20 vivencias del 20

El derrumbe inesperado de los festivales de música

  • Omar Osuna, promotor de eventos y director del No Sin Música, tuvo que aplazar este año sus citas en la ciudad, entre ellas, los dos conciertos de Alejandro Sanz en el Carranza

El promotor gaditano y director del No Sin Música, Omar Osuna. El promotor gaditano y director del No Sin Música, Omar Osuna.

El promotor gaditano y director del No Sin Música, Omar Osuna. / Jesús Marín

Mientras en España Pedro Sánchez decretaba el estado de alarma, Omar Osuna seguía atento "las noticias cada vez más preocupantes sobre el virus" desde México. El promotor musical gaditano, director del festival No Sin Música, estaba en el país americano "conociendo el Festival Vive Latino, porque siempre me gusta ir a ver cómo se hacen las cosas en otras citas", recuerda. Una estancia que, en vistas del anuncio del presidente del Gobierno, decidió acortar y volar a España donde se encontró con una realidad de la que fue consciente "poco a poco" hasta darse cuenta de que "en marzo se derrumbó el modelo de negocio de nuestro sector, el de los grandes festivales de música".

Y es que, si bien las consecuencias económicas derivadas de la emergencia sanitaria provocada por la Covid-19 se lo ha puesto difícil a muchos tipos de negocio, sectores como el de la organización de eventos y festivales musicales han quedado, prácticamente, arrasados. Así, Osuna, sus socios y otros compañeros promotores musicales de la provincia lo han pasado "francamente mal" con el panorama dibujado tras el confinamiento y las consiguientes olas del virus.

Con todo, el gaditano no se puede "quejar dentro de lo que cabe" puesto que ha capeado el temporal con la organización de una treintena de conciertos durante este año ya que se lanzó poner en pie el ciclo del Parador Hotel Atlántico y el programa estival del Ayuntamiento de San Fernando. "Han sido proyectos a nivel personal, no con la sociedad NSM. Me arriesgué y, bueno, no salió mal, pero te aseguro que soy una rara avis, porque el sector ha estado muy abandonado".

Así, aunque "adaptándome a las medidas que iban cambiando día a día", haciendo un llamamiento "a los artistas potentes, que tenían que salir y apoyar a la industria" y sacando adelante dos programaciones de conciertos "donde no se han producido ni un brote, ni un contagio, ni nada", asegura, Osuna, y sus socios, han tenido que suspender citas tan relevantes en los últimos años para Cádiz como el Festival No Sin Música y el ciclo Músicas del Mar; el SierraSur, en Zahara de la Sierra; y "la gran apuesta con la que estábamos tan ilusionados este año, el concierto de Alejandro Sanz en el Carranza".

"Lo de Alejandro Sanz ha sido una pena. Dos conciertos, 40.000 entradas vendidas, volaron, vamos, y el artista con muchísimas ganas, igual que nosotros", lamenta Osuna que reconoce que durante el confinamiento "nosotros teníamos la esperanza de que en verano la cosa se iba a arreglar". "De hecho -asegura- pensaba que el Sierra Sur (que se celebra en octubre) iba a ir adelante sí o sí". Pero la realidad se fue revelando bien distinta.

"En realidad, ya la primera señal nos la dio el vuelo de vuelta de México. Mientras que a la ida el avión iba lleno, a la vuelta, en ese avión enorme, éramos 10 personas. Y cuando aterrizamos en Barajas... El aeropuerto vacío, las carreteras hasta Cádiz sólo con furgones policiales y militares...", rememora con tristeza el promotor que cuando llegó a España lo primero que hizo fue "hablar con otros compañeros de aquí, de Madrid... Y empezamos a ser conscientes de que la actividad se había parado un 100% y que no sabíamos cómo actuar ante eso. Tú tienes contratados seguros tipo para inclemencias meteorológicas, por ejemplo, que al artista se le paga sí o sí, pero ¿para una pandemia? Eso era inimaginable", reconoce el promotor que relata que "todo nuestro mercado está basado en el calor del público" por lo que "que se había derrumbado nuestro modelo de negocio era un hecho, la pregunta era hasta cuándo".

Una pregunta que todavía sigue abierta, "sobre todo en el tema de los grandes eventos". "Lo peor es la falta de información y lo entiendo, de verdad, porque el virus va cambiando, la situación también y es complicado prever nada, pero un festival no se monta de un día para otro con lo cual para nosotros esta situación es un caos", explica el artista que, "siendo optimista", piensa en "poder ir haciendo algo para el verano 2021".

Y aunque Osuna entiende "la incertidumbre" sí ha echado en falta "una estrategia en la política cultural". "Creo que el Gobierno debería haber realizado un mayor esfuerzo en este sentido porque el sector, en general, ha estado bastante abandonado y no sólo hablo de los promotores, también los artistas, los técnicos y profesionales... La pandemia nos ha golpeado en nuestra línea de flotación, no hemos podido desarrollar nuestra actividad así que sí que hubiera estado bien poner en marcha una serie de ayudas, no sé si ayudas directas o canalizadas a través de los ayuntamientos, por ejemplo", reflexiona Osuna que señala "el presupuesto de 2020 en Cultura que no se ha utilizado con la suspensión de eventos" y que podría haberse invertido en estas ayudas al sector.

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