Cultura

"Hago las fotos de día y por la noche las devuelvo a la ciudad"

  • El fotógrafo Oriol Llauradó continúa con su proyecto 'Calle-Gente-Calle' en Cádiz

La imagen en movimiento de un gaditano caminando sobre las alturas de Cádiz.

La imagen en movimiento de un gaditano caminando sobre las alturas de Cádiz. / oriol llauradó

Hace un año y medio que el fotógrafo catalán Oriol Llauradó inició el proyecto Calle-Gente-Calle por diferentes ciudades del mundo como Katmandú, San Francisco, Buenos Aires, Madrid, etc. Ahora le toca el turno al sur de España y por eso se ha aventurado a fotografiar a los vecinos de Cádiz y de los pueblos blancos de nuestra provincia como Conil.

Se trata de un proyecto que le ha permitido ser finalista en el concurso de fotografía LensCulture Street Photography Award 2016. Además, para poder llevarlo a cabo por el resto de ciudades lo ha posicionado en la plataforma de crowdfunding Verkami. "A cambio de las donaciones de la gente doy fotografías realizadas por mi", explica Llauradó.

Para poder comenzar este proyecto, en el que lleva inmerso desde 2016, contactó con "una mecenas que compró las obras de arte para su galería" y así pudo "financiarse" gracias a la venta.

A priori su proyecto puede parecer fácil pero no lo es. Llauradó busca en las diferentes ciudades la misma luz para conseguir el contraste negro del fondo de la fotografía. "Durante el día hago las proyecciones con una luz parecida de cada ciudad, así consigo aislar al individuo y que nadie sepa de dónde es esa persona", aclara Llauradó. Para él "es una forma de romper distancias".

El fotógrafo va "cultivando imágenes" y las mezcla una detrás de otras. "Se trata de personas que van andando y saliendo, o entrando de la oscuridad", explica Llauradó.

Las imágenes que consigue de la gente caminando logra encuadrarlas en un fondo negro al momento, gracias al contraste de la luz que le proporciona el lugar escogido.

Encontrar un fondo negro a plena luz del día en Cádiz es una misión imposible pero para este fotógrafo no hay nada que se lo impida. Justo en el arco del Pópulo colocó su trípode y fue disparando con su cámara a todos los que fueron pasando hasta hacerse con el negro que busca. Todo ello para luego poder mostrar cómo la gente entra y sale de esa oscuridad a pleno sol.

"He logrado hacer una proyección en una azotea de Cádiz a modo de skyline con la Catedral de fondo. Creo que es la mejor hasta el momento", destaca el fotográfo. De esta manera se van viendo las imágenes de los ciudadanos gaditanos a juego con la belleza de la ciudad.

Llauradó realiza fotografías y videoarte. La calle es su galería más preciada y por eso una vez terminada la sesión habla con vecinos y bares de la zona para que le dejen conectar su proyector y así mostrar su performance de unos 10 o 30 minutos.

A pesar de usar imágenes de gente cotidiana por la calle, la respuesta de la ciudad hacia él siempre ha sido buena. "No busco gestos raros ni connotaciones, solo fotografías de gente caminando", aclara Llauradó.

A través de las redes sociales y los medios de comunicación el artista trata de que todos conozcan su proyecto, que "ahora continuará por el sur de Europa". La ruta sigue y Llauradó no piensa parar, su objetivo es "recopilar documentación para así hacer un libro y una exposición".

A todos los que caminamos por la ciudad nos toca estar atentos porque cualquier rincón puede ser bueno para ser cazado.

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