Provincia de Cádiz

Un conductor huye tras atropellar en Jerez a un niño que ingresa en la UCI

  • El menor, de 7 años de edad, queda varios minutos inconsciente, se encuentra estable dentro de la gravedad y se recupera de un hematoma pulmonar y rotura de tibia y fémur

El tramo de la calle Panes en el que se produjo el atropello. El tramo de la calle Panes en el que se produjo el atropello.

El tramo de la calle Panes en el que se produjo el atropello. / manuel miranda

Un niño de siete años sufrió el pasado lunes un atropello en la calle Panes de Jerez, en la barriada de San Telmo. El suceso ocurrió alrededor de las 20:30 horas. Dos vehículos pasaron muy pegados el uno al otro por esta vía estrecha y poco transitada a una velocidad superior a la permitida, según relatan los testigos. El segundo de ellos arrolló y pasó por encima al menor, que se disponía a cruzar hacia casa de un vecino. El conductor no paró y se dio a la fuga.

"En toda la calle no hay ni un paso de peatones", cuenta la madre, Lorena Moreno. Al inicio de esta vía hay una señal de limitación de velocidad a 20 kilómetros por hora debajo de otra que alerta de la presencia de niños.

Como consecuencia del golpe, el niño, de iniciales M.C.M., fue arrastrado varios metros y cayó en estado de inconsciencia, encogido hacia el lado derecho y sobre un charco de sangre. Eduardo Asencio acudió en ayuda del pequeño. "Creía que lo había matado", dice. "Para lo que podría haber sido, tuvo hasta suerte". Explica que el niño estuvo unos dos o tres minutos inconsciente, pero que por fortuna rompió a llorar. "Yo le miraba las piernas, porque me daba que no las iba a poder mover".

Actualmente, la víctima se encuentra en la UCI en el hospital Puerta del Mar de Cádiz, estable dentro de la gravedad. La mañana del martes fue intervenido de la pierna, donde le colocaron varias agujas para alinear los huesos del fémur y de la tibia de la pierna derecha, que están rotos. Asimismo, se recupera satisfactoriamente de una contusión pulmonar. Los médicos decidieron incluso retirarle la bombona de oxígeno en vista de que se recupera bien. Asimismo, sufre varias brechas en la cabeza y quemaduras por abrasión de la carretera en el hombro y la espalda. "Mi hijo es muy pequeño, muy canijito", explica la madre.

Tras llamar a los servicios sanitarios, Eduardo Asencio trató de salir en busca del coche, pero no tuvo tiempo de alcanzarlo. "Giró hacia la derecha, que es una calle contra mano. Yo creo que o estaba muy nervioso o no era de por aquí, porque siguió cogiendo varias calles en dirección prohibida que hicieron que tardara aún más en quitarse de en medio". Tal y como contó a la policía este vecino y testigo el día del suceso, el autor del atropello conduciría un Hyundai Accent de color blanco, en cuya parte trasera había un desconchón de la pintura producto de un roce o una colisión.

En la zona se especula con que los dos vehículos estaban realizando una carrera, porque "si no iba a más de 50, sí que iba mucho más ligero de lo que se debe ir por aquí", señala Asencio. Por la calle Panes suelen circular sólo los vecinos, aunque "de vez en cuando pasa cada loco que no veas", denuncia la madre. "No respetan los stops ni la velocidad ni nada". La iluminación en la calle por las noches es aceptable, por lo que la madre se pregunta si "los dos coches o iban sin luces o es que iban muy rápido, porque mi niño suele mirar antes de cruzar", asevera Lorena Moreno.

Según explica la madre del afectado, "la Policía Local nos ha dicho que se ha puesto en contacto con la Policía Nacional y con la Guardia Civil para encontrar el coche. Por como ha quedado mi niño, debe de tener también en la parte de delante una marca del atropello".

El Código Penal prevé para el delito de omisión de socorro tras la comisión de una imprudencia una pena que llega hasta cuatro años de prisión, independientemente de si se hubieran cometido otros delitos contra la seguridad vial o de la responsabilidad civil aparejada a las lesiones.

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