúne 42 funciones a cargo de nueve compañías con un presupuesto de 170.000 euros (recursos propios aparte y con las compañías a taquilla) y 35 empresas contratadas para la aportación de servicios y equipos técnicos. El programa se concreta además en julio y agosto (las citas previstas para Málaga, donde el ciclo se ha celebrado hasta ahora en septiembre, se adelantan a julio) con la intención de ampliar públicos y reforzar el carácter veraniego de la propuesta.

En lo que a materia prima se refiere, Luciano Alonso destacó ayer los dos estrenos absolutos incluidos en un programa (la nueva Fedra de Atalaya, dirigida por Juana Casado; y Miles Gloriosus de Plauto a cargo de Clásicos Contemporáneos) que queda finalmente así: en el Teatro Romano de Málaga se podrá ver la adaptación de las Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar que firma La Tarasca (y con el actor Roberto Quintana en exclusiva para la cita malagueña) el 2, 3 y 4 de julio; Miles Gloriosus podrá verse los días 8, 9, 10 y 11 de julio, mientras que el turno de la Fedra de Atalaya llegará el 16, 17 y 18 de julio; por último, los días 23, 24 y 25 de julio se representará la Medea en clave flamenca de la compañía malagueña Induo Teatro, que ya subió a escena el año pasado en Baelo Claudia dentro del mismo ciclo. En Itálica, el ciclo comenzará el 23 de julio con una lectura multidisciplinar de La Ilíada dirigida por Jesús Vigorra; el 24 y 25 de julio podrá verse Memorias de Adriano de La Tarasca (con Juan Carlos Sánchez, que también actuará en Baelo Claudia, en el papel protagonista), mientras que Fedra se representará el 30 y 31 de julio y el 1 y 2 de agosto y Clásicos Contemporáneos habrá lo propio con Miles Gloriosus el 6, 7, 8 y 9 de agosto. Del 13 al 15 de agosto comparecerá el Ballet Flamenco de Andalucía, una cita que Luciano Alonso destacó especialmente, con Imágenes, 20 años, el espectáculo con el que la agrupación celebra su vigésimo aniversario. Para Baelo Claudia, el programa se conforma como sigue: el 6 de agosto, La Odisea de El Aedo Teatro (también en categoría de estreno); el 7 y 8 de agosto, Las Moiras de Entredos Ballet Español; el 12, 13, 14 y 15, Miles Gloriosus de Clásicos Cotemporáneos; el 19, 20, 21 y 22, Memorias de Adriano de La Tarasca; y el 26, 27, 28 y 29 de agosto Las Bacantes, de Sennsa Teatro, que se representó el año pasado en Itálica. A modo de complemento, el Teatro Central de Sevilla acogerá el 23 y 24 de julio el segundo Foro Internacional Teatros Romanos de Andalucía: conservación, uso y gestión cultural de lugares antiguos de espectáculo, en el que participarán especialistas como los arquitectos Manuel Portaceli y Víctor Pérez Escolano, el dramaturgo y director teatral Alfonso Zurro, el experto del Icomos Didier Repellin, el director científico del Consorcio Ciudad Monumental de Mérida Miguel Alba, el escenógrafo Juan Ruesga y el arqueólogo responsable del Teatro Romano de Málaga Manuel Corrales. El Instituto Francés, la Universidad de Sevilla y la propia Consejería de Cultura participan un año más en la organización del seminario.

Durante su intervención, Luciano Alonso señaló que la Consejería introducirá este año mejoras técnicas en cada espacio "de cara a futuras ediciones", y citó el caso expreso del Teatro Romano de Málaga, "donde se estudiará la posibilidad de ampliar las gradas y acercar a los espectadores a la escena" (una intervención ampliamente reclamada por las compañías y el público, que el año pasado llenó casi todas las funciones programadas). Preguntado por la posible incorporación del Teatro Romano de Cádiz a medio plazo, el consejero recordó que el enclave puede visitarse ya parcialmente, aunque su uso escénico requiere una actuación a fondo para la que aún no hay plazos establecidos.

Los clásicos acuden así un año más al auxilio del tejido escénico andaluz, aún mermado a costa de una crisis y una política fiscal que han causado estragos en el sector. El favor del público, a tenor de las dos primeras ediciones, parece ganado de antemano. Y no es poco.

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