Provincia de Cádiz

Experimento chiclana

  • Una minidelegación municipal de nueva creación acomete un proyecto de ordenación urbanística de unas dimensiones y complejidades inéditas en toda España

Ataulfo Fernández y Cándida Verdier pasean el viernes por La Petra, donde una acera es legal y la otra ilegal. Ataulfo Fernández y Cándida Verdier pasean el viernes por La Petra, donde una acera es legal y la otra ilegal.

Ataulfo Fernández y Cándida Verdier pasean el viernes por La Petra, donde una acera es legal y la otra ilegal. / román ríos

Una concejal, Cándida Verdier; un arquitecto, Ataulfo Fernández; un experto legal, David Lanza; y una delineante. Esta es la plantilla de la delegación de Diseminado del Ayuntamiento de Chiclana, creada en esta legislatura por el alcalde José María Román. Sólo ellos cuatro y una ordenanza. Su tarea es la siguiente: coser 22 millones de metros cuadrados deshilvanados en el diseminado urbanístico más caótico de toda España, con más de 16.000 viviendas levantadas sin ton ni son. Ellos quieren hacer el milagro: conseguir que 13.500 de estas viviendas se conviertan en legales. Completamente legales. No un parche . Legales e integradas. Cuatro ontra años de desmesura.

¿Cómo se hace esto contando con que hacer una Chiclana relativamente compacta y con servicios dignos no saldrá por menos de 420 millones de euros para el área de gestión básica y otros 270 para los costes de los sistemas generales? "Estamos haciendo algo de una envergadura que no sé yo si en Dubai... Desde luego en España no se ha acometido nada parecido. Inventamos sobre la marcha", explica Ataulfo Fernández, ideólogo de un plan que supondría sacar a Chiclana del cuadro de honor de los municipios más desordenados de Europa.

Ejemplo de desorden: El equipo en pleno de la delegación del Diseminado, que cabe en un coche, enfila la avenida de Diputación. Todo parece correcto, pero, detrás de las fachadas, a los dos lados, no lo es tanto. Todo lo que está ahí detrás es autoconstrucción, es ilegal.No hay ni alcantarillado. .Es el área de Carbonero, una de las dieciséis sobre las que trabaja esta delegación de diseminado, pero un diseminado, en este caso, comido por la trama urbana.

Si continuamos, atravesaremos uno de los huecos sin viviendas donde la electrificación es la rudimentaria, sesentera, de palos de madera y cables colgando, hasta alcanzar una zona de ejecución de uso terciario, es decir, un supermercado, un McDonald's, una gasolinera... Es La Rana Verde. Este es un punto neurálgico. Aquí, hace años, se pudieron ver los efectos de la construcción sin control. Todo se inundó porque las casas taponaron la salida natural de las pluviales hacia la marisma.

En este lugar es donde está pensado construir la estación que bombeará las aguas fecales hacia las depuradoras en el futuro alcantarillado que tendrán que pagar, en parte, los vecinos,pero por un sistema que ha abaratado al máximo los costes. "La media de lo que se pagará estára en torno a los 20.000 euros, dependiendo de las condiciones de cada vivienda. Lo primero que tenemos que hacer es tasar viviendas a sus precios reales Ahí ya recortamos algo. Luego se paga en dos fases. Una primera, que será unos 8.000 o 9.000 euros, será para equipamientos primarios, es decir, luz y agua y los viarios y para la segunda se da un margen de siete años", explica la concejal Verdier, que reconoce que si se ha conseguido abaratar esos costes, que serán de pago obligado, es también porque el diseño de esas nuevas calles asfaltadas será modesto. Es decir, aceras estrechas y carriles no muy amplios. Por ese dinero no se podrán construir bulevares, aunque sí están pensadas zonas verdes acondicionadas para coser los vacíos.

Acudimos a otro lugar que es un ejemplo de la situación extraña del urbanismo chiclanero. Ganamos, tras pasar de una zona asfaltada a un camino de tierra entre árboles, la urbanización La Petra. Es una urbanización legal realizada en su día por promotores privados con todos los permisos. Urbanizaron la zona e incluso construyeron un coqueto parque infantil. Es una isla. Es una urbanización rodeada de casas ilegales. De hecho, caminamos por una calle en la que la acera de la derecha es legal, es una acera, y el lado izquierdo no es acera, es ilegal, aunque hay más casas que en la urbanización.

David Lanza, el asesor legal, sabe que tendrá que lidiar con problemas de lindes, delimitaciones, títulos de propiedad confusos. "Aquí los bancos dieron en su día hipotecas para casas ilegales, las tasaron por un valor infinitamente alto. En algunos cvasos, por los impagos, se tuvieron que quedar con las casas. Los bancos son propietarios de casas ilegales que, al no valer nada, ni conceden hipotecas sobre sus propias casas". A este punto se ha llegado. A este punto llegó la locura.

Se les pregunta a los cuatro que cuándo será realidad esa Chiclana compacta y legal y se encoge de hombros y se sonríen: "¿Quién sabe? Es un experimento".

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