El embajador de Venezuela muestra posibilidades de más contratos para Navantia
Julián Isaías Rodríguez ha propuesto hoy a los empleados que se dirijan directamente a Hugo Chávez para pedirle que realice nuevos encargos a los astilleros españoles
El embajador de Venezuela en España, Julián Isaías Rodríguez Díaz, ha propuesto hoy a los empleados de Navantia que se dirijan directamente al presidente venezolano, Hugo Chávez, para pedirle que realice nuevos encargos a los astilleros españoles atendiendo al problema del paro en España.
El embajador venezolano ha dado este consejo a los trabajadores de Navantia tras la ceremonia de bautizo del buque patrullero oceánico AB Kariña PC 24 que Navantia ha construido en sus astilleros de Puerto Real para la armada venezolana.
Un acto que ha escenificado el "excelente momento" de "las relaciones políticas y diplomáticas" entre España y Venezuela, según ha comentado el embajador de España en Venezuela, Damaso de Lario Ramírez, quien ha calificado de "muy importante" el contrato para construir en España ocho patrulleros oceánicos, de los que el bautizado hoy es el séptimo.
La posibilidad de nuevos contratos ha quedado plenamente abierta, pues el embajador de Venezuela en España ha explicado a los periodistas que su país tiene "proyectos bastante ambiciosos" para construir barcos de gran tonelaje para sus exportaciones de petróleo y gas.
Algunos de esos barcos están siendo construidos ya en China, país que ha puesto 20.000 millones de dólares para un fondo, pero el embajador venezolano ha dicho que es "perfectamente posible" que "alguno de ellos" o sus equipos tecnológicos se fabriquen en España porque "es mucho más fácil la orientación tecnológica en castellano que en chino".
"Esa cercanía de entendernos con los gestos, porque casi estamos cortados con la misma tijera" puede "ayudar más que el capital" sobre todo "nosotros, que estamos tratando de construir una patria espiritual", ha señalado Julián Isaías Rodríguez.
Por eso en un encuentro con los trabajadores de Navantia el embajador les ha dicho que "no desmayen" en su lucha porque se mantengan sus puestos de trabajo en los astilleros españoles y les ha aconsejado que celebren "una gran asamblea" en la que estudien enviar "una exhortación" a Hugo Chávez para que "estudie o mande estudiar" dar continuidad a los encargos a Navantia.
Estas gestiones ya se han iniciado, además de por la vía diplomática, pues representantes sindicales de los trabajadores ya han tenido la iniciativa de remitir cartas al presidente venezolano solicitando una continuidad de sus contratos por la situación laboral de la zona, al igual que el alcalde de Puerto Real, José Antonio Barroso , que ha asegurado que "hay mercado y hay voluntad" en estas negociaciones.
Barroso ha explicado que también se van a emplazar a todas las instituciones públicas de la Bahía de Cádiz, donde los astilleros son la mayor fuente de empleo, para pedirles que se dirijan en la misma línea a Hugo Chávez y también para que apoyen el hermanamiento de Puerto Real con la localidad venezolana de Puerto Cabello.
Otro dato a favor de los nuevos encargos sería que el gobierno venezolano está "muy satisfecho" con el trabajo que se está realizado con los ocho patrulleros oceánicos en los que actualmente trabaja Navantia y que quedarán totalmente terminados en aproximadamente un año.
El último de ellos es el bautizado hoy y que como el resto lleva el nombre de una de las doce etnias indígenas existentes en Venezuela, "Kariña", según ha recordado en la ceremonia de bautizo El vicealmirante Alcidiades Jesús Paz, inspector general de la armada bolivariana.
Su esposa, Petra Elena Medina, ha sido la madrina de este patrullero oceánico que formará parte de "nuestra flota de paz" porque Venezuela es un país "para buscar y dar libertad", según ha comentado en su discurso el embajador venezolano.
El patrullero tendrá entre sus muchas misiones la vigilancia de las costas e islas de Venezuela ante fenómenos como el tráfico de drogas, el contrabando o la inmigración, así como otras de asistencia médica o humanitaria a la sociedad civil.
El A.B. Kariña tiene una eslora de 98,9 metros, una velocidad máxima de 24 nudos, una autonomía de 3.500 millas y permite una dotación humana de unas noventa personas.
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