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Medvedev propone a Merkel un orden mundial sin la supremacía de EEUU

  • La canciller alemana advierte al presidente ruso que la integridad territorial georgiana "no es negociable" e insta al Kremlin a "restablecer la confianza" en sus relaciones con los países occidentales

El presidente ruso, Dimitri Medvedev, propuso ayer a la canciller alemana, Angela Merkel, la creación de un nuevo sistema financiero, en el que Estados Unidos no ejerza la supremacía. "Los problemas generados por la crisis financiera demuestran que la era del dominio de una sola economía y de una sola divisa ha quedado en el pasado", dijo Medvedev durante un foro político en San Petersburgo.

En opinión del jefe del Kremlin, "para solucionar la crisis actual, generada en considerable medida por el egoísmo financiero, se necesitan medidas colectivas".

Medvedev resaltó que los problemas financieros no deben ser sólo discutidos en el marco del Grupo de los Ocho (G8) países más industrializados, ya que hay que "incluir también a otros grandes países que tienen mucho que decir en el mundo financiero".

El líder ruso instó a todos los países a no "esconderse tras los antiguos esquemas" y criticó al G8 por no "haber frenado las secuelas de la crisis que estallaron en EEUU y se propagaron en cadena a otras economías", apuntó.

Por ello, animó a Merkel a cooperar en la creación de centros financieros alternativos a los existentes, donde las "reglas serían las mismas para todos".

Ambos líderes coincidieron en la necesidad de nuevas normas para los mercados de valores y mecanismos internacionales de gestión de crisis, debido a la gran "interdependencia" económica que existe por la globalización.

En cuanto a la situación en el Cáucaso, la canciller criticó la reacción "desproporcionada" de Rusia en el conflicto bélico con Georgia, aseguró que la integridad territorial de ese país "no es negociable" e instó a Moscú a "restablecer la confianza en sus relaciones con Occidente".

Además abogó por un mayor papel de los observadores internacionales en la zona y por un "diálogo preventivo" para evitar conflictos en zonas como Kosovo, Bosnia o la región separatista moldava de Cisdniester.

Por otra parte, Medvedev volvió a poner ayer sobre la mesa su iniciativa de un acuerdo de seguridad europeo, que no se solaparía con las estructuras ya existentes. "Los acontecimientos en el Cáucaso demostraron que el actual sistema de seguridad global no es capaz de prevenir aventuras militares y debemos hacer lo posible para crear una moderna y fiable arquitectura de seguridad para el futuro", apuntó.

Además, ambos líderes apoyaron el proyecto del Gasoducto de Europa del Norte (NEGP) que debería comenzar a bombear gas a partir de 2010.

"Necesitamos este proyecto. Es importante no sólo para Alemania, sino para muchos otros países europeos", dijo Merkel.

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