Antonio Álvarez 'Bizcocho': "No se nos hace un favor cuando la afición, por defendernos, ataca a otros compañeros"
El carnavalero de San José de la Rinconada ha hecho historia en el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de Cádiz consiguiendo que una agrupación de Sevilla conquiste la modalidad de chirigota
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Con un teléfono que “echa humo” de mensajes y llamadas, “dando los últimos retoques al pregón del Carnaval 2026 de Sanlúcar de Barrameda”, y “loco” por regresar a Cádiz para volver a cantar en sus calles. Así encontramos tras el primer fin de semana de la fiesta gaditana a Antonio Álvarez 'Bizcocho', un chirigotero que ha hecho historia en el Carnaval de Cádiz tras cumplir el hito de conquistar la modalidad de chirigota del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de Cádiz con una formación de Sevilla.
El autor de ‘Ssshhhhh!!!’ se siente pleno, pero ya pensando en que el año que viene “más”; sobrepasado de cariño, pero con la “inconsciencia” todavía de quien no se cree que, “como me dijeron hacen unos días”, “ha roto el peaje de cristal”; y deseoso de seguir disfrutando de la fiesta de la que se enamoró y la que le ha “cambiado la vida” para siempre. El carnavalero de San José de la Rinconada nos lo cuenta.
Pregunta.–¿Cómo se vive un Carnaval con un primer premio de chirigota en el bolsillo?
Respuesta.–Pues se vive de la forma intensa, aunque nosotros somos de vivir cada Carnaval siempre muy intensamente, pero, claro, este tiene un componente especial. Mucha gente dándonos cariño y felicitándonos, algo que no habíamos nunca experimentado y es súper bonito, la gente súper agradecida y nosotros, también, súper agradecidos a todo el mundo que nos ha llevado en volandas.
P.–¿Dónde y cómo vivieron el fallo?
R.–El fallo lo vimos en el colegio de la Salle Viña. Estuvimos en un aula con la familia y los amigos y es que se pasó súper rápido. Tampoco lo celebramos mucho porque le idea era estar descansados porque sabíamos que la calle iba a ser intensa al día siguiente. Así que lo escuchamos, nos abrazamos, lloramos un poquito y a dormir.
P.–Cuando empezó con el proceso de creación de ‘Ssshhhhh!!!’, ¿se le pasó en algún momento que podría hacer historia?
R.–No, pero es que nunca me había plateado eso, igual que con el tema de la competencia, yo me mido mucho con nosotros mismos, me comparo con nuestra propia agrupación otros años y tenemos ese nivel de exigencia de superarnos y, sobre todo, de que lo que hacemos sea algo divertido y que después le guste a la gente y que sea interactivo. Es que, ¿sabes?, cuando preparamos una chirigota, realmente, nosotros pensamos incluso más en la calle que en el propio Concurso. Pero, bueno, sí que este año veíamos que las letras estaban llegando, que nos gustaba lo que teníamos, lo que pasa es que yo soy un poco inconsciente y mientras estamos preparando la agrupación estamos metidos en el bucle sin pensar más nada, sólo si estamos mejor o peor que el año anterior. Además, en el Concurso hay muchísimas chirigotas buenas, es imposible que se te pase por la cabeza.
P.–¿Se ha sentido bien tratado históricamente en el Concurso?
R.–Sí, yo creo que siempre hemos sido conscientes de cómo son las cosas y de que es muy difícil estar ahí arriba, en una Final. Somos muchos los que estamos, ahí, peleando. Así que, más o menos, he estado de acuerdo con casi todos los fallos, creo que nos han dado nuestro sitio.
P.–Voy a ser más clara, ¿el DNI pesa?
R.–¿El DNI pesa...? Pues, ya te digo, que yo normalmente me he sentido bien tratado porque hemos estado siempre en el pelotón de las que están arriba. Pero es verdad que, al final, el Carnaval es de Cádiz y la gente que lo hace y lo gestiona pues es de Cádiz y, en Cádiz, no sólo gusta nuestro estilo de chirigota, sino que gustan también otros estilos, más clásicos u otro tipo de humor, o una chirigota más localista... Y es normal que las apoyen o las valoren más. Nosotros, por nuestra parte, hemos contado muchas veces con el apoyo de la gente de fuera, pero este año precisamentesí hemos sentido que teníamos ese apoyo de Cádiz y que habíamos llegado a gente que, a lo mejor, otros años no habíamos llegado. Por eso creo que otros años, quizás, no hemos llegado a la Final, porque no le gustábamos a todo el mundo, así de claro.
P.–¿Por qué se enamora del Carnaval de Cádiz? ¿Hubo algún detonante?
R.–Porque siempre he sido músico y una persona con ese toque de que le sacaba chiste a todo. Entonces, cuando muy pequeño conocí el Carnaval me di cuenta de que eso aunaba ingenio, música, tradición, folclore... Cosas que me gustan a mí mucho.Me gusta vivir todas las fiestas de aquí de Andalucía, disfruto con todo. Y, además, desde muy chico escribía, siempre me ha hecho feliz escribir. Simplemente, hacer Carnaval era algo que me pedía el cuerpo.
P.–¿Y se pensó mucho dar el salto al Falla?
R.–No, nosotros siempre hemos sido muy inconscientes (ríe). Empezamos a hacer concursos en La Rinconada y por aquí por diversión y ya cuando pensamos que estábamos preparados pues tiramos para Cádiz. A ver, esta chirigota ya iba antes, yo con ellos la primera vez fue en 2007, que fui de guitarra, pero yo todavía no era autor, eso fue ya en 2009, con ‘Un mal día lo tiene cualquiera’. Antes, en 2006, había ido con una comparsa de caja. Pero, como te digo, ya como autor siempre sentí que el Carnaval de Cádiz era libertad y que había sitio para todo el mundo. Evidentemente nos sentíamos unos desconocidos, incluso, incluso pasando a cuartos, nunca pensábamos que nadie nos estuviera echando cuenta y seguíamos haciendo ese Carnaval de grupo de amigos y, como te decía, siempre muy enfocados a la calle.
P.–Mejor momento carnavalero, y no me vale el de este año
R.–Pues el de Manuel (‘No te vayas todavía’), que me cambió la vida. Pero también te digo que el primer pase a cuartos de final en 2010 también lo vivimos como si fuese un sueño, nos hartamos de llorar.
P.–¿En qué sentido le cambió la vida?
R.–En lo que te decía de echarnos cuenta, del apoyo. En el momento en que la gente te echa un poquito más de cuenta, y dicen, oye, pues estos chavales están haciendo bien las cosas. Ese cambio de percepción de la gente para mí y para la chirigota fue muy importante.
P.–¿Y el peor momento? Y no me diga que no ha tenido...
R.–Bueno, a ver... Lo de ‘Gente con chispa’ fue un chasco porque noté una mala intención manifiesta. Pero también el año que nos quedamos en cuartos con ‘No te quemes todavía’, después de Manué. Y no por quedarnos en la fase de cuartos, sino por todo lo que pasó después. Cuando la gente en el Teatro empezó a corear dónde está el Bizcocho antes de que cantara el Sheriff. Yo no me lo tomé nadie bien porque se creó una mala sensación entre compañeros, algo feo. Y aunque la afición lo hiciera para apoyarme, a mí no me gustó porque había ahí un compañero cantando y se podía sentir mal.
P.–¿No cree que las aficiones tan pasionales puede que, a veces, perjudiquen más que beneficien a las agrupaciones?
R.–Claro, a mí no me gusta nada, por ejemplo, cuando tras un fallo la gente pone en las redes, pues yo metía a tal agrupación y sacaban a tal. No lo veo necesario, pon, si quieres, a tu preferida pero no tienes por qué sacar a nadie. También me da mucho coraje cuando por la calle viene alguien, mira que somos de Sevilla, ah, pues muy bien, como si fueras de Zamora, no voy a hacer más grupo por eso. No sé si me explico... Es que la afición radical a mí no me gusta. No me gusta la gente radical en el Carnaval ni en ningún ámbito de la vida. De hecho, no creo que se nos haga un favor cuando por defendernos se ataca a otros compañeros.
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