Los grandes lagares empiezan a cerrar tras acabar sus vendimias

La cosecha rozaba a inicios de semana los 53 millones de kilos de uva recolectados en la denominación

Imagen del centro de producción de Fundador, con dos operarios vistos al contraluz. / Miguel Ángel González
M. M.

Jerez, 31 de agosto 2017 - 02:07

La vendimia no ha terminado, pero sí que ha alcanzado uno de sus grandes hitos: los grandes lagares han cerrado o están a punto de hacerlo. Es el caso en el que se encuentran en estos días centros de producción tan importantes como son el complejo 'Las Copas' de González Byass, el del Grupo Estévez, el de Fundador, el de Bodegas Barbadillo, o el de Williams & Humbert (Grupo Medina).

El director general del Consejo Regulador, César Saldaña, aseguraba a este periódico que "hasta ahora hemos estado recogiendo la uva de millón en millón de kilos, pero a partir de ahora lo será en decenas de miles de kilos".

"Las últimas lluvias han complicado la recolección", destaca César Saldaña

La vendimia en el Marco de Jerez marcha en estos momentos a un 80%. De los 65 (quizás 70 millones de kilos) que están previstos ser recogidos, a comienzos de esta semana se estimaba que 53 de los mismos ya había pasado por los lagares controlados por la denominación de origen. El hecho de que en las últimas jornada haya llovido con fuerza ha provocado no pocos problemas en muchas explotaciones vitícolas, donde ayer incluso se aceleraron los trabajos en vista a las previsiones meteorológicas que apuntan para hoy nuevas precipitaciones (20%).

La sanidad de la uva, apuntó César Saldaña, "no está ni mucho menos en peligro". Hubiera sido mucho más peligroso en otra fase de maduración de la uva en la cual la humedad de la lluvia unida a unas altas temperaturas podría haber provocado la aparición de enfermedades. "A estas alturas es prácticamente imposible. El principal problema son las blanduras en la tierra, que dificultan el acceso a las zonas de corte. Más que algo preocupante estas lluvias suponen una gran incomodidad a los viticultores".

Saldaña apuntó igualmente que estas lluvias no inciden ni mucho menos en que los racimos puedan incrementar su peso y, de paso, perder grado. "Ni mucho menos pues se trata de jornadas en las que lo que se consigue gracias al clima es que la merma que provocan las altas temperaturas sea sensiblemente menor".

A partir de ahora lo que queda es que algunos pagos de vendimia tardía, como son los de Chiclana, se incorporen a las tareas de corte. El chorreo constante de esas pequeñas producciones será el que llenará por fin la 'cesta' de la vendimia con una cosecha que, según dicen, podría alcanzar los 70 millones de kilos. No en vano, el Marco de Jerez es el único que espera ver aumentada su producción de todas las denominaciones de origen de Andalucía. Las restantes perderán producción.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último