Cultura

JazzCádiz alcanza su XI edición con la vista puesta en "una nueva etapa"

  • La cita organizada por Qultura y El Musicario se desarrollará entre el 24 y 29 de julio

  • El 6 de julio se presentará oficialmente en el CUC con un concierto especial de Javier Galiana

José Carlos Calvo, Amada Blasco, Pepe Dorado, Marina Fernández, Gloria Garrastázul y Eva Tubío, con el cartel de la XI edición de JazzCádiz. José Carlos Calvo, Amada Blasco, Pepe Dorado, Marina Fernández, Gloria Garrastázul y Eva Tubío, con el cartel de la XI edición de JazzCádiz.

José Carlos Calvo, Amada Blasco, Pepe Dorado, Marina Fernández, Gloria Garrastázul y Eva Tubío, con el cartel de la XI edición de JazzCádiz. / Lourdes de Vicente

Cuando los nombres de Salvador Sobral o Sílvia Pérez Cruz no eran conocidos y reconocidos por el gran público, el festival JazzCádiz hablaba a la ciudad de estos artistas, animaba a conocerlos y, aun más, contó con ellos para su programación que este verano supera esa "barrera invisible de los diez años" y con la que inauguran "una nueva etapa". Una especie de punto y seguido en el que los organizadores, las asociaciones Qultura y El Musicario, echan la vista atrás para releer su historia sin dejar de escribir el futuro de una cita que no se tuerce en su renglón principal, acercar el jazz al público mayoritario. Devolverlo, al fin y al cabo, a sus orígenes, a las clases populares que lo vieron nacer.

De esta forma, entre el 24 y 29 julio en el Parador Hotel Atlántico (conciertos gratuitos) y Baluarte de la Candelaria (actuaciones de pago) se volverá a desarrollar un programa que ayer fue presentado por sus artífices -Marina Fernández, Amada Blasco y Pepe Dorado-, la autora del cartel de esta edición, Gloria Garrastázul, José Carlos Calvo de El Garbanzo Negro, uno de los micromecenas del evento, y la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Cádiz, Eva Tubío.

La artista Gloria Garrastázul es la autora del cartel de este nuevo encuentro

Todos ellos se congratularon por el trabajo bien hecho en los últimos 10 años donde han conseguido "que de 100 personas pase a 700 el público de un concierto de jazz", como aseguraba la directora de la cita, Marina Fernández, que valora como "lo más bonito" de este periodo "que el público de Cádiz haya confiado en nosotros".

En este sentido, los conciertos de entrada libre en el Parador Hotel Atlántico, que se inauguraron hace cuatro ediciones, y las populares jam sessions que le dan "ese punto golfo al festival", como tilda Amada Blasco, han sido claves para la creciente popularidad de una cita "ya imprescindible y con muchos fieles seguidores" del verano gaditano, tal y como acertaba Eva Tubío.

Jam Sessions que durante los tres primeros días se celebrarán en la asociación Aires de Cádiz y que después pasarán al mismo Baluarte de la Candelaria, que abrirá sus puertas a todos los interesados tras la finalización de los conciertos con entrada de pago.

"Hemos aprovechado que cumplíamos una década para revisar un poco lo que habíamos conseguido y pulir el trabajo hecho", argumentó Fernández que asegura que este año estarán "más presentes" en la calle y que la pata formativa del festival se mantiene "pero en formato clases magistrales más que con un seminario".

Será el Baluarte de la Candelaria el escenario de estas clases magistrales que impartirán Carmelo Muriel (armonía flamenca) y Philip Wilkinson (armonía negativa), tal y como adelantaron los organizadores.

Otra de las citas para apuntar en la agenda que tiene preparado Jazz Cádiz es la del concierto de presentación oficial de la cita que tendrá lugar el 6 de julio en el Centro Unicaja de Cultura (calle San Francisco). "Será un concierto muy especial, muy atrevido y muy divertido que protagonizará el músico gaditano Javier Galiana que va a estrenar para la ocasión su proyecto Cádiz dentro un piano donde, puedo decir, no sólo habrá música", adelantaba la coordinadora del festival que también tuvo palabras de agradecimiento para la autora del cartel. Un cartel que refleja perfectamente el espíritu de este festival bonito.

"He querido alejarme de los colores oscuros que normalmente relacionamos con el jazz porque quería representar lo que más amo de la ciudad, la luz y el mar", explicaba la ilustradora que apuesta por inundar de azul su cartel ("degradado del oscuro al celeste, del día a la noche", precisa) y colocar a dos personajes divirtiéndose en el mar en su empeño por reflejar ese carácter popular y lúdico que tiene JazzCádiz y al que no renunciará ni en otros diez años más.

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