Cultura

Chirigóticamente virtuosas

Ciclo: La nueva comedia contemporánea. Obra: La maleta de los nervios. Dramaturgia y dirección: Antonio Álamo. Reparto: Alejandra López Segovia, Ana López Segovia, Teresa Quintero. Espacio sonoro y música: Luis Navarro y Javier Mora. Coreografía: Paloma Díaz. Vestuario: Carmen Sánchez y Eunice García. Diseño de iluminación: Luis del Valle. Letras: Ana López Segovia y 'La chirigota de las niñas'. Día: sábado 7 de agosto. Duración: 90 minutos. Lugar: Teatro Municipal Pedro Muñoz Seca. Aforo: Lleno.

Ya lo decía el maestro Téllez hace bien poco: "tres eran tres y eran puñeteramente buenas". Lo de 'las niñas' para estas tres pedazos de actrices es un eufemismo que las rejuvenece, pero que al mismo tiempo les sirve de zangamanga para alborotar sin concesiones el patio de butacas.

Las hermanas López Segovia y Teresa Quintero han sabido llevar a la máxima expresión la costumbre de la calle gaditana, utilizando su mismo lenguaje alborotado cual bululú de los cómicos de la legua en su viaje a ninguna parte.

Para la ocasión los astros se han confabulado y han medrado lo suficiente para que confluyan en un mismo proyecto el dramaturgo cordobés Antonio Álamo y la creatividad de Chirigóticas, dando como resultado una maleta rebosante de fibra nerviosa, repleta de carnaval, de graciosa espontaneidad y de oficio sin límites.

Chirigóticas conectan con el espectador desde que aparecen en la azotea de un partidito del barrio de La Viña, rodeadas de inmaculadas sábanas blancas tendidas al socaire de la brisa de La Caleta, y ejerciendo como dice su director el oficio más antiguo del mundo, el de ama de casa.

La perfecta cuñada, el clitorito bravo, la cagada del perro de todos los días, los 'poblemas' con la Desirée, la demanda de una paguita a la Ministra gaditana, la rumana que se encuentra con el dilema de que en Cádiz 'le piden' a ella…, junto con un popurrí inteligentemente administrado de coplas populares conocidas y otras nacidas en el laboratorio de 'La chirigota de la niñas', conforman un espectáculo preñado de ritmo, humor y crítica social nacido en Cádiz, y listo para ser facturado a otros escenarios de la geografía nacional.

Nada de lo que lleva esta maleta en su interior es desechable, y así lo demostró el público que acudió en masa al Teatro Muñoz Seca hasta completar su aforo. La máxima de que la gracia está en saber reírte de ti mismo sin daños colaterales se cumplió al pie de la letra con estas chiripitifláuticas de la escena. Tuticontenti, tragatenbuti, natiguacnati… que viva Cai.

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