El Puerto

Le embargan su casa y pide 200 euros a cada concejal para recuperarla y evitar la subasta

  • Jerónimo Rosado busca ganar tiempo y asegura que devolverá el dinero a todos los donantes

Jerónimo Rosado, en el solar en el que trabaja como aparcacoches. Jerónimo Rosado, en el solar en el que trabaja como aparcacoches.

Jerónimo Rosado, en el solar en el que trabaja como aparcacoches. / Andrés Mora

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En plena campaña electoral estamos más que acostumbrados a que los políticos pidan a la ciudadanía: un voto por aquí, un poco de confianza por allá... Pero, ¿qué pasaría si se diese el caso contrario? Esto mismo es lo que ha hecho Jerónimo Rosado, el conocido aparcacoches que habitualmente se sitúa en el descampado trasero de la Iglesia Mayor. En este caso Jerónimo, ni corto ni perezoso, ha acudido personalmente a las sedes locales de todos los partidos político y le ha pedido a cada concejal que le presten 200 euros para evitar perder definitivamente su casa. Parece ser -según él mismo cuenta-, que en su día Jerónimo abrió un negocio a medias con un socio,  pecando de exceso de confianza, lo que finalmente le ha llevado a encontrarse en esta situación donde la Seguridad Social le reclama un importe de 6.600 euros. De no ser abonados, su vivienda será subastada el próximo 10 de abril. Emulando a la gran Lola Flores cuando tuvo sus contratiempos con Hacienda, Jerónimo ha tenido la genial idea de pedirle a cada político del Pleno Municipal. Pero él, a diferencia de La Faraona, asegura que va ir devolviéndolo “poco a poco”. “A día de hoy yo vivo con mi madre, y pasamos con su pensión. Lo único que pido es poder pagar poquito a poco, porque yo no tengo 6.000 euros de un día para otro. No me niego a pagar, yo sólo pido tiempo”, explica este personaje popular, muy querido por los portuenses, ya que colabora con distintas asociaciones y realiza donaciones a distintas ONG’s locales (entre ellas La Vicuña).

Y por muy descabellada que parezca la idea, todo encaja perfectamente ya que 25 concejales, a razón de 200 euros, dan un total de 5.000 euros. En cuanto a los mil euros restantes, no hay problema, ya que otro benefactor ha prometido que si Jerónimo consigue recaudar la mayor parte de la cuantía, él le dará el dinero que falta. En este punto cualquier ayuda es buena, aunque sí hay que dejar claro que, en caso de llevarse a cabo la subasta, Jerónimo no se quedaría en la calle. “Yo viviría con mi madre, pero no quiero que me quiten algo que es mío”.

Por el momento, parece que sus peticiones no han caído en saco roto, ya que hay una persona anónima que le ha hecho una transferencia a su cuenta bancaria por el importe que él le ha pedido a los políticos. Ya lo dice el refrán: el que no llora, no mama.

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