El peligro está cerca de casa, más que en internet

El criminólogo Luis R. Ruiz y la psiquiatra Julia Cano alertan de mayor riesgo en el entorno que en la Red.

Un momento de la mesa redonda que cerró el congreso, celebrado en el Edificio Heracles de la Zona Franca.
Un momento de la mesa redonda que cerró el congreso, celebrado en el Edificio Heracles de la Zona Franca.
Juan José Marqués Cádiz

20 de octubre 2015 - 07:00

Pese a la avalancha de informaciones sobre delitos sexuales contra menores en la Red, la mayor parte de ellos se siguen cometiendo en la vida real, dentro de la familia y en el entorno más cercano. De hecho, de todos los casos de acoso sexual sobre menores de los que se tiene constancia, entre el 22% y el 26% se perpetran en internet y más del 70%, fuera de ese mundo virtual. Es más, de todos los intentos de child grooming, sólo en un 4% o 5% de los casos, los autores llegaron a conectar con los menores, mientras que en la vida real, el porcentaje supera el 10%. Muchas veces el agresor vive en la misma ciudad, el mismo barrio, calle, bloque o incluso casa que la víctima.

Inquietantes los datos que proporcionó ayer en el I Congreso sobre Juventud y Seguridad Luis Ramón Ruiz Rodríguez, director del Instituto Andaluz de Criminología, derivados de varias macroencuestas y estudios muy exahustivos. "Los menores están sometidos a mayor riesgo contra la indemnidad sexual en la vida real y por personas de su entorno que a través de internet y de las redes sociales", recalcó el experto."La Red es una fuente de riesgo, pero no es la fuente de riesgo por excelencia", resumió. No obstante, Luis Ramón Ruiz abogó por que padres y menores aumenten su capacitación en la prevención de los riesgos (mediante el control parental o el uso de antivirus en los dispositivos móviles, por ejemplo), "ante el exceso de confianza en los operadores, que nos proporcionan servicios y aplicaciones sin garantías de seguridad". Pero sobre todo defendió la necesidad de inculcar en los menores el celo por la intimidad que, por regla general, ejercen los adultos. También planteó el problema que representaría la asimilación jurídica del sexting (el envío de fotos y contenidos sexuales) a delitos relacionados con la pornografía infantil, en vez de a otros contra la intimidad.

Por su parte, Julia Cano Valero, profesora de Psiquiatría Forense en Criminología de la UCA, disertó sobre los factores de riesgo y la prevención de conductas violentas y de acoso entre menores y jóvenes. A través de ejemplos muy recientes de chicos implicados en delitos violentos, buceó en sus causas y en las del ciberacoso y el bulling hasta llegar al fondo: a los valores de competitividad, de consumo sin control y de satisfacción inmediata de los deseos socialmente imperantes, a los trastornos psiquiátricos y psicosomáticos que subyacen entre los ciberacosadores -muchas veces convertidos en víctimas- y al abandono por parte de muchos padres de sus obligaciones al frente de la familia como institución encaminada a lograr la independencia y la individualización del menor.

El congreso se cerró con una mesa redonda sobre el Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos en la que participaron sus responsables regional y provincial (Rafale Marín y Ángeles Vázquez, respectivamente) y miembros de la comunidad educativa, de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Todos expresaron su satisfacción con el plan y tanto docentes como padres agradecieron la labor de los agentes. Los gestores del plan, por su parte, pidieron mayor implicación a los padres. La mesa la moderó el redactor-jefe de Diario de Cádiz Francisco Sánchez Zambrano.

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