En el peor escenario
Emergencias
Un simulacro sin precedentes que se desarrolla en San Fernando evalúa la respuesta de emergencia ante una eventual catástrofe natural
08.00 horas. Un seísmo de 5,8 grados en la escala de Ritcher detectado a 55 kilómetros de profundidad ha provocado grandes inundaciones en la ciudad de San Fernando. El panorama es dantesco: hay numerosas víctimas, heridos que atender, personas atrapadas entre los escombros, buena parte de la ciudadanía evacuada ante la situación de emergencia, edificios que amenazan con venirse abajo en cualquier momento e infraestructuras y servicios gravemente dañados. El Ayuntamiento isleño activa el Plan de Emergencia Municipal y tan solo unos minutos después, ante el alcance del suceso, solicita a la Junta que se ponga en marcha el Plan de Emergencias de Andalucía ante el Riesgo Sísmico en su fase provincial. El comité asesor que coordina este dispositivo solicita a su vez al gobierno central la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME). El II Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM), con base en Morón, se desplaza hasta La Isla. El operativo está en marcha.
Es el escenario -el peor posible- que se ha recreado en un simulacro sin precedentes que ha desplegado en San Fernando todos los recursos existentes: la UME, la Armada, el 112, el Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA), Protección Civil, el Infoca, el Servicio Andaluz de Salud (SAS), la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES), el Consorcio Provincial de Bomberos de Cádiz, la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía, la Unidad Adscrita a la comunidad autónoma, la Policía Local, la Cruz Roja... Cerca de 800 personas toman parte de una y otra forma en estos ejercicios que concluirán en la jornada de hoy y en los que se coordinan también las tres administraciones: el Ayuntamiento, la Delegación del Gobierno andaluz en Cádiz y la Subdelegación del Gobierno. El objetivo del simulacro es, evidentemente, testar la respuesta que se da ante una emergencia de este calibre, una catástrofe natural de enormes proporciones. Los ejercicios desarrollados serán analizados con todo detalle para comprobar qué funciona o no, qué hay que corregir y qué se puede mejorar en estas intervenciones con el propósito de ser lo más eficiente posible cuando llegue la hora de actuar de verdad. De ahí que uno de los elementos clave que se valora en este simulacro sea la coordinación, entre las distintas administraciones implicadas en la puesta en marcha de los planes que activan los recursos existentes -Ayuntamiento, Junta y Gobierno central- y entre las distintas unidades de emergencia y cuerpos y fuerzas de seguridad a los que les toca intervenir en este dramático escenario. Que todos compartan la misma información -por ejemplo, las bases de datos con la filiación de las personas desplazadas para facilitar la reagrupación familiar- es, por ejemplo, uno de los temas fundamentales que se evalúa en estos ejercicios, en los que también se toma el pulso al adiestramiento de cada uno de los cuerpos que interviene al emular todo tipo de maniobras de rescate, evacuación, desescombro y excarcelación, logística, asistencia sanitaria...
Por eso una de las premisas que se ha seguido en este simulacro que se desarrolla en San Fernando es que todo sea lo más real posible. Tanto que desde las administraciones que toman parte se advierte reiteradamente a la ciudadanía que nada de lo que ocurre es real aunque pueda llegar a parecerlo, para que no se alarmen innecesariamente. No obstante, y aunque se ha notado movimiento, los ejercicios se han llevado a cabo en puntos concretos bastante alejados del centro como los polvorines de Fadricas, los terrenos militares de La Clica o las dependencias del Arsenal de La Carraca. Junto a uno de los aparcamientos del centro comercial de Bahía Sur se ha desplegado el puesto de mando y control. Y en el pabellón cubierto de la cercana ciudad deportiva se ha habilitado un albergue para damnificados (ADAM) con capacidad para 350 personas y coordinado desde el Equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias (ERIE) de la Cruz Roja. Esta ha sido, precisamente, otra de las piezas fundamentales que ha entrado en juego en este simulacro, la atención a la llamada cadena de damnificados, el grueso de la población que ha tenido que ser desplazada de sus hogares ante la situación de emergencia, algo que -puntualizaban ayer desde la UME- este mismo verano ha tenido que activarse en varias ocasiones ante incendios de grandes proporciones.
Como figurantes en esta recreación toman parte unos 70 voluntarios del movimiento vecinal -a través de la federación de asociaciones de vecinos Isla de León- y alumnos de varios centros de la localidad: el IES Isla de León, la Escuela San José, el Liceo Sagrado Corazón y los colegios Miramar, Cecilio Pujazón, Blas Infante, Compañía de María y Carmelitas.
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