Ingenios
A pesar de las dificultades, 16 emprendedores de la provincia han encontrado en la propia crisis una alternativa a su situación laboral, abriéndose ante ellos nuevas metas y horizontes
Muchos a su alrededor los consideran locos por crear una empresa en los tiempos que corren. No es tarea fácil. No obstante, optimismo y ganas de trabajar es lo que les sobra a los emprendedores que han dado vida a las ideas que se están fomentando y cultivando en el Centro de Apoyo al Desarrollo Empresarial (CADE) de Cádiz.
Estos centros, presentes en toda Andalucía y vinculados a las consejerías de Economía, Innovación y Ciencia y la de Empleo, llevan a cabo el programa Andalucía Emprende, que pretende fomentar la creación y consolidación de empresas y puestos de trabajo. Concretamente, este programa ha ayudado este año a la creación de 768 empresas y 934 empleos en la provincia, a través de los 26 CADE ubicados en distintas localidades (el último, inaugurado ayer en El Puerto). Estos centros ofrecen asesoramiento, formación, tutorización y alojamiento gratuito a aquellos emprendedores que quieren poner en marcha sus proyectos, o bien, a aquellas empresas ya constituidas pero que aún no han comenzado a llevar a cabo su actividad.
Evidentemente, esta ayuda supone un gran alivio para aquellos que comienzan a dar sus primeros pasos. Ese es el caso de los nueve emprendedores que se encuentran actualmente en las instalaciones del CADE en la capital gaditana. Todos ellos coinciden en lo mismo: hace falta un cambio de mentalidad, "y más en los tiempos que corren". Sin embargo, todo depende de cómo se mire, ya que para muchos de ellos la crisis ha supuesto una apertura de fronteras. "La crisis supone descubrir nuevas opciones, ya que cuando ves lo que está pasando, te planteas nuevas metas", explica Joaquín García, un emprendedor creador de la empresa Adomicilio.com.
Todos afirman que la hora de cambiar ha llegado. " Al empresario andaluz le da mucho miedo invertir fuera", comenta Monsef Hamani, creador de la consultoría A-Gadir. Sus declaraciones se complementan con las de Salvador García, un joven diseñador que ha creado la empresa Salvarte: " Ya es hora de que se pierda el miedo y salir fuera. Si tu mercado es sólo local y provincial, cuando viene una época difícil, te caes, pero si tienes también trabajo de fuera, puedes sostenerte".
Y es que, a pesar de que los tachen de inconscientes o incluso les aconsejen que opositen a un puesto de trabajo, estos emprendedores tienen las cosas muy claras, y siguen manteniendo la misma ilusión y las mismas ganas. En el caso de Domingo Cabello, promotor de Acos Ingeniería de Gestión S.L, fue todo mucho más radical, ya que tenía un puesto de trabajo y lo dejó para embarcarse en esta aventura. "Lo que te da fuerzas es el puro inconformismo", indica Domingo. Otros, sin embargo, se atrevieron a dar el paso por no alejarse de su tierra. como por ejemplo Abrahán, Noelia, Rosa María y Pablo, cuatro ingenieros informáticos creadores del aún proyecto Zocolab, que sólo encontraban puestos de trabajo en el extranjero.
Pese a todo, ninguno de estos emprendedores se arrepiente de lo iniciado, ya que pueden ver realizada y conformada " su ilusión", pero siempre con mucho trabajo, esfuerzo y sacrificio. "La gente te dice, pero loco... ¿dónde vas con la que está cayendo? Simplemente es fe, decisión, determinación y confianza en uno mismo", explica Domingo. "Evidentemente no es un camino fácil. Hay que hacer algunos sacrificios, como todo en la vida".
Pero lo verdaderamente interesante son las relaciones laborales y empresariales que surgen en el propio seno del CADE gaditano, ya que muchas ocasiones, los emprendedores trabajan entre ellos, como es el caso de las empresas Salvarte y A-Gadir, que en sus primeros pasos en el mundo empresarial han realizado ya algunos trabajos conjuntos. "La idea consiste en crear unas relaciones tanto laborales como empresariales que ayuden a estas empresas y a la creación de empleo", explica Pablo Celada, director del CADE en Cádiz.
Es obvio que el buen ambiente se deja notar en las instalaciones del CADE en Cádiz, donde tal y como explican los emprendedores, "te aíslas del resto del mundo de fuera y te quedas con el optimismo que se vive aquí". Estas buenas relaciones, en parte, son fruto de las distintas actividades que realiza el CADE, como por ejemplo, los encuentros entre emprendedores que organiza cada cierto tiempo.
No todo es blanco o negro, también tiene matices. Sólo es cuestión de tener imaginación y buenas ideas. " Tengo una buena idea y ganas de trabajar. Me lanzo. Y si no sale bien... bueno, sólo se vive una vez".
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