Un mal año para la calle Larga

La que debía ser una de las principales arterias comerciales de la ciudad languidece con el continuo cierre de tiendas Los responsables de los negocios lamentan el abandono del centro

El antiguo escaparate de la tienda de modas Celop, que lleva ya cerrada algunos meses.
El antiguo escaparate de la tienda de modas Celop, que lleva ya cerrada algunos meses.
Teresa Almendros El Puerto

04 de enero 2013 - 01:00

La calle Larga languidece. La que debía ser una de las principales arterias comerciales del centro de la ciudad ya empezó mal el año 2012 con el cierre de varios comercios (algunos de ellos con gran solera y tradición) por diversos motivos como la jubilación de sus propietarios o simplemente, por la falta de actividad, lo que las hacía insostenibles desde el punto de vista económico.

Ahora, con la llegada de 2013, la situación no es mejor que hace doce meses y al cierre de la tienda de ropa Celop (una de las pocas franquicias que funcionaban en el centro de la ciudad) habrá que unir en próximas fechas los de otras tiendas de ropa como la ubicada junto a la plaza Peral, que anuncia su cierre para mediados de enero, con apenas unos meses de actividad. También la tienda que hace esquina con la calle Palacios está de liquidación, como anuncian los grandes carteles con descuentos que sirven de reclamo para tratar de acabar con la mercancía existente aprovechando el tirón de estas fechas.

Los pocos comerciantes que aún quedan al pie del cañón en esta céntrica calle añoran tiempos mejores y lamentan el bajón experimentado en la actividad comercial de la zona.

Una de las propietarias de comercios consultadas cree que el enorme retraso que arrastra la puesta en funcionamiento del edificio de la plaza de Peral puede ser uno de los motivos que han venido a devaluar la zona, en la que la actividad se ha visto reducida prácticamente al horario administrativo. Otra de las dependientas de una tienda de ropa apuntaba que la falta de potenciales clientes se debe a que "no hay nada que llame la atención para bajar al centro, ni siquiera ponen ya el belén que instalaban en la plaza de Peral y el alumbrado navideño lo han encendido muy tarde", se quejaba, al tiempo que añadía que tratar de sacar adelante un negocio es "luchar contra corriente porque el centro no tiene vida".

Los aparcamientos de pago también son otro de los motivos que los comerciantes de la zona consideran que han influido en la menor presencia de público, algo que aseguran haber notado desde la progresiva eliminación de plazas de aparcamiento gratuitas.

Caminar por la calle Larga desde la plaza de Peral hacia la calle La Palma supone toparse con un sinfín de escaparates vacíos y de locales en alquiler. Algunas voces achacan precisamente al elevado precio que piden sus propietarios buena parte de la culpa de la escasez de comercios abiertos, ya que según dicen "hay gente que prefiere tener los locales cerrados antes que bajarles el precio que piden por ellos". A pesar de los esfuerzos municipales y del Centro Comercial Abierto (CCA) invertidos en campañas de todo tipo, lo cierto es que de momento el comercio del centro sigue sin levantar cabeza y los locales vacíos siguen proliferando.

Los potenciales clientes consultados también creen que parte de la culpa la tiene el propio sector, que no ha sabido adaptar sus horarios a las demandas actuales, sobre todo cuando la oferta de los centros comerciales cada vez tiende más a la apertura en horarios continuados y días festivos. "Es algo que nosotros no nos podemos permitir", dice una de las responsables de un comercio de la calle Larga, y añade que al estar sola al frente del negocio le resulta imposible abrir a mediodía o dedicarle más horas a su negocio.

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