El culpable de asesinar a Eva Aza en El Puerto, acusado de intento de homicidio en otro caso
Horas después de matar a su pareja de un tiro en la cabeza, el procesado disparó con el mismo revólver a unos vecinos y a un policía nacional, según sostiene la Fiscalía
El jurado declara culpable de asesinato al procesado por el crimen de Eva Aza en El Puerto
El hombre declarado culpable de asesinato por el crimen de Eva Aza, una enfermera de 46 años que murió la madrugada del 8 de enero de 2023 en El Puerto después de que su pareja le asestara un tiro en la cabeza a bocajarro, tiene otra causa pendiente en la Audiencia de Cádiz por intento de homicidio y atentado a un agente de la autoridad. Horas después de matar a Eva en su piso de Valdelagrana, el acusado disparó con el mismo revólver a unos vecinos de El Puerto y a un policía nacional, según el relato que sostiene la Fiscalía para volver a sentarlo en el banquillo.
El Ministerio Fiscal considera que en este nuevo procedimiento el encausado, J.C., es responsable de cuatro delitos, homicidio en grado de tentativa, atentado a la autoridad, tenencia ilícita de armas y daños, por los que pide la pena total de 12 años y medio de prisión y multa de 1.080 euros.
Según recoge el escrito de calificación fiscal, a las 3:45 horas del día 8 de febrero de 2023, el procesado acudió a un domicilio sito en la Avenida Río San Pedro de El Puerto de Santa María, donde residía una pareja, y llamó a la puerta diciendo que era policía judicial.
La pareja, prosiguen las conclusiones provisionales de la Fiscalía, se acercó a la puerta. El morador, extrañado por la situación, puso el retenedor de seguridad antes de abrir. "Al ver a un hombre gritando y sin identificar, quiso cerrar, pero el acusado introdujo una pistola por el hueco de la puerta, impidiendo que pudiera cerrarla", afirma la acusación pública.
El procesado "efectuó un disparo al interior de la vivienda que impactó con una pared", de manera que no alcanzó a ninguno de los miembros de la pareja. El hombre pudo finalmente cerrar la puerta de su domicilio, si bien J.C. "volvió a disparar a la cerradura hasta en tres ocasiones y golpeó la puerta con la culata de la pistola", señala la Fiscalía, que añade que el procesado se marchó del lugar al escuchar la alarma que habían activado los moradores.
La acusación pública afirma que J.C. bajó las escaleras y se encontró en la planta baja con los funcionarios de la Policía Nacional que habían sido activados al sonar la alarma, momento en el que el encausado "apuntó con su arma al pecho de uno de los agentes a una distancia de tres metros y efectuó un disparo contra el mismo, si bien la pistola estaba descargada".
J.C. fue detenido a continuación portando el revólver, marca Llama, recamarado para cartuchos de calibre 38 en perfecto estado de funcionamiento. El acusado carecía de licencia de armas.
Como consecuencia de este hecho, concluye la Fiscalía, la pareja sufre trastorno de adaptación con ansiedad persistente crónica.
El pasado lunes un jurado declaró culpable de asesinato a J.C. por el crimen de Eva Aza. Los miembros del tribunal popular consideraron probado por unanimidad que el encausado disparó a la víctima en la sien con un revólver "a cañón tocante", como si de una ejecución se tratara, de manera que ella no tuvo ninguna posibilidad de defensa para repeler el letal ataque. Asimismo, el jurado contempló en su veredicto tres circunstancias atenuantes que rebajarán la pena de prisión que se imponga en sentencia: drogadicción, reparación del daño y confesión.
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