El origen de la mano misteriosa
Investigan si el hallazgo del pasado sábado en Chipiona procede de la película marinera "Deriva"
La conversación el lunes por la mañana en las dependencias de la Guardia Civil, poco antes de enviar al forense la mano que apareció el pasado sábado en Chipiona, pudo ser la siguiente. "Ejem... creo que esta mano no es una mano". "Es evidente que es una mano". "Lo que quiero decir es que es una mano de mentira". "¿Cómo va a ser eso?". "Sí, bueno, tiene carne, tiene huesos, pero... no tiene huellas dactilares". "Todas las manos tienen huellas". "Las de plástico no". A esa hora todos los medios de comunicación habían publicado que se estaba examinando el ADN de la mano, que presumiblemente pudiera pertenecer a una joven, aunque se descartaba que fuera de Marta del Castillo, que era lo que realmente había montado todo ese alboroto. Para colmo, la mano tenía un reloj de pulsera.
La mano que el sábado movilizó a buena parte de las fuerzas de seguridad de guardia, a la policía de Sevilla y a todos los curiosos que rondaban por el puerto deportivo era, por tanto, una mano de mentira compuesta por carne de cerdo, huesos de animales y un exterior de látex. A cualquiera que se le cuente diría que cómo puede ser eso, que cómo se puede producir semejante error de bulto. Un experto reta a 'ese' cualquiera que le apetezca soltar una chufla. "¿Has visto alguna vez un cuerpo ahogado, un cuerpo sumergido mucho tiempo en el agua como, por ejemplo, los cuerpos de inmigrantes que aparecieron en la playa de Vistahermosa en 2003? Te aseguro que es lo más parecido a un muñeco de plástico".
Una vez aclarados todos estos puntos, la investigación se ha dirigido a saber de dónde ha salido la mano. ¿De dónde ha salido? Lo primero que se barajó fue una película de zombis, un 'gore' local. La única película rodada recientemente con esta temática es Sweet Blood, cuyo director, Julián Lara, inicia en estos días un periplo por varios festivales internacionales de terror. Los exteriores fueron rodados en Sevilla, cerca del Guadalquivir, y una posibilidad sería que la mano hubiera acabado en Chipiona por los caprichos de las corrientes del río. "Sí, leí lo de la mano y, la verdad, me afectó mucho. Aquí en Sevilla afecta mucho todo lo que pueda estar relacionado con el caso de esa chica". "No, pero lo que resulta es que la mano no era humana y yo lo que quería saber es si en vuestro rodaje habíais extraviado una mano". Lara se queda estupefacto. Sweet Blood es una película de vampiros, no de zombis, que está protagonizada por el bailaor Rafael Amargo y su argumento es el encuentro de un cazavampiros y una chupasangre y el amor que nace entre ellos. "No, no, absolutamente imposible. Nosotros ya tuvimos una experiencia en una película anterior en la que, no sé muy bien cómo, una de las piernas utilizadas acabó en un contenedor. En estas películas se trabaja con extremidades muy elaboradas, que parecen reales, en las que se utilizan incluso carnes de animales. Nos pusieron una buena multa y nos cayó un buen broncazo. Desde entonces recogemos cuidadosamente todos los miembros que utilizamos".
La otra posibilidad sería la película que se rodó entre el 20 y el 30 de agosto precisamente en el puerto deportivo de Chipiona. Se trata de Deriva, un proyecto capitaneado por el director y productor de audiovisuales Ángel Tirado. En el restaurante Paco, del puerto deportivo, fueron testigos del rodaje.
El propietario asegura que "yo creo que trataba de algo del naufragio del Pepita Aurora, porque tenían un pesquero de ese tipo y yo creo que le habían pintado el nombre y todo. No tenía actores famosos y parecía, no sé, algo bucólico, pero todos por aquí piensan que la mano tuvo que salir de allí y no de una m película de zombis, como anda la gente diciendo por ahí. Si la mano aparece en el puerto deportivo y la peli se rodo en el puerto deportivo, pues dos y dos son cuatro".
¿Qué pintaba una mano en este rodaje? Ángel Tirado, con el que este medio trató de ponerse en contacto a través de un correo electrónico sin obtener respuesta, plantea en la web Tarkemoto un proyecto sobre la vida de los marineros en nuestros días. "Un cortometraje de ficción que, de manera calmada, tratará de hacer reflexionar al espectador sobre uno de los temas que más deberían preocuparnos en la actualidad: el efecto en el individuo de la modificación del clima y los consecuentes problemas ambientales a escala global que éste produce", se expresa textualmente.
Procediera de donde procediera la mano con el reloj, dos exhortos judiciales y varios sobresaltos mediáticos después, el hallazgo se queda como la anécdota sobre el estado de reflejos de los puntos de exaltación sociales y sus consecuentes alarmas. La mano no era una mano. Le puede pasar a cualquiera.
1 Comentario