Provincia de Cádiz

Absuelto de maltrato tras ser denunciado por su hijo

  • El juez entiende que en este conflicto familiar el agresor era el menor, de 15 años, mientras que el padre actuó en defensa propia

El Juzgado de lo Penal número 1 de Cádiz ha absuelto a J.J.G.S., un hombre denunciado por su hijo menor de edad que lo acusaba de un delito de maltrato doméstico en el ámbito familiar y por el que fiscalía solicitaba un año de prisión. Según consta en la denuncia, ambos se vieron envueltos en un enfrentamiento en el que llegaron a las manos, si bien el juez estima que el progenitor actuó en legítima defensa.

La sentencia recoge que este episodio de violencia familiar tuvo lugar el pasado 15 de enero, día en el que el acusado y su esposa tuvieron una fuerte discusión en su domicilio, algo ya habitual pues, desde al menos septiembre de 2013, los cónyuges mantenían una pésima relación y prácticamente no hacían ningún tipo de vida en común.

Al terminar dicha discusión, el marido se metió en una habitación -donde pasa la mayor parte del tiempo debido a la mala relación con la familia- mientras que ella llamó por teléfono a su hijo de 15 años pidiéndole que volviera a casa. Una vez allí se puso a llorar y a quejarse de la actitud del acusado. Entonces -contempla la sentencia- el joven, enfurecido, se encaró con su padre abalanzándose sobre él, si bien el progenitor lo redujo sujetándole con el brazo la parte trasera del cuello. El menor sufrió daños mínimos que curaron sin necesidad de asistencia.

Para el juez que investigó el caso el procesado actuó en defensa propia, intentado evitar una agresión, y no al contrario. El magistrado fundamentó su postura en que las versiones que ofrecieron tanto la madre como el hijo entraban en contradicciones mientras que la del acusado se mantuvo constante. Apunta también que ante una pareja enfrentada, los hijos tienden a tomar partido por uno de los padres, en este caso la madre.

Por otra parte, el juez subraya que la manera en la que el padre sujetó al menor era la idónea para inmovilizar a una persona y frenar una agresión, no para acometerla. Sujeta a su hijo de manera proporcionada, usando la fuerza con mesura para su propia defensa, concluye.

Este conflicto se enmarca dentro de un complicado proceso de divorcio en el que, de una parte, la mujer ha pedido como medida preventiva el uso de la vivienda familiar en exclusiva (ambos conviven aún bajo el mismo techo); de otra, J.J.G.S. ha denunciado a su todavía esposa por malos tratos psicológicos.

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