La flota pesquera amarrada por los temporales reclama ayudas urgentes a las administraciones

La Federación Nacional de Pesca Artesanal denuncia pérdidas económicas mientras deben afrontar costes sin poder faenar por el mal tiempo

Un pescador en Conil.
Un pescador en Conil. / Román Ríos
P.M.E.

10 de febrero 2026 - 13:56

La flota pesquera de bajura andaluza permanece amarrada en los puertos debido a los continuos temporales que impiden la actividad pesquera. La Federación Nacional de Pesca Artesanal (Fenapa) ha solicitado ayudas directas a las administraciones públicas para paliar la grave situación económica que atraviesan armadores y tripulaciones, quienes deben seguir afrontando costes fijos sin posibilidad de generar ingresos.

Según explica Fenapa en un comunicado oficial, los pescadores artesanales se encuentran en una situación de imposibilidad material para trabajar. "Somos un sector dependiente no sólo de una legislación totalmente ajena a nuestra realidad, sino que las inclemencias del tiempo deciden cuándo podemos ir a trabajar", señala la federación. A pesar de estar inmovilizados, los armadores deben continuar pagando los costes de personal y las cotizaciones a la Seguridad Social sin recibir ningún tipo de compensación económica.

La organización establece un paralelismo con el sector agrícola, recordando que los pescadores también sufren grandes pérdidas económicas provocadas por fenómenos meteorológicos adversos. Fenapa ha dirigido su petición específicamente a la Junta de Andalucía para que apruebe medidas económicas que permitan a las empresas pesqueras sobrevivir durante este periodo crítico en el que no pueden producir.

Demanda de exención de cuotas sociales durante el temporal

La federación considera que la pesca de bajura está siendo olvidada ante la gravedad de la situación actual. "Lo mínimo que podrían hacer es dejarnos exentos de las cuotas a la Seguridad Social durante todo el periodo del mal tiempo en la mar", reclama Fenapa. La organización destaca que se trata del único sector productivo que debe seguir asumiendo los costes sociales completos sin posibilidad de realizar su actividad laboral.

Esta situación afecta especialmente a las embarcaciones más pequeñas, que dependen de salidas diarias para mantener su rentabilidad. Los gastos fijos de las empresas pesqueras no cesan durante los periodos de inactividad forzosa, lo que genera un desequilibrio económico insostenible para muchas familias que viven exclusivamente de la pesca artesanal en la costa andaluza.

Malestar por el nuevo reglamento europeo de control pesquero

A la problemática meteorológica se suma la implementación del Reglamento de Control y Seguimiento de la Unión Europea 2023/2842, que ha generado un profundo malestar en el sector. FENAPA muestra su rechazo frontal a esta normativa, especialmente para los barcos a partir de 12 metros de eslora, por considerarla "compleja y grave" para la supervivencia de la flota de bajura española.

La federación critica que las decisiones adoptadas en la UE están llevando a la flota pesquera a una situación límite. "Desde FENAPA se solicita a estas formaciones políticas que, de la misma forma que han aprobado una normativa que perjudica tan gravemente a la flota pesquera, procedan a la modificación y derogación de una normativa que perjudica seriamente a nuestros pescadores", señala el comunicado oficial.

Obligaciones burocráticas incompatibles con la pesca artesanal

El nuevo reglamento europeo impone obligaciones burocráticas que los pescadores consideran inasumibles y que hacen inviable la actividad pesquera tal como se desarrolla tradicionalmente. Entre las exigencias más controvertidas se encuentra la obligación de pesar las capturas mientras se realizan las labores de pesca y realizar preavisos con cuatro horas de antelación antes de la llegada a puerto.

"Es evidente que desde los despachos no se puede legislar para un sector que está bajo presión por las características de nuestra propia actividad", denuncia Fenapa. La organización subraya que el contexto y el medio en el que se desarrolla la actividad de los barcos con mareas de menos de 12 horas no permite dar cumplimiento a las exigencias del reglamento de control y seguimiento que se pretende imponer.

Estas exigencias son de obligado cumplimiento bajo amenaza de sanciones ante oscilaciones y errores, aplicadas a personas que carecen de los conocimientos técnicos necesarios para cumplir con requisitos administrativos e informáticos complejos. Las condiciones del trabajo en la mar, con las dimensiones reducidas de los habitáculos en barcos de poca eslora y la falta de personal cualificado, hacen imposible realizar el trabajo con las garantías de seguridad requeridas a bordo.

Riesgos para la seguridad marítima y la viabilidad económica

Las obligaciones de preaviso, ya sean de cuatro o dos horas y media antes de la llegada a puerto, propician posibles riesgos ante las inclemencias climáticas y una pérdida de tiempo que reduce enormemente las jornadas de trabajo efectivas. Fenapa advierte de que se pone en grave riesgo la seguridad a bordo ante la falta de atención que provoca tener que estar pendientes de introducir datos sobre las capturas mientras se realizan las labores pesqueras.

"No se puede entender que al trabajo de la pesca, ya de por sí bastante duro, se le pretendan imponer obligaciones burocráticas que son obligaciones de las administraciones públicas, no de los trabajadores de la pesca de bajura", argumenta la federación. Desde todos los puntos de vista, el cumplimiento de esa normativa reglamentaria provocaría más perjuicios que beneficios para un sector ya castigado por múltiples factores externos.

Solicitud de derogación del reglamento europeo

Fenapa considera que esta normativa no da respuesta a la realidad ni a la situación de una flota pesquera que necesita colaboración desde las administraciones, no una ampliación de exigencias que no implican ningún beneficio para los trabajadores. La federación solicita a las autoridades competentes que se derogue dicho reglamento de control y seguimiento debido a los elevados perjuicios que genera.

"Poner en riesgo la seguridad de los tripulantes, derivando unas responsabilidades a los patrones, sólo pone de manifiesto que las intenciones de las políticas pesqueras de Europa es hacer desaparecer a la poca flota pesquera que nos queda", concluye la organización. Esta afirmación refleja el sentimiento generalizado en el sector artesanal de que las políticas comunitarias están diseñadas sin considerar las particularidades de la pesca tradicional española.

Qué es la pesca de bajura en España

La pesca de bajura, también conocida como pesca artesanal o costera, comprende las embarcaciones que faenan en zonas próximas a la costa, generalmente sin alejarse más de 60 millas náuticas del puerto base. Se caracteriza por salidas diarias o mareas cortas que no superan las 24 horas, utilizando artes tradicionales y embarcaciones de eslora inferior a 24 metros.

Este tipo de pesca representa una parte fundamental del tejido socioeconómico costero español, especialmente en Andalucía, Galicia, Cantabria y el Mediterráneo. Se estima que más del 80% de la flota pesquera española corresponde a embarcaciones de bajura, dando empleo directo a miles de familias en localidades donde constituye la principal actividad económica.

Cómo afecta el temporal a la actividad pesquera

Los temporales marítimos representan el principal factor de riesgo e incertidumbre para la pesca de bajura. Cuando las condiciones meteorológicas superan determinados umbrales de viento, oleaje o visibilidad, las capitanías marítimas pueden prohibir la salida al mar, y los propios pescadores deciden no hacerse a la mar por razones de seguridad.

A diferencia de otros sectores productivos, los pescadores artesanales no pueden recuperar los días perdidos por temporal, ya que la pesca es un recurso perecedero y los mercados demandan suministro continuo. Esta particularidad hace que periodos prolongados de mal tiempo generen pérdidas económicas irreversibles para unas empresas que mantienen costes fijos elevados independientemente de su actividad.

Por qué el sector rechaza el Reglamento UE 2023/2842

El Reglamento de Control y Seguimiento de la Unión Europea 2023/2842 establece nuevas obligaciones de trazabilidad y control electrónico para las capturas pesqueras, con el objetivo de mejorar la gestión de los recursos y combatir la pesca ilegal. Sin embargo, su aplicación a embarcaciones pequeñas de pesca artesanal genera controversia por las dificultades prácticas de implementación.

Las principales críticas se centran en la incompatibilidad de los requisitos burocráticos con las condiciones reales del trabajo a bordo de embarcaciones pequeñas, donde el patrón y la tripulación reducida deben concentrarse en las labores de pesca y navegación. La exigencia de pesaje en tiempo real, notificaciones previas y registro electrónico detallado resulta impracticable en barcos sin espacio para equipamiento adicional ni personal dedicado a tareas administrativas.

Cuál es la situación de las ayudas al sector pesquero

Actualmente, el sector pesquero español puede acceder a ayudas del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP), aunque estas suelen destinarse a inversiones en modernización, seguridad o diversificación, no a compensar periodos de inactividad forzosa. A nivel autonómico, algunas comunidades han establecido líneas específicas de ayuda en situaciones excepcionales.

Sin embargo, Fenapa reclama mecanismos de compensación automáticos y ágiles similares a los existentes en la agricultura para fenómenos climáticos adversos. La ausencia de estas ayudas directas contrasta con la obligación de mantener el pago de cotizaciones sociales, seguros y otros gastos fijos durante periodos prolongados sin ingresos, situación que amenaza la viabilidad de numerosas empresas familiares del sector artesanal.

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