Tribuna Libre

Maniobras orquestales en la oscuridad

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No me estoy refiriendo al famoso grupo musical de los 80-90, sino al lamentable espectáculo acontecido la pasada semana en torno a David de la Encina, alcalde electo de la ciudad.

Para comenzar y dejar muy claros los hechos, David de la Encina nunca pidió cobrar sin trabajar, simplemente pidió una flexibilidad en su horario laboral, así de claro y contundente, a pesar del empeño de algunos de confundir a la opinión pública con el consabido y falso mensaje de que David cobró sin trabajar. Mensaje al que todavía se agarran muchos, con el único ánimo de intentar justificar lo que no tiene justificación posible y que no es otra cosa que socavar y atacar la imagen del actual alcalde. El propio David se ha encargado de demostrar su falsedad, con documentos claros y precisos que avalan su dedicación y su honradez.

Por otra parte, tampoco entiendo que por un hecho aislado haya que poner en tela de juicio una labor desarrollada con honestidad a lo largo de estos cuatro últimos años, donde sin lugar a dudas la ciudad ha comenzado su despegue, para algunos demasiado lento, pero despegue al fin y al cabo, tras muchos años de letargo cuyas razones son del dominio público.

Una vez aclarado esto, aquí van algunas reflexiones sobre las posturas de sus rivales políticos que de una manera u otra han manifestado sus opiniones, todas ellas legítimas, exactamente igual que las que desarrollo a continuación.

Me ha llamado mucho la atención el silencio de Germán Beardo, cabeza de lista del PP. Su silencio quizás sea debido a que no interesa que se aireen los sucios asuntos que han salpicado últimamente a su persona (se ha publicado la posible apropiación indebida de fondos del partido), todas ellas realizadas por el propio ex secretario local del PP, a la que se han sumado otros destacados militantes, sin que su anunciada querella contra el informante se haya producido y el siempre sabio refranero español dice que “el que calla otorga”. (sic)

Y no hablemos de los egos personales de su lista de posibles concejales, donde han existido duras luchas internas por el puesto de salida entre algunos de ellos. También habría que recordarle a otros de sus candidatos a concejal, sobre todo a los que se les atribuyen responsabilidades directas en la gestión de sectores estratégicos, que lo primero que deberían hacer es poner orden legal en sus negocios y cumplir con las normas con las que sí cumplen a los que dicen van a representar. Y para terminar esta primera reflexión recordarle al señor Beardo aquella famosa e histórica frase de que “Roma no paga traidores”, ya sabe usted por dónde voy ¿verdad?

La postura de IU, pues que quieren ustedes que les diga, que está absolutamente fuera de lugar y de sentido y si no fuese porque las elecciones están a la vuelta de la esquina no habrían hecho absolutamente nada.

Le recuerdo a IU aquella bíblica frase de “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra” y ahí me quedo. Aunque también hay que dejarle a IU una cosa muy clara. Ellos, su formación, han liderado con David de la Encina cuatro años de legislatura en la que algo se ha avanzado y un hecho aislado no puede tirar por tierra toda una labor que indudablemente ha tenido sus periodos de luces y sombras.Lo de Ciudadanos en El Puerto es de traca, y por tanto no voy a dedicarle muchas líneas, simplemente señalar que no se puede hacer tan mal como lo han hecho a lo largo de esta legislatura, de presumiblemente tenerlo todo para haber obtenido un magnífico resultado electoral, han pasado a una situación que raya lo patético. Simplemente con el nombramiento de su candidato/a en tiempo y forma hubieran estado en la pugna, y no que hasta la fecha toda su labor legislativa la dejan en manos de su representante municipal que desde hace muchos años está más que amortizada.

La semana pasada estuve en Cádiz, en la presentación del último libro de Alfonso Guerra, y al finalizar la misma me quedó un sentimiento de añoranza sobre los grandes políticos de aquellos años, tanto de un color como de otro y contrasté un hecho, y este era que muy pocos políticos en la actualidad se parecen o están a la altura de aquellos. Pues bien, si tengo que contrastar un hecho, este es que David de la Encina es el único político de El Puerto que se les parece.

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