inversiones El potencial del vecino del sur

Un gran desconocido llamado Marruecos

  • Andalucía es la segunda región que más exporta al mercado marroquí · El mayor freno a la inversión es el desconocimiento

Más de año y medio después de la celebración de Expo Andalucía en Casablanca, una faraónica feria con la que la Junta trataba de mostrar la oferta exportadora de la comunidad al vecino del sur -era la primera visita al extranjero de José Antonio Griñán-, Marruecos vuelve a protagonizar los esfuerzos de nuestra administración. Málaga acogió hasta ayer la celebración del encuentro Andalucía-Marruecos: Somos vecinos, ¡hagamos negocio! con objeto de seguir insuflando fuerza a las ventas e inversiones en un mercado exterior que sigue generando tantas expectativas como desconfianza entre nuestros empresarios y que, por próximo, está obligado a jugar un papel importante en los próximos años. En total 153 empresas de la comunidad y 73 marroquíes se dieron cita. Los sectores representados fueron el turismo y la promoción inmobiliaria, industria del mueble, las energías renovables y el medio ambiente -gestión del agua-, el agroalimentario y la industria auxiliar de la agricultura así como los de la logística y el transporte.

El mercado marroquí ha salido bien parado de la Primavera Árabe que, sin embargo, ha afectado con virulencia a Túnez, Egipto o Libia, donde la actividad económica ha caído acusadamente. Las reformas políticas emprendidas por el monarca marroquí en las últimas semanas -aprobación de una nueva Carta Magna que refuerza los poderes del Parlamento y el Ejecutivo- han logrado contener la presión social. El camino hacia las reformas económicas -tras la firma a finales de 2008 del Estatuto Avanzado entre la UE y Marruecos- y la convergencia de los dos mercados parece irreversible. Marruecos, sin embargo, sigue siendo víctima de una administración que sufre niveles altos de corrupción y de la inseguridad jurídica, lo que actúa como freno frecuente a las pequeñas y medianas empresas de la comunidad.

No obstante, los bajos costes laborales del país y la proximidad geográfica -lo que redunda en un ahorro en el transporte- constituyen dos atractivos indudables. Además, la oferta de Marruecos es, en gran parte, complementaria con la andaluza: una población joven, expansión urbana, necesidad de modernización agrícola, sector turístico en desarrollo y apuesta por las energías verdes.

Andalucía es la segunda comunidad que más exporta a Marruecos: el valor de la ventas aumentó en 2010 un 12,1%, hasta alcanzar los 582 millones de euros [las ventas en 2004 llegaban a 284 millones]. No así el número de sociedades exportadoras, que cayó entre 2009 y 2010 de las 6.407 a las 3770 (la inmensa mayoría de materias primas, productos industriales y bienes de equipo). Ante el estancamiento del mercado doméstico y los límites de los comunitarios -Francia, Portugal o Alemania-, no pocos empresarios andaluces se lanzaron, cuando la crisis apretaba, a intentar la aventura magrebí. Del éxito de la empresa tiene gran culpa el trabajo de Extenda, que llevó a cabo 68 acciones de promoción en Marruecos que atrajeron a 138 empresas logrando la implantación de 21 sociedades. Además, en lo que va de año, la cifra de empresas que tomaron contacto con este mercado de la mano de la Agencia ya alcanza la del pasado ejercicio: 134. El éxito de una empresa en un mercado difícil aunque cercano como Marruecos depende de diversos factores: uno de ellos, decisivo, el del desconocimiento mutuo. Encuentros como el de Málaga de esta semana tiene el fin de tratar de superarlo.

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