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Resultado de las elecciones andaluzas

19-J: Vuelco histórico en Cádiz

Bruno García y Ana Mestre simbolizan la euforia de los populares gaditanos

Bruno García y Ana Mestre simbolizan la euforia de los populares gaditanos / Julio González

Vuelco político o resultado histórico son expresiones que se suelen usar de manera muy habitual, y a veces con bastante ligereza, cuando se habla de política o cuando se escribe la crónica de una noche electoral. Pero pocas expresiones como estas pueden representar mejor lo que sucedió ayer en la provincia de Cádiz, donde el PP, al igual que sucedió en el conjunto de Andalucía, vivió ayer su noche electoral soñada.

No fue la de ayer la primer victoria electoral del PP en la provincia gaditana. Para nada. En sus poco más de 30 años de historia, esta formación política acumulaba ya cinco triunfos, en concreto en las municipales de 1995 y 2011, en las generales de 2000, 2011 y 2016 y en las andaluzas de 2012. La de ayer fue, por tanto, la sexta, pero quizás fue la que más alegría provocó en la militancia popular, por lo inesperado pero sobre todo por haber sido en unas elecciones andaluzas, donde el PSOE pareció durante muchas décadas intocable, y además por mayoría absoluta.

Hay un dato demoledor que justifica ese vuelco electoral tan espectacular: en las elecciones andaluzas de diciembre de 2018 el PP sólo ganaba en una localidad gaditana, en Vejer, y ayer lo hizo en 40 de los 45 municipios que conforman la provincia gaditana. Sólo se le resistieron Alcalá del Valle, Algodonales, Zahara de la Sierra y Torre Alháquime, donde ganó el PSOE, y Trebujena, que una vez más, y gracias a la fortaleza de IU, le dio a la coalición Por Andalucía su única victoria en suelo gaditano.

Pero no sólo es eso. Es que el PP duplicó o incluso triplicó en votos al PSOE en todas de de las ciudades más pobladas de esta provincia, e incluso ganó en municipios donde hacía décadas que no lograba una victoria, con el caso más sintomático de Villaluenga del Rosario. Estos datos seguro que cayeron como un jarro de agua fría en decenas de alcaldes socialistas que en menos de un año tendrán que presentarse a la reválida en unas elecciones municipales que se celebrarán en mayo o junio de 2023 y que se han convertido ya en toda una incógnita.

Al poco de comenzar el escrutinio el PP ya se hacía anoche con siete de los 15 escaños por Cádiz que estaban en juego. El PSOE tenía que conformarse con cuatro. Y este reparto se mantuvo inalterable hasta casi al final. Con el escrutinio por encima del 96% los votos le daban un escaño más al PP en detrimento del PSOE, para euforia aún mayor de los primeros y desconsuelo de unos socialistas que no podían ni consolarse con mantener sus cuatro parlamentarios logrados hace tres años y medio.

El PP pasaba de ser la cuarta fuerza política de la provincia en diciembre de 2018 a barrer en casi la totalidad de la provincia, rozando los 220.000 votos. De esta manera los populares lograban escaños para Ana Mestre, que ha sido la delegada del Gobierno andaluz en Cádiz en la última legislatura, mantenía los escaños para su presidente provincial, Bruno García, y para la algecireña Pilar Pintor, y le hacía un sitio de nuevo, cuatro años después, al jerezano Antonio Saldaña. Pero la victoria fue tan clara que a esta lista de nuevos parlamentarios se fueron incorporando poco a poco la roteña Auxiliadora Izquierda, el gaditano Ignacio Romaní, la isleña y ex senadora María José de Alba y el paternero Andrés Clavijo, sin duda la sorpresa más inesperada de la jornada.

El revés para el PSOE fue brutal, tanto que ni su secretario provincial, Juan Carlos Ruiz Boix, ni su número uno a estas eleccioens, Irene García, dieron la cara anoche en la sede provincial de su partido, un edificio el de la gaditana plaza de San Antonio que fue lo más parecido a un velatorio. Ningún dirigente dio la cara para hacer valoraciones a los medios de comunicación, algo jamás visto en la historia de este partido. Un audio mandado por Ruiz Boix en torno a a las 23.30 horas de la noche fue lo único que se escuchó ayer de un PSOE que perdió casi 13.000 votos con respecto a las últimas elecciones andaluzas.

La sanluqueña Irene García, que en las próximas semanas dejará la Presidencia de las Diputación de Cádiz, el roteño Rafael Márquez y la algecireña Rocío Arrabal, que volverá varios años después al Parlamento andaluz, serán los únicos representantes del PSOE gaditano en la nueva legislatura autonómica. Se quedan fuera, entre otros, el isleño Fernando López Gil, quien fuera delegado del Gobierno andaluz en Cádiz, y Noelia Ruiz, ex alcaldesa de Torre Alháquime y ex parlamentaria andaluza.

Al no lograr mantener sus cuatro escaños de 2018 se puede decir que el PSOE ni siquiera logró salvar ayer los muebles. Sí lo consiguió por el contrario Vox, que retuvo los dos representantes que las urnas le dieron de manera un tanto sorpresiva tres años y medio atrás. Pero este resultado, unido a la mayoría absoluta del PP, no fue una buena noticia para esta formación política, que antes y durante la campaña soñaba con tres o incluso cuatro escaños y que al final no pudo colocar en la Cámara andaluza a su presidente provincial, José Ortells. Sí mantiene su escaño el gaditano Manuel Gavira, que en esta legislatura estará acompañado por la arcense Blanca Armario.

La de ayer no fue una buena noche para Vox entre otras cosas porque este partido no logró superar al PP en ningún municipio gaditano, a diferencia de lo sucedido en las andaluzas de 2018, cuando superaron a los populares en Algeciras y Los Barrios, y en las generales de noviembre de 2019, cuando el partido de Abascal sorprendió al ganar en la localidad algecireña y superar al PP en otros 28 municipios de la provincia.

En la balanza de estas siglas se puede poner como aspecto positivo que Vox ganó unos 11.000 votos con respecto a lo obtenido hace ahora tres años y medio. Pero en el lado negativo también se puede señalar que esta formación política retuvo ayer solamente la mitad de los 130.000 votos que logró en las elecciones generales de noviembre de 2019, aunque es verdad que los comicios estatales son siempre los que más participación registran.

Tampoco fue la de ayer una buena noche para las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE. Ya se sabía que la escisión habida en Podemos años atrás se iba a vivir en la provincia de Cádiz con más intensidad que en otras zonas de Andalucía, debido sobre todo a la fuerza que en los últimos años ha tenido en la capital gaditana la corriente Anticapitalistas a la que pertenecen tanto Teresa Rodríguez como el alcade de la capital gaditana, José María Gonzalez Kichi. Y esta escisión entre Adelante Andalucía por un lado y Por Andalucía por el otro terminó notándose en las urnas, como en cierto modo era de prever.

El resultado final es que los tres escaños que ambas coaliciones lograron unidas en diciembre de 2018, ayer perdieron uno. Y eso deparó un empate a uno entre Adelante y Por Andalucía. Los primeros al menos pudieron conformarse con la satisfacción de la victoria moral que les supuso ganar a la otra coalición de izquierdas por una diferencia de casi 3.000 votos.

Esta victoria moral en Cádiz llevó algo de alegría a las filas de Adelante, unido al hecho de que Teresa Rodríguez mantuviera su escaño, algo que no todas las encuestas garantizaban antes de que ayer se abrieran las urnas. Teresa Rodríguez, además, volverá a representar a la provincia de Cádiz en esta legislatura, a diferencia de lo sucedido los tres últimos años, cuando lo hizo por Málaga.

El lado negativo para Adelante fue que no logró su escaño el jerezano José Ignacio García, ex parlamentario, número dos de esta canduidatura y uno de los pesos pesados de esta coalición.

Y el sinsabor también fue grande anoche en las filas de la otra coalición de izquierdas Por Andalucía, en la que concurrían hasta seis formaciones como Podemos, IU, Más País o Equo, entre otras.

El escrutinio dejó una curiosidad y es que su único representante por Cádiz en la Cámara andaluza será un dirigente de Podemos, formación que se sumó a esta alianza fuera de plazo. Juan Antonio Delgado, guardia civil de San Fernando y aún diputado nacional, consiguió ayer su escaño, algo que no pudo hacer la número dos, la trebujenera de IU Alba Zambrano. De esta manera el Parlamento andaluz no tendrá ningún representante de Izquierda Unida por Cádiz en la nueva legislatura, algo que no había sucedido jamás.

Nunca hasta ahora el escrutinio de unas elecciones andaluzas había dado representación en la provincia de Cadiz a seis candidaturas diferentes. Y eso, aunque algunas encuestas vaticinaban que podía ser posible en esta ocasión, tampoco se produjo anoche. Las siglas que fallaron en esta ecuación fueron las de Ciudadanos, un partido que terminó dilapidando todo lo que le dieron las urnas en 2018.

Hace tres años y medio la formación naranja vencía en siete municipios gaditanos que además eran de los más habitados, como Jerez, Algeciras, San Fernando, El Puerto, Chiclana, Sanlúcar y Rota. Y ayer no sólo no pasó nada de esto sino que Ciudadanos se quedó muy lejos incluso de quedar como segunda fuerza en alguna localidad. Y es que, pese a la intensa campaña electoral protagonizada por la cabeza de lista de este partido por Cádiz al Parlamento andaluz, Rocío Ruiz, el partido naranja sólo pudo retener ayer unos 20.000 votos de los 106.600 que le dieron las urnas en las últimas andaluzas.

De las otras 11 candidaturas que concurrieron a estas elecciones andaluzas por la provincia de Cádiz, todas estuvieron muy lejos de obtener representación. Las únicas que superaron el millar de votos fue el Partido Animalista contra el Maltrato Animal (Pacma) y la nueva coalición andalucista denominada Andaluces Levantaos, que lograron unos 6.000 y 2.800 votos, respectivamente.

En cifras casi absolutas, con el escrutinio en el 99,8%, en el conjunto de los 584 colegios electorales abiertos ayer en la provincia de Cádiz votaron 520.846 personas (el 53,08% del censo electoral) y se abstuvieron 460.331 (el 46,92%). Esto supone que la participación fue prácticamente idéntica a la de hace tres años y medio, De los votos registrados, 4.807 fueron considerados nulos y 6.191 fueron en blanco, lo que supone el 1,2% del total de los votos válidos emitidos.

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