Sierra de cruz y de luna

Benamahoma celebra durante este fin de semana su tradicional fiesta de moros y cristianos

Benamahoma vive su fiesta de Moros y Cristianos
Texto: P.v./ Vídeos: Miguel Ángel González

05 de agosto 2017 - 16:51

Antes era raro quien no tenía un huerto, por eso los de Benamahoma eran los huerteros. Ahora es raro quien no tiene una casa que alquilar en una localidad a la que le sobra fotogenia. Todas ellas están llenas para estos días, cuando Benamahoma celebra el enfrentamiento (por decir) entre moros y cristianos.

El municipio llega a quintuplicar su población (el censo no pasa de los quinientos habitantes) durante estas fiestas y en las localidades cercanas, como El Bosque o Grazalema, también se deja sentir la afluencia de público: "Es una fiesta muy especial, que la gente de aquí siente mucho. Quien la ha visitado alguna vez, suele repetir. De ahí gran parte del éxito", comenta el alcalde, Manuel Tobar.

La puesta en escena, como en otros lugares de tradiciones similares, tiene como protagonista a un santo local: en esta ocasión, es San Antonio de Padua el objeto de secuestro (el sábado, por parte de los moros) y de rescate (el domindo, por parte del bando cristiano). Ayer, los emisarios de la Media Luna tomaron el centro de la ciudad. Hoy, el enfrentamiento con el bando cristiano llevará la acción al nacimiento del río Majaceite, "que, para mí, es la parte más espectacular", apunta el alcalde.

Uno es moro o cristiano por tradición, por familia, más allá de cualquier ideología o vinculación religiosa. O también puede serlo, desde luego, por espíritu de contradicción - "siempre hay algún garbanzo negro"-. Y lo es desde la infancia y siguiendo una tradición que ya lo era antes de ser emblema turísitico: "Ahora todo está controladísimo -indica Tobar-. Pero antes de la guerra la gente cogía las escopetas de verdad. Y yo recuerdo haber trasladado la pólvora en neveras para la playa".

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