Provincia de Cádiz

La arquitectura y pasión de un 'luthier' dedicado al flamenco

  • Javier Mejías Gómez cumple ahora un año al frente de su empresa, un taller dedicado a la construcción artesanal de guitarras españolas ubicado en Jerez

"Maslow decía que el pintor debe pintar, el poeta debe escribir… Y yo sentía la necesidad de trabajar con mis manos mientras, por otro lado, siempre he sido un enamorado de la guitarra flamenca".

A Javier Mejías Gómez nada le desvió de su proyecto: convertir su pasión por la guitarra flamenca en su modus vivendi. Ni siquiera haber estudiado Arquitectura en la Politécnica de Madrid le impidió convertirse en un "luthier". Javier construye, aunque no precisamente edificios, sino instrumentos musicales absolutamente únicos.

Hace un año, después de superar vicisitudes y trámites, este emprendedor jerezano puso en marcha su empresa, "Mejías Guitarras Flamencas", un taller "dedicado a la investigación, diseño y construcción de guitarras flamencas de artesanía".

"Lo que pretendo es poder vivir haciendo lo que más me gusta: construir guitarras", sentencia Javier. Para diferenciarse de la competencia -en este nicho de mercado también existe- Javier asegura que no se lo toma como una competición. "Si acaso compito conmigo mismo, porque soy muy perfeccionista. Quizás me diferencio por mi formación como arquitecto, porque trato de basarme en el conocimiento para mejorar y no estar pendiente del misterio que muchas veces rodea este oficio. El otro día un amigo músico me decía que la ciencia no lo explica todo, y creo que tiene razón, yo simplemente trato de conocer lo que sí puede explicar para hacer la mejor guitarra posible", relata. "El primer maestro con el que aprendí el oficio estaba convencido de que parte de la energía del constructor se quedaba en cada guitarra que hacía. Yo también siento eso, no es incompatible con buscar el por qué de las cosas".

La pasión fue lo que, finalmente, decantó la decisión de Javier por esta aventura profesional y empresarial. "Este oficio es lo que más me gusta del mundo. Además creo tener buenas cualidades y la formación necesaria para hacerme un hueco".

Los inicios de esta aventura no fueron fáciles. "Lo primero fue complementar la formación que ya tenía. Así que me pasé un año aprendiendo de primera mano los dos métodos de construcción existentes. Primero con don Rafael López en Cádiz y luego con don José Ángel Chacón en Málaga. Después hay que conseguir madera seca para empezar a trabajar y otra para ir almacenando y usarla dentro de unos años, la compra de herramientas, etcétera. Es, desde luego, un proyecto a largo plazo", señala.

La aventura no estuvo exenta de un plan, "que tracé para, finalmente, conseguir la financiación necesaria gracias a un programa de microcréditos de la Diputación de Cádiz. Para mí, lo más difícil fue conseguir el dinero necesario para arrancar, llamé a muchas puertas y expliqué muchas veces mi proyecto. Al final lo conseguí".

Ahora mismo, sus amenazas no dependen tanto del mercado, sino de sus proveedores clave. "Lo que más me preocupa es conseguir madera de la máxima calidad. Hay algunas maderas que ya cuesta encontrar, como el Palo Santo de Río, y por una mala gestión otras van por el mismo camino. De momento no está siendo un problema, pero lo veo como una amenaza a largo plazo".

Entre sus fortalezas, Javier menciona: "Tengo una muy buena formación. Además quiero hacer en exclusiva guitarras flamencas y para ello estoy en la mejor zona posible".

"Mi objetivo es darme a conocer, así que confío en el boca-oído. La provincia de Cádiz es la mejor cantera a nivel mundial de tocaores flamencos por lo que para mí es muy importante que se me conozca bien en casa y tener una relación personal con los músicos para poder hacer el instrumento que buscan", sostiene.

Otro de sus objetivos este año es hacer una buena página web "donde explicar mi forma de trabajar y que también se me empiece a conocer fuera", complementando la actual www.mejiasjerez.com donde enlaza con su perfil de Facebook.

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