La reputación digital es más importante que cualquier campaña publicitaria para elegir destino turístico

Expertos en la industria del turismo debaten sobre los nuevos perfiles de viajeros y la adaptación del sector para atraerlos

Arturo Bernal: "El turismo está llamado a ser la gran solución"

Mesa de debate sobre el perfil del nuevo viajero en el X Foro Turismo de Chiclana.

El turismo gaditano está en un buen momento, con una gran industria y unos datos que avalan el trabajo que se ha venido haciendo durante estos años. Sin embargo los nuevos tiempos obligan a una adaptación constante en un sector tan volátil, de ahí que en el X Foro Turismo que se celebra estos días en Chiclana se planteen los retos a los que deberá enfrentarse en los próximos años.

Uno de los puntos coincidentes de los expertos reunidos en este encuentro es el de la reputación digital. Cuenta más la opinión de las personas que nos han visitado que la publicidad que pueda gastarse una empresa o una institución para promocionar un destino. El potencial cliente llega a su lugar de vacaciones con mucha más información y, sobre todo, con la verificación previa a través de las herramientas digitales de lo que se pretende encontrar.

Este nuevo perfil al que es necesario adaptar el mensaje y la oferta turística es el elemento básico en el que se han centrado Stefaan de Clerck, presidente de la Asociación de Hoteles de la provincia de Cádiz y consejero delegado de Hoteles Andaluces con Encanto (HACE), Miriam Carrión, gerente del Patronato Provincial de Turismo, y Juan Cubo, presidente de la Asociación de Viviendas y Apartamentos Turísticos de Andalucía, en el debate 'El nuevo viajero: cómo decide, qué busca y por qué elige un destino'.

De Clerck compara el turista actual con el que llegaba en los años 60 cuando comenzó la actividad en el sector su padre, Jan de Clerck, pionero en atraer el turismo alemán a la provincia, y concluye que poco tiene que ver. Esa reputación online es básica para continuar siendo un destino atractivo, aunque admite que la interoperación continúa siendo también en factor clave, de la que dependemos, aunque la vinculación con touroperadores como la alemana TUI se mantiene en una relación privilegiada.

Cádiz no puede competir en conectividad con otras ciudades como Málaga o Sevilla, necesita que se refuercen las conexiones de Jerez sobre todo en los meses de invierno, tal y como ha defendido también en el mismo foro el alcalde de Chiclana, José María Román, con la idea de "la nueva primavera".

Sin embargo hay factores que sí que se trabajan muy bien como la calendarización, con eventos importantes en la provincia como las ferias, el carnaval o las motos que atraen a muchos visitantes fuera de la temporada alta; la fidelización de clientes, con tasas de repetición de hasta el 40% en su cadena hotelera de visitantes que vuelven; la hospitalidad del gaditano que tan grato le resulta al foráneo; los precios de los servicios, "donde todavía te puedes sentar a tomar una cerveza" o comer de modo asequible en comparación con otras zonas turísticas; además de las características naturales como el clima o la naturaleza, "porque somos un destino de sol y playa queramos o no", concluye Stefaan de Clerck.

Cádiz se encuentra en una zona maravillosa, con gente estupenda y unos grandes hoteles, de modo que hay que potenciar esas riquezas, insiste, sin dejar de adaptarse a las necesidades de esos nuevos viajeros para seguir siendo atractivos.

Unos nuevos turistas cuya motivación principal ya no es patrimonial sino emocional, defiende Miriam Carrión, "para vivirla y para contarla en sus redes sociales". Argumenta el esfuerzo que están haciendo desde el Patronato para estar presentes en esa nueva realidad digital, dando preferencia a ese formato comunicativo donde "tenemos más usuarios que Turismo Andaluz, con cinco millones de visualizaciones en redes y un trabajo orgánico que realizan desde el departamento que costaría un millón y medio de euros si se externalizara, argumenta la gerente y directora tecnica del ente.

Los clientes ya conocen Cádiz, por eso en la actualización que acaban de presentar de la imagen turística de la provincia, esa gaditana que diseñó Antonio de Felipe con un atún, playas y molinos ahora se ha sustituido por un simple Cádiz, porque la evolución en estos 29 años desde que se ilustró esa imagen "ha sido brutal" y ahora toca apelar a la emoción más que a la información en ese logo corporativo.

Carrión también deja patente una advertencia "para no morir de éxito" a los empresarios turísticos y hosteleros. "Somos la cara del destino" y la hospitalidad característica del gaditano tiene que ir de la mano "de la profesionalización, no solo de los camareros, sino de todo el sector turístico".

El sector mice de congresos es uno de los polos de crecimiento en los que tienen puesta las miras, aunque para eso nos topamos de nuevo con el problema de las infraestructuras y de la conectividad.

En cuanto a Juan Cubo, subraya su nicho de alojamientos turísticos como un aporte a la diversificación del mercado dentro de esa adaptación constante al cliente potencial. Son ofertas complementarias que, tal y como defiende, han existido toda la vida, aunque desde hace unos años está regulado. Defiende que ayudan también a descentralizar el flujo de turistas, lo que ayuda a la sostenibilidad de los destinos turísticos.

También ha participado en la mesa el periodista y analista de tendencias turísticas Fernando Gallardo, que ha puesto el foco en conceptos diferentes como la necesidad de crecer, no ya atrayendo a cuantos más turistas mejor, sino invirtiendo desde Cádiz en otros polos turísticos extranjeros para convertir a la provincia en receptor de capitales, lo que generaría más dinero y más empleo, sostiene. También creando tecnología turística que se pueda exportar.

Y concluye dejando otra idea de cara al futuro en el que ya está naciendo un nuevo intermediario en el sector. "En unos años las personas no van a hacer las reservas, serán agentes de inteligencia artificial los que elijan en qué hotel nos quedamos", de modo que la adaptación a ese cambio se antoja fundamental.

Cuando ElBulli se convirtió en el foco del Ampurdán

Una de las ponencias del foro estuvo protagonizada por Albert Adrià, reconocido cocinero y pastelero que formó parte de aquella revolución que supuso ElBulli, liderado por su hermano Ferràn. Abierto entre 1982 y 2011, el restaurante fue el principal foco turístico de Roses, un pequeño municipio de la Costa Brava que en verano pasa de menos de 20.000 habitantes a unos 200.000, un fenómeno similar a varios pueblos del litoral gaditano. Albert estuvo desde 1985 en el proyecto, una trayectoria que le permitió crecer para convertirse posteriormente en el mejor cocinero de Europa con una filosofía en el que "no vendemos comida, vendemos felicidad". Junto a él, Rafa Zafra ha compartido su experiencia en Casa Jondal, un chiringuito de alta cocina en la costa ibicenca, donde comer como en Estimar, su restaurante estrella, "pero en un ambiente más relajado con los pies en la arena".

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