Las bodegas del Marco acusan ya problemas para reponer existencias

Las cooperativas dan salida al exterior a su producción y a mejor precio · El mercado local queda desabastecido y los productores aconsejan una mejor planificación

Un viticultor, durante unas protestas contra el Consejo Regulador en 2010.
Un viticultor, durante unas protestas contra el Consejo Regulador en 2010.
A. Espejo / Jerez

09 de abril 2012 - 05:01

El Consejo Regulador del vino estima que a la vuelta de dos años el Marco de Jerez logrará el ansiado equilibrio entre la producción y las ventas, fecha marcada en rojo en el calendario de los viticultores como punto de partida para la recuperación de los precios de la uva y la rentabilidad de la viña.

Pero la fuerte reducción de superficie vitícola provocada por el programa de arranque voluntario de viñedo y el abandono de otros muchos productores asfixiados por la crisis del sector y la coyuntura económico-financiera, que en los últimos tres años se traduce en una merma de unas 3.500 hectáreas de viñedo -un tercio del total-, entraña un alto riesgo por la posibilidad de que la cosecha sea insuficiente para atender la demanda de vino calificado por parte de las bodegas.

Las principales firmas bodegueras del Marco tienen existencias suficientes para aguantar algún tiempo por los excedentes generados en las últimas campañas, pero fuentes del sector señalan que algunas bodegas pequeñas, básicamente almacenistas, e incluso una de las grandes ya se han encontrado este año con los primeros problemas para reponer sus existencias. Según las mismas fuentes, las necesidades de las bodegas que han llegado tarde a hacer sus compras ronda las 1.500 botas.

El reglamento del jerez obliga a tener inmovilizado al menos el triple de lo que se vende para garantizar la crianza mínima de tres años de los caldos jerezanos, pero mientras en años anteriores las bodegas podían demorar sus compras sin temor a que el mercado quedase desabastecido porque las cosechas eran excedentarias, en la presente campaña las cooperativas han aprovechado la fuerte demanda fuera del Marco para dar salida a la totalidad de su producción de mosto como vino común.

El precio alcanzado este año por el vino en el mercado exterior por el descenso de la cosecha registrado en España y Europa, unido a la posibilidad de cobrar al contado frente a los plazos excesivamente largos que suelen imponer las bodegas del Marco, han animado a las cooperativas a dar salida a la práctica totalidad de su producción.

Lo que es una buena noticia para el sector productor tiene el efecto contrario en las bodegas, a las que el sector productor invita a planificar mejor sus compras en próximas campañas para evitar problemas de desabastecimiento en el mercado local.

Hasta ahora, las cooperativas solían tener problemas para colocar parte de su producción antes del inicio de la siguiente campaña -septiembre- y hacer hueco para la nueva cosecha, coyuntura que aprovechaban las bodegas para retrasar sus compras hasta última hora y forzar así una bajada en el precio de la materia prima.

Los viticultores sostienen que el Marco va corto con 6.400 hectáreas en producción para la reposición de las existencias de las bodegas en función de las ventas actuales, más aún cuando la producción de 400 hectáreas está desenganchada de la Denominación de Origen por el plan de viabilidad de los mostos concentrados. Tras los arranques y abandonos, y siempre que las ventas de vino de Jerez no se derrumben estrepitosamente, la cosecha del año va a ser a partir de ahora insuficiente para abastecer las necesidades del mercado local, por lo que presumiblemente habrá un cambio de tendencia en los precios y más de una bodega puede quedarse colgada, lo que lastraría sus ventas al limitarse éstas a un tercio de sus existencias.

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