Nuevo programa de rehabilitación cardiaca en la Clínica Beiman

Se trata de ofrecer al paciente una vida normal después de sufrir un infarto

Rosana Llames, psicóloga; Blas García, gerente; Carlos Pérez, cardiólogo y José Ramón Callesi, fisioterapeuta. Foto Manu García
M.G.

16 de octubre 2010 - 05:01

La Unidad de Cardiología de la Clínica Beiman presentó el pasado jueves un novedoso programa para la rehabilitación cardiaca. El prestigioso cardiólogo y director del Área de Cardiología, Carlos Pérez Muñoz, junto a otros profesionales de la Clínica Beiman, ha diseñado, tras años de trabajo y estudios, un programa que permite la recuperación del corazón y le ofrece al paciente la posibilidad de conseguir una vida normal tras sufrir un infarto.

Y es que la enfermedad cardiovascular en los países desarrollados es la principal causa de muerte y produce un alto porcentaje de invalidez físico-psicológica.

Uno de los objetivos de la Rehabilitación Cardiaca es que el paciente se integre de nuevo en la sociedad y en su vida diaria en las mejores condiciones posibles. Esto se consigue a través de un trabajo que se divide en: acción a nivel físico, pautas psicológicas y control de los factores de riesgo. En primer lugar se valora al paciente a través de un examen cardiológico completo, que incluye un electrocardiograma, ecocardiograma-doppler color y ergometría, donde se determina el grado de riesgo del paciente y su frecuencia cardiaca para comenzar con la rehabilitación. Tras este paso, es la psicóloga de la Clínica Beiman quien se reúne con el paciente, quien también se entrevista con un fisioterapeuta, una enfermera y el médico de Medicina Deportiva.

Tras todos los exámenes que llevan a cabo estos profesionales, es el equipo médico el que hace una puesta a punto de los datos que han arrojado dichas reuniones, para una vez consultado el historial médico, determinar qué programa y nivel de intensidad, qué tipo y qué duración deben tener los ejercicios para la recuperación del paciente.

Normalmente la rehabilitación se realiza uno dos o tres días por semana, con una duración de una hora y media por sesión, en un periodo mínimo de dos meses.

Tras completar esta fase, la Unidad de Cardiología de la Clínica Beiman realiza una nueva ergometría para valorar el progreso del paciente y se le entrega un informe con recomendaciones sobre qué estilo de vida debe llevar, qué ejercicios físicos puede realizar en su vida normal y la frecuencia cardiaca que puede alcanzar. Por supuesto se insiste en el abandono de los hábitos nocivos como el abuso del tabaco, el alcohol, el estrés laboral o familiar, etc. Todo esto se completa con una medicación y un control psicológico regular al paciente.

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