innovación

Un huerto para niños urbanitas

  • Una emprendedora cordobesa lanza al mercado jardines con plantas aromáticas y con miniverduras para cultivar en casa En unos meses, ha vendido 3.000 unidades

Una empresa cordobesa ha lanzado al mercado pequeños huertos para cultivar en casa que van camino de causar furor en las próximas Navidades. Impulsada por la joven emprendedora Lola Burón y bautizada como Gastrojardín, esta enseña echó a andar hace apenas seis meses apoyada en una idea innovadora: no tener que comprar la tierra, las semillas y los utensilios de siembra por separado, sino encontrarlo todo en un mismo paquete práctico para pisos con poco espacio.

La firma arrancó con un solo producto, un kit de plantas aromáticas dirigido a adultos cocinillas, pero a finales del pasado mes de septiembre, Burón decidió introducir una nueva gama orientada a los pequeños de la casa. "Mucha gente nos comentaba el éxito que estaba teniendo el huerto entre sus niños y pensamos que sería una buena idea lanzar un producto específico para ellos como alternativa a tanto móvil, PDA y ordenador", explica la impulsora de Gastrojardín, licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos.

De sus huertos aromáticos, bautizados con el mismo nombre que la empresa, Gastrojardín, ya han vendido más de 2.000 unidades. "Son plantas que se usan a la hora de cocinar; las hortalizas las descartamos porque requerían de un kit más grande para desarrollarse", indica Burón. Lo que buscaban, en definitiva, era que el usuario tuviera en su cocina perejil, albahaca, tomillo, orégano, mejorana, cebollino o cilantro fresco y recién cortado.

Mi Primer Huerto es su apuesta más reciente, pero en sólo dos meses en el mercado ya ha colocado en torno a 1.000 unidades. Se trata de cajitas decoradas con dibujos infantiles que contienen semillas de rabanitos, zanahorias, acelgas baby y albahaca. "Son cuatro especies que no tardan mucho en germinar, por lo que los niños ven recompensado pronto su esfuerzo", asegura Burón. "Está ideado para pequeños a partir de cinco años, para que trabajen en familia, conozcan el origen de las plantas e incluso sean más propensos a comer verduras", añade.

Lola Burón empezó a gestar este proyecto casi al mismo tiempo que a su bebé. Embarazada y en el paro, empezó a darle vueltas a la idea hasta que se atrevió a lanzarse a principios de este año. "Vi que había una demanda al alza de huertos urbanos, pero que faltaban soluciones versátiles y con una clara apuesta por el diseño", recuerda. Y fue ahí donde encontró su nicho de negocio, en el desarrollo de productos originales y divertidos, adaptados a las reducidas dimensiones de los pisos.

Apoyada por su marido, que tiene un pequeño porcentaje en la empresa, por sus padres, ambos funcionarios que no dudaron en animar a su hija a apostar por su sueño, y alentada por la experiencia de su hermano, que fundó una empresa de éxito fulgurante en el área de la gestión de redes sociales, Lola se lanzó a la piscina. Con una inversión inicial de 3.000 euros y alguna ayuda pública del Ayuntamiento de Córdoba, Gastrojardín se hizo realidad y, hoy por hoy, dado el crecimiento que está experimentando, tiene nuevas necesidades de espacio.

De hecho, la empresa está en plena mudanza. Su nuevo destino es una nave en el vivero de empresas del Imdeec (Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo de Córdoba), puesto que el lugar en el que ha estado hasta ahora, y que era compartido, se les ha quedado pequeño. "Para dar respuesta a la fuerte demanda a la que estamos asistiendo, teníamos que realizar grandes compras de material y, de un día para otro, nos hemos visto con un montón de palés almacenados que nos obligaban a contar con un espacio propio", se enorgullece Burón.

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