Los niños, a estudiar

Doña Cuaresma

08 de febrero 2026 - 08:10

LOS pobres niños de un lado para otro. Ahora sí, ahora no, ahora a lo mejor. Cambiándoles las sesiones y el Ayuntamiento avisando tarde, que ya le vale a Brunito y a la del abrigo rosa, Miss Arropía. Chiquillos y chiquillas metidos y metidas (¿han visto mi lenguaje igualitario?) en berenjenales por las ansias de gloria de autores, padres y madres, en lugar de estar estudiando o en clases particulares. O en las parroquias, en grupos de fe o limpiando plata de enseres procesionales. Pobres infantes sufriendo cuatro meses de ensayo y atacados escuchando los fallos del jurado. Repitiendo los mismos defectos que los carnavaleros adultos. A ver si un juez interviene y reconduce esto. Esos niños tienen que educarse alejados de esos locales de ensayo, de esa jerga cateta y ordinaria de ‘pishas’ y ‘shoshos’ (Dios mío, nunca pensé que escribiría estas palabras), de esas ansias de premios... 38 agrupaciones infantiles han salido este año. ¡38! Paren ya esta locura. Niños y niñas (estoy que me salgo) no deben memorizar cuplés, pues eso no les reportará beneficios intelectuales o espirituales. Que se aprendan poesías de Fray Luis de León, San Juan de la Cruz o Santa Teresa de Jesús. Versos de Pemán o Sánchez Dragó. Solo así se convertirán en ciudadanos de orden, pulcros y castos, serios y maduros. Que el Carnaval no trae nada bueno, pero no se enteran. ¡Ay, si me hicieran caso!

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