Las enfermedades por transmisión sexual en Cádiz aumentan 66,8% en dos años
Aunque la tendencia ha sido creciente en la última década, en gran parte gracias a la mejora en los métodos de detección, este salto se produce con las nuevas herramientas ya implantadas
Se disparan en el área de Jerez las enfermedades de transmisión sexual
De 1.444 casos a 2.410: las Enfermedades por Transmisión Sexual en la provincia aumentaron en un 66,8% en tan sólo dos años, de 2022 a 2024, según datos facilitados desde la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía. La cifra es menor que la que arroja en términos generales la comunidad andaluza, pasando de 8.278 a 14.607 casos (+76,4%).
Esta subida se da en porcentaje similar en casi todos los grupos de edad. Así, en la franja que va de los 15 a los 25 años, los casos registrados experimentaron un alza del 80,9%, pasando de 2.091 a 3.784 (aunque el 2023 fue el año del gran repunte, con una diferencia de cerca de 1.200 casos). De esta última cifra, los casos entre la población femenina se doblaron, pasando de 806 en 2022 a 1.700 en 2024).
La siguiente franja de edad, la que va los 25 a los 45 años, experimentó un aumento en las ITS de un 73,6%, pasando de 4.720 a 8.198 (nuevamente, con el 2023 como gran salto, con 8.198 registros). Igualmente, entre la población femenina, el porcentaje fue mayor, con un salto que va de los 1010 casos a los 2.037 (101,6%).
El abanico de entre los 45 y los 65 años vivió una subida en el registro de Infecciones de Transmisión Sexual de un 78,4%. Así, de los 1.225 casos en 2022 se ha pasado a los 2.186 en 2024 -en el caso de las mujeres, igualmente, multiplicando casi por tres la incidencia, de 177 a 400-. Como vemos, tampoco en las generaciones que crecieron con el miedo al VIH, los datos llegan a mejorarse cuantitativamente.
“Hace un par de años –cuenta el doctor Andrés Martín Aspas, especialista en enfermedades infecciosas en el Hospital Puerta del Mar–, la Sociedad de Ginecología preguntó a mujeres en edad fértil qué método anticonceptivo usaban, y las conclusiones fueron que el uso del preservativo había bajado muchísimo. También, gracias a la píldora postcoital, el número de abortos había disminuido. Pero claro, las ITS tienen así la puerta abierta”.
“Ese estudio reflejaba también que las relaciones sexuales se daban cada vez antes, a edades más tempranas, y con más parejas, a la vez que se registraba poco uso del preservativo o de otros anticonceptivos –prosigue–. Faltaría comparar con alguna estadística centrada en métodos barrera de hace 20 o 25 años”.
TAMBIÉN EN LA TERCERA EDAD
Los contagios a través de relaciones sexuales aumentaron también en la provincia en la franja de la tercera edad, aunque en un porcentaje ligeramente inferior, del 66,6%: de los 117 casos registrado en 2022 a los 195 en 2024 –recientemente, una nota emitida desde una clínica especializada en urología alertaba de un aumento en este sector de la población de un 215%, aunque no se mencionaba, por ejemplo, desde cuándo–.
Siguiendo las infecciones más comunes, desde 2022, los casos de sífilis en la provincia pasaron de 306 a 337. La incidencia del herpes, sin embargo, subió a más del doble (de 95 a 250); mientras que la infección gonocócica (gonorrea) también ha vivido una importante subida, de 526 casos a 807. El recuento de infecciones por clamidia también va camino de doblarse (de 502 registros a 973), mientras que el linfogranuloma venéreo ha pasado de 15 a 43 registros.
El aumento galopante en las cifras de ITS sigue la tendencia que, a nivel general, viene experimentándose desde hace más de una década: “Lo que no está contabilizado no existe. Hace diez años quizá la tasa era la misma, pero no lo sabemos”, explica Andrés Martín.
“Durante mucho tiempo –continúa el especialista–, las ITS apenas se notificaban, pero desde que se han puesto en marcha las técnicas de análisis bacteriano por microbiología, se comunica y contabiliza automáticamente”. La mejora en las herramientas de diagnóstico lleva implícita, indica, una mayor detección: “Las enfermedades de transmisión sexual son más fáciles de detectar hoy día que hace diez años; y se ha mejorado muchísimo la notificación”. El análisis por técnica molecular en las ITS se implantó, por ejemplo, en los laboratorios del Puerta del Mar en 2018.
“Antes, con el gonococo, se hacía un cultivo en placa y a las dos horas, podían estar muertos –continúa Martín–. Con la clamidia se aplicaban métodos con inmunofluorescencia, y desde la introducción de las técnicas moleculares, por poca cantidad de bacterias que haya o aunque no tengas síntomas, canta, porque tiene una sensibilidad altísima, y las muestras se pueden conservar hasta dos días en nevera”.
Sin embargo, el aumento de casos debido a una optimización de los métodos de detección –que explicaría la tendencia a medio plazo–, no daría una explicación completa a esta mayor incidencia en tan solo dos años, ya una vez implantadas las nuevas herramientas.
Temas relacionados
1 Comentario