Provincia de Cádiz

"La verdadera beneficiada de este máster es toda la sociedad"

  • El decano del Colegio de Arquitectos analiza junto a los profesores Albert Cuchí y Fabián López la encrucijada económica y social en la que encaja el máster de rehabilitación energética

La tasa de mortalidad más elevada derivada de la pobreza energética se encuentra en Portugal, Grecia y España. En otras palabras, hay muchas familias que no pueden costearse la energía que necesitan para obtener el confort adecuado en sus propias casas, que se mueren de frío por las malas condiciones que en general ofrece nuestro parque de viviendas, si no literalmente, hasta el punto de ocasionarles graves perjuicios en su salud. Y Cádiz no es ninguna excepción en este escenario, dado los altos índices de humedad latente en la ciudad.

Éste es uno de los grandes problemas que pretende subsanar el Máster Rehabilitación Energética Arquitectónica y Urbana que pone en marcha el Colegio de Arquitectos de Cádiz al amparo de la Universidad de Cádiz, y de grandes empresas que avalan la iniciativa. Un proyecto que echó a rodar el pasado año con el Título en Experto Universitario en Auditoría y Rehabilitación Energética y que este año suma y sigue con el segundo Título de Experto Universitario en Rehabilitación Urbana Sostenible y Emprendimiento Energético. Una formación indispensable en la nueva encrucijada no sólo para el sector de la edificación, sino de cara al futuro económico y de las propias necesidades del conjunto de la sociedad española.

Así lo analizan algunos de los artífices de este primer máster universitario puesto en marcha en el terreno nacional en materia de rehabilitación energética, dos palabras muy de moda que, de la mano, podrían hacer grandes cosas.

Víctor Manuel Gómez, decano del Colegio de Arquitectos de Cádiz; Albert Cuchí, arquitecto y uno de los coordinadores; Fabián López, también arquitecto, profesor del título y consultor ambiental y Tomás Carranza, jefe de la Unidad de Formación del Colegio de Arquitectos de Cádiz, hacen balance de la primera edición, proyectan nuevos retos de cara a la segunda y miran de frente el futuro cercano de la reconvertida profesión de arquitecto, cuyo papel es crucial en este terreno.

"Este máster parte del tridente Universidad de Cádiz, Colegio de Arquitectos y empresa", cuenta el decano de Arquitectos, que hace un balance más que positivo del primer año. "Es una formación de calidad muy enfocada a lo que está demandando la sociedad, y con cobertura universitaria. Una formación que redunda en la arquitectura bien hecha, en los costes de la buena arquitectura y que permite que los arquitectos y otros profesionales se especialicen en cuestiones energéticas", explica Víctor Manuel Gómez, que alaba la nómina de profesores que imparten la materia, "son los mejores de las escuelas de arquitectura".

Para él es prioritario el factor calidad formativa, porque desecha la simple idea de asumirlo como un título más colgado en el estudio. "La media de edad de la gente que ha cursado el primer título es de 40 años, son profesionales que saben lo que quieren, que se posicionan con esta formación, porque el futuro de la profesión de arquitecto pasa por aquí". Pero independientemente de la propia calidad formativa de los arquitectos, asegura que "no me cabe la menor duda de que la verdadera beneficiada de este máster es la sociedad", confirma.

Una sociedad que ha sufrido la crisis en primer plano, como la propia profesión, en buena parte como consecuencia del propio boom constructivo de la última década. En este apartado Albert Cuchí tiene mucho que decir, cuya posición en el grupo de expertos para la rehabilitación, GTR, le permite ver en su conjunto la necesidad de encauzar y establecer los parámetros necesarios en el camino de la rehabilitación energética.

"La población ha dejado de crecer y en cambio hay centenares de miles de viviendas construidas sin habitar. Tenemos un parque disponible ineficiente que hay que mirar, que hay que adaptar porque la sociedad no es la misma para la que se construyó. Estamos en momento de pobreza energética, en el que la gente no tiene condiciones de confort que garanticen su buena salud. Es un problema que emerge y necesitamos hacer edificios más eficientes. También nos pesa la deuda energética porque importamos el 74 por ciento de la energía que se usa, y el 30 por ciento se consume en edificios", resume en un discurso bien hilado Cuché, uno de los agentes participantes en el diseño de la estrategia nacional en rehabilitación energética que presentó el Ministerio de Fomento ante Europa, al hilo de la colaboración de GTR.

Y es que la UE tiene también un fuerte peso en todo el proceso, "presiona y exige un cambio de modelo energético". Si bien, asevera que las distintas administraciones están respondiendo, tanto el Gobierno central, como la Junta de Andalucía y los propios municipios. "Los actores están en sintonía. El problema es que hay que cambiar la visión y este máster orienta y anima al emprendimiento, que es fundamental".

De la concienciación y emprendimiento habla Fabián López, que siempre pregunta a sus alumnos "¿cuánto vale un kilovatio? ¿cuánto pagas?". En las correcciones vemos que no lo saben y queda en evidencia que tienen una responsabilidad social". Una tesitura, dice, que debe conectar con el compromiso de la UE de llegar al consumo energético casi nulo en 2020. Un camino largo, pero ya encauzado y por el que discurre a conciencia este máster (plazo de inscripción hasta el 15 de enero).

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