Así no, pequeño Bizcochín
Doña Cuaresma
No paran. Cuando no tienen recursos, que es casi siempre, tienen que recurrir a temas de la Santa Madre Iglesia o derivados. Anoche me defraudó ‘Bizcochín’. Yo, que por el solo hecho de ser sevillano ya le atribuía ese señorío y saber estar hispalense, y que daba por hecho que era un buen cofrade, me llevé un gran chasco. Parodiar a los saeteros, esos hombres que con tan buen gusto elevan al cielo las oraciones cantadas, es de mediocres. Quizás subyace esa impotencia del pequeño Bizcochito de no poder cantar como El Sacri o Juan de Mairena. Eso será. La envidia de ser un chirigotero más, aguardentoso como tantos de esta ciudad otrora fina y señorial, y no poder lucirse en un palco frente a La Campana al paso de la Esperanza Macarena o del Gran Poder. Se habrá hecho carnavalero por no poder destacar en su tierra como capilla. Ante la imposibilidad de cantar o de escribir un pregón, optó por engordar, desde su pueblo, aún más el número de agrupaciones que cada año manchan el Falla. Desde aquí te lo digo: en tu tierra no va a gustar lo que has sacado. Los que allí sigan a la Semana Santa Madre yMaestra no deben aplaudir estas mofas sacrílegas. Y si lo hacen, es que ya se han vuelto toscos, burdos e irreflexivos como los gaditanos. Y de eso tenemos aquí ya para dar y regalar.
También te puede interesar
Lo último
