Fran Romero, candidato de AxSí a la Alcaldía en San Fernando “Hace falta un alcalde sin ataduras, no otro correveidile”

  • Apela a la confianza de aquellos isleños que ahora andan "huérfanos de candidato", a los que le pide que no se dejen engañar por las "grandes marcas"

Fran Romero responde al cuestionario. / ROMÁN RÍOS

Es la segunda vez que se presenta como cabeza de lista en las elecciones municipales, pero ahora lo hace con otras siglas, las de AxSí. ¿Qué tiene de nuevo este andalucismo?

En primer lugar, un capital humano muy interesante. Tocaba reinventar el andalucismo, por eso se crea AxSí. Y Lolo Picardo lidera su implantación en San Fernando. Evidentemente, teníamos muchas cosas en común y compartíamos ideales. Tan solo el nombre de Andalucía por Sí, que se toma del escudo, es ya para mí toda una declaración de intenciones con la que me siento perfectamente identificado.

Y del viejo, ¿qué conserva?

En San Fernando, como en otras ciudades, confluye en AxSí gente nueva con otra que ya estaba en el andalucismo. Y se da una combinación interesante: la de la experiencia en la gestión con unas caras nuevas, con esa ilusión de la gente que se acerca por primera vez a la política. Lolo Picardo es un claro ejemplo: una persona de dilatada trayectoria, todo un profesional de la hostelería, reconocido en el mundo de la cultura, del flamenco, del turismo...

Ha gobernado tanto con el PSOE como con el PP, ¿volvería a hacerlo?

Afronto las elecciones para ganarlas, para tener la mayoría suficiente como para gobernar en solitario. Esa es mi aspiración. Luego, después del 26-M, veremos qué tipo de gobierno puede constituirse a partir de la decisión que hayan tomado los isleños.

Pero no parece que sea época de mayorías...

No. Y por eso en esta época debe primar el diálogo, el consenso y el pacto, que durante años ha tenido connotaciones peyorativas... Eso hay que olvidarlo. El pacto es diálogo, es consenso, es democracia. Y estamos obligados –porque esta ciudad hay que sacarla adelante– a entendernos.

Ha sido el concejal de limpieza, que es uno de los temas más criticados tanto por los políticos como por los ciudadanos. 

Soy plenamente consciente de la necesidad de mejorar en limpieza y recogida selectiva. Por eso estoy orgulloso de haber liderado, por una parte, el nuevo contrato de parques y jardines, que ya se está notando en la ciudad; y por otra, la posibilidad de contar con un nuevo servicio de limpieza. Me hubiera gustado que hubiese sido una realidad antes pero los tiempos administrativos son así y lo importante es que este contrato ya está adjudicado y que en meses los isleños van a percibir esa mejora: más personal, más medios materiales, más baldeo, más recogida selectiva... Es una realidad.

¿Diría que el tranvía es un proyecto andalucista?

El tranvía es un proyecto que compartimos en su momento varias formaciones políticas con responsabilidades en distintas administraciones. Y desde Ayuntamiento –y es algo que sigo defendiendo– nos parecía un proyecto positivo: la calle Real se nos moría. Creo que la semipeatonalización es lo mejor que le ha pasado en los últimos años. Los isleños somos callerealistas, nos gusta pasear por la calle Real, y la semipeatonalización ha tenido un efecto muy positivo al recuperar este espacio para la ciudad. Pero es verdad que el tranvía ha sido un proyecto que se ha ejecutado de la manera más nefasta posible por parte de la Junta de Andalucía. Debería haber estado circulando en 2011. Ha habido retrasos, incumplimiento de obras complementarias, parcheos constantes...

Los andalucistas han insistido especialmente en la liberación de los 1,3 kilómetros de playa que siguen siendo militares. ¿Cree que es posible?

Es posible en tanto que La Isla no tenía playa y un alcalde andalucista, que fue Antonio Moreno, consiguió que se le quitara el candado. Y otro alcalde, también andalucista, Manolo de Bernardo, logró luego que se ampliara para contar con la playa que disfrutamos hoy. Nunca le ha ido mejor a esta ciudad que cuando ha tenido a un alcalde andalucista al frente –libre de servilismos, jerarquías y disciplinas partidistas de Sevilla y Madrid– y ha luchado y ha reivindicado con la ciudad a su lado. Es posible y será uno de mis grandes compromisos como alcalde: reivindicar y no parar de llamar a la puerta de las administraciones responsables para conseguir liberar esos 1,3 kilómetros, reubicar el campo de tiro dentro del acuartelamiento y ganar playa y espacio paralelo a la playa para carril bici, aparcamientos... Es uno de los retos. Hoy en día es in concebible que haya un campo de tiro en medio del Parque Natural y a escasos metros de la playa. Es injusto para la ciudad.

¿Es más fácil que conseguir la desafectación de parte del acuartelamiento de Camposoto?

Así lo creo, pero tampoco renuncio a lo otro. Y si soy alcalde voy a liderar todo un movimiento social, ciudadano, para luchar por ello. Cuanto más Armada, mejor para San Fernando. Pero en Camposoto hay un millón y medio de metros cuadrados, que la ciudad necesita y que puede compaginarse con las unidades de Tierra que allí están.

El próximo domingo hay que votar, ¿qué le diría a los isleños?

Que me den la oportunidad de ser un alcalde de guardia, durante las 24 horas y los siete días de la semana. Conozco perfectamente a los isleños y a la ciudad, cada calle y cada barrio. Y esta ciudad necesita recuperar la ilusión que un día tuvo y que perdió. San Fernando tiene muchas posibilidades pero necesita de un alcalde valiente y reivindicativo, al mismo tiempo que dialogante. Un alcalde que esté libre de ataduras, diferente a los correveidiles sumisos de Sevilla, Madrid o Barcelona. Por eso pido a esos isleños sensatos, a esos votantes de Cs, de PP o de PSOE que ahora están huérfanos de candidato –en el caso de Cs porque no la conocen de nada, en el del PP porque lo conocen demasiado y, en el caso del PSOE, por las razones que sean– que confíen en mí, porque lidero un equipo de isleños comprometidos al cien por cien y no tengo otra ambición política más allá que ser alcalde de San Fernando: me voy a dejar la piel por esta ciudad y por su familias. Pido a los isleños que no se dejen confundir por las grandes marcas, por esos grandes partidos que llegan con la foto de sus líderes nacionales. Ahora eligen a su alcalde entre los candidatos que aquí y ahora se presentan: Ni Albert Rivera, ni Pablo Iglesias, ni Sánchez o Casadovan a venir a solucionar sus problemas.

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