Jerez

Los peritos determinan que varios componentes del Acobiomol estaban "prohibidos" para el "consumo humano"

  • Hoy se celebró en Jerez la tercera vista del juicio contra cinco imputados por la venta del presunto producto "milagroso" vendido para curar enfermedades en estado avanzado como el cáncer

Los peritos que redactaron el informe de los productos que se encontraron en el piso registrado de J.M.A., imputado en el caso Acobiomol, así como en el inmueble de Jerez de la Frontera donde tenía una consulta con otro de los supuestos cabecillas, J.L.A., aseguraron hoy que varios componentes del Neovit 3000 estaban «prohibidos» para «el consumo humano».

En una videoconferencia en el tercer día de juicio contra cinco imputados --dos de ellos por un delito de estafa continuada, intrusismo profesional y contra la salud pública y el resto por complicidad-- los forenses indicaron ante el juez que los frascos que analizaron del presunto producto «milagroso» vendido para curar enfermedades en estado avanzado como el cáncer contenían «pegatinas» con los nombres de las patologías.

En la vista, también declaró como testigo el gerente de la clínica Oeste, en El Puerto de Santa María, donde los supuestos biólogos y médicos tenían una consulta, quien aseguró que los imputados «no hubieran entrado por las puertas» si hubiera sospechado del supuesto fraude.

En este sentido, aseguró que «todo fue un timo para todo el mundo» y que los acusados que se hacían pasar por biólogo molecular y médico «nunca me entregaron los títulos», aunque admitió que solicitó a la Consejería de Sanidad una consulta denominada «cáncer y enfermedades raras» que fue denegada, habilitando finalmente una de medicina general.

En su comparecencia ante la juez, mostró sus «dudas» sobre la posibilidad de que uno de los médicos procesados, E.D.R., hubiera pactado un porcentaje de un 20 por ciento con los creadores del Neovit 3000 en un futuro, mientras que rechazó que el segundo facultativo procesado, R.T.Q.M., que asistió a varias consultas tras marcharse, E.D.R., llegase a colaborar. Por ello, defendió que este último se limitó a ir «de oyente» a las consultas y «no reconoció ni auscultó» a ninguno de los pacientes.

En la vista también declararon varios amigos de E.D.R., que defendieron que el médico no perseguía ningún «interés económico» y aceptó ir como titular de la consulta con los presuntos cabecillas para tratar la evolución de varios pacientes «de su confianza» que se sometieron al tratamiento.

Entre las pruebas periciales, también se visionó una emisión del programa de Canal Sur Siete Lunas en el que se entrevistaba a uno de los denunciantes y al artífice de la Teoría del Acobiomol y su socio, en la que defendían que el producto era un medicamento «porque curaba» y negaban que en la provincia existieran casos de pacientes cuyo organismo lo hubiera rechazado.

Asimismo, defendían que su producto era capaz de curar cáncer y enfermedades neurodegenerativas, «independientemente de cómo se presenten» como máximo en «cuatro o cinco meses» si se trataba de un «caso extremo».

El juicio quedará mañana viernes visto para sentencia tras la exposición del escrito de conclusiones de la Fiscalía, la acusación particular y la defensa.

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