La idea de matar a Miriam Tamayo rondó la cabeza del ex novio "varios días"

El caso de violencia de género de Jerez, más cerca de un asesinato que de un homicidio

M. M. Jerez

19 de junio 2013 - 05:01

El homicida confeso Germán J.G. reconoció en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía que la idea de matar a su exnovia, Miriam Tamayo, llevaba "varios días" rondándole la cabeza hasta que finalmente la apuñaló mortalmente en la avenida de Lebrija. Esta declaración ratifica lo que desde un primer momento se creía, que la muerte de la joven de 21 años se enmarca más dentro de un delito de asesinato que de homicidio. No en vano, el reconocimiento de este hecho podría provocar que se aplicara la agravante de premeditación al terrible suceso acaecido el miércoles de la pasada semana. Otro hecho no menos importante es la longitud del cuchillo -de casi dos palmos de longitud, de cocina, pero sin llegar a ser del tipo 'jamonero'- que el detenido portaba encima cuando acometió a su exnovia y madre de su hijo de corta edad. Portar un arma de semejantes características incide aún más en la tesis de que Germán J.G fue a buscar a la joven con la firme intención de matarla. El hecho de que fuera a buscarla cuando ella se dirigía a una celebración de fin de curso en la Escuela de Hostelería podría entenderse como un comportamiento alevoso.

En el polígono de San Benito era público y notorio que entre las cosas que decía este individuo se encontraban frases tales como "yo seré el único padre de mi hijo" o "será para mí o para nadie".

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