El Ayuntamiento de Cádiz inicia este año la mayor operación de vivienda pública de los últimos años

Se trabaja ya en el derribo de los primeros bloques afectados por la remodelación de la barriada de Manuel de Falla

El triángulo de oro para tres de los barrios más necesitados de Cádiz

Uno de los edificios incluidos en la reforma integral de la barriada Manuel de Falla.
Uno de los edificios incluidos en la reforma integral de la barriada Manuel de Falla. / Julio González

El Ayuntamiento de Cádiz avanza en uno de las operaciones de vivienda pública más importantes de las últimas décadas en la ciudad: la remodelación integral del barrio de Manuel de Falla, donde se ubica el popular patio de la Tacita de Plata.

Conformado por viviendas construidas hace cerca de un siglo, por lo que se encuentran entre las más antiguas de extramuros, el plan de derribar todos sus edificios y sustituirlos por nuevas casas, y con ello conseguir más viviendas, se planteó por primera vez por el anterior gobierno de José María González, que dio los primeros pasos para una operación muy costosa y complicada de ejecutar.

Costosa porque inicialmente se plantea una inversión de 32 millones de euros, que no sería de extrañar que se incrementase al final de la operación. Y complicada porque, además de buscar la financiación, hay que realojar, en varias fases, a los residentes en estos patios, cuando Cádiz no está sobrada de viviendas para desarrollar planes de este calado, como en su día pasó con el Cerro del Moro o con proyectos incluidos en el Plan de Rehabilitación del Casco Antiguo.

La operación afecta a un centenar de viejas viviendas que serán sustituidas por otras 209 de nueva planta en varios bloques.

La intención del Ayuntamiento es que este mismo año se pueda ejecutar el derribo de los primeros edificios, hoy habitados por 36 familias, según indica a este diario la concejala de Vivienda, Ana Sanjuán.

Para el realojo se contará con las dos promociones de vivienda pública que el Ayuntamiento está terminando: en García de Sola y en los Chinchorros.

En cuanto a la financiación, además de los fondos que dedicada a la vivienda el Ayuntamiento está recabando a través de préstamos bancarios, también está el dinero que se piensa ingresar tras la futura venta de las unidades de aprovechamiento que Procasa, la empresa municipal, tiene en los terrenos de las casitas bajas, y que podría rondar entre los 9 y los 10 millones de euros.

Ana Sanjuán destaca que “todos los recursos que se puedan obtener por operaciones de enajenación siempre los vamos a dejar para invertir en vivienda”, tanto en operaciones de nueva planta, como la que se prevé en Manuel de Falla, como en actuaciones de recuperación del patrimonio inmobiliario en el casco antiguo.

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