INDUSTRIA | buenos resultados de la colaboración público-privada

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  • Navantia acaba la instalación de módulos de la subestación para Iberdrola Altran firma con la Junta el acuerdo para su llegada a la Bahía

A pocos kilómetros de distancia y con muy pocas horas de separación, la Bahía de Cádiz se dio ayer de bruces con su cara buena: la que demuestra que la colaboración público-privada, la de la empresa y la administración, es la mejor forma (si no la única, tal y como está el panorama económico-laboral en la provincia) de que el empleo salga bien parado.

Uno, en Navantia Puerto Real, con la colocación del último elemento exterior de la subestación eléctrica (top side) del proyecto eólico marino Wikinger, para Iberdrola, que abre el camino del astillero público a esta nueva línea de negocio. El otro, la firma del acuerdo de colaboración entre la Junta de Andalucía y la multinacional francesa Altran (suscrito por la mañana en la Delegación del Gobierno andaluz en la capital gaditana), para instalar en Puerto Real su Centro de Innovación en Fabricación Aeroespacial, que creará cerca de 200 empleos y que será el único que tendrá en Andalucía, en estrecha colaboración con Airbus. Una nueva vecina en la Bahía.

La importancia de este último evento llevó al consejero de Empleo, Empresa y Comercio, José Sánchez Maldonado hasta la factoría puertorrealeña de Airbus. Junto a él, el director de esta factoría, Antonio Rueda, y el presidente de Altran en España, José Ramón Magarzo. Sánchez Maldonado admitió que llegaba a Cádiz con un doble objetivo.

De una parte, hablar "de un proyecto ya muy consolidado, el de Airbus en Cádiz". De otra, hablar "de un futuro que se inicia hoy con la firma del convenio marco de colaboración entre IDEA y Altran, que se va a establecer en nuestra tierra". El consejero definió a ese futuro centro tecnológico, que se prevé ocupe una superficie de unos 2.000 metros cuadrados, como "una fábrica de conocimiento".

Explicó que Altran se dedica "a mejorar los procedimientos industriales de sectores estratégicos y, en el caso de Cádiz, se centrarán en la innovación aeroespacial. Pero será transversal, porque ayudará al sector aeronáutico y también a que mejoren sus procesos el conjunto de industria auxiliar y grandes proveedores como Alestis, Aernnova y Aciturri".

Insistió Maldonado en que "habrá un antes y un después en el desarrollo industrial de esta provincia con el establecimiento de Altran y su trabajo con Airbus". Y, en este punto, dio la importancia al "empleo estable y de calidad que va a crear, no es empleo de fluctuaciones del sector servicios. Tenemos que ser capaces de desarrollar el sector industrial si queremos que Andalucía y Cádiz tengan el futuro que se merecen".

Por su parte, en su primera intervención en Cádiz, el presidente de Altran España detalló que "el empleo que se cree variará en función del éxito conjunto de atraer proyectos al Centro de Innovación Tecnológica, pero estimamos que en los próximos tres años estaremos creando entre 150 y 200 puestos de alto valor añadido, gente que estará tecnológicamente muy preparada".

Magarzo dio por buena la alianza a tres bandas (a cuatro, contando con la UCA) y añadió que, "con el compromiso de todos, de Airbus, de la Junta y la UCA, vemos muy factible que este centro se quede pequeño si lo hacemos bien". A partir de ahora, aseguró que en las dos próximas semanas trabajarán "en el plan detallado, en ver los marcos de financiación y ayudas" para, a comienzos de 2016, "empezar a tener elementos concretos, independientemente de que ya estamos trabajando en un proyecto con gente de aquí junto con Airbus".

En la misma línea, el director de Airbus Puerto Real explicó que "tenemos que felicitarnos de que una empresa privada de reconocimiento mundial haya decidido venir a la Bahía a instalar su centro de innovación. Es lo que siempre intenta Airbus, animar a la industria aeronáutica para que, sumando esfuerzos con la Junta, se cree el ecosistema necesario para crear industria y empleo de calidad y de futuro".

El otro evento tenía lugar a primera hora de la mañana, en el astillero de Puerto Real. Allí se colocaba el último elemento externo, el top side de la subestación eléctrica, es decir, la estructura que servirá de helipuerto una vez esté en su destino. Junto al director de Navantia Puerto Real, Pablo López, el director de programa de la subestación Wikinger, Antonio Fernández, explicó que ayer acababa una primera fase que la plantilla del astillero y la industria auxiliar han acabado con éxito en menos de tres meses de trabajo.

A partir de ahora comienza una segunda fase, la de montaje e instalación de equipos, cables (unos 120.000 metros) y tuberías para poder comenzar con las pruebas, que acabarían en febrero o marzo. A partir de ahí, este proyecto seguirá el camino ya marcado por la factoría de Dragados Offhsore, el envío de las estructuras sobre barcaza. Así se hará en el mes de abril, cuando todo lo fabricado por el astillero puertorrealeño parte rumbo al Mar Báltico.

El director de programa detalló que, además, en el astillero siguen trabajando en la otra parte de este proyecto, en la jacket, la estructura tubular que sirve de soporte a la subestación y que va anclada al fondo marino. Antonio Fernández describió esa estructura como "el alma del parque marino", porque "recibe toda la energía que se genera en los aerogeneradores marinos y la envía a tierra a 220.000 voltios". Dijo además que "ha sido un trabajo absolutamente singular porque para Navantia es el primer trabajo de este tipo, se ha abierto un mercado nuevo como el de la eólica marina, con grandes perspectivas y se espera que en los próximos años siga creciendo. Hacer bien este proyecto como lo vamos a hacer nos va a abrir ese futuro".

Y quiso también dar su importancia al trabajo de la mano de obra. Lejos de los comentarios de la falta de formación o de preparación de los operarios gaditanos, Fernández dijo rotundo que "en estos momentos tenemos un índice de industria auxiliar del 85% y están muy preparados. El éxito de este programa es la unión de la colaboración entre Iberdrola, la plantilla de Navantia y, sin duda ninguna, la industria auxiliar de la Bahía. El 95% es de la zona, de altísima calidad y desarrollando un trabajo excepcional con una colaboración que es de justicia destacar. Es la única manera de que proyectos así funcionen bien".

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