Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
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Rafael Nadal, primer cabeza de serie, mostró su mejor versión desde que comenzó el US Open y, con un claro triunfo ante Alexandr Dolgopolov, al que derrotó por 6-2, 6-4 y 6-1, consiguió el pase a los cuartos de final.
El balear, de 31 años y que disputa su decimotercer Abierto de Estados Unidos -el cuál ha conquistado en dos ocasiones-, consiguió por séptima vez estar en los cuartos de final, la primera desde 2013, cuando ganó su segundo título después de conseguir también el trofeo en la edición de 2010.
El tenista de Manacor, que se enfrentó por novena vez en su carrera a Dolgopolov, de 28 años y número 64 del ranking ATP, logró batirlo por séptima vez, mejorando además a 49-10 la marca que tiene en sus participaciones en el último Grand Slam de la temporada.
El actual campeón del Roland Garros, título que levantó por décima vez, venía de perder el primer set en sus dos anteriores partidos, el primero frente a Taro Daniel, y el segundo, ante Leonardo Mayer. Pero ayer exhibió su mejor tenis desde el inicio y apenas necesitó 31 minutos para ganar la primera manga.
Nadal no dejó ninguna duda: había llegado a la pista Arthur Ashe muy concentrado. Así lo demostró con sucesivos golpes perfectos desde el fondo de la pista. Además, dominó a su rival en todas las facetas de juego, encarrilando su pase a cuartos sin invertir más tiempo del estrictamente necesario.
Tener en su poder la primera manga le dio a Nadal la confianza y el convencimiento de que su tenis iba a más, que la recuperación que ya había mostrado en el partido frente a Mayer era una realidad y que su andadura en el US Open le deparaba, al menos, una alegría más.
Tan patente fue, que en el segundo set, por mucho que Dolgopolov intentó poner más oposición y consiguió llevar el marcador hasta el empate a cuatro juegos, Nadal, sólido con su resto, hizo el break que necesitaba en el noveno juego para, poco después, sentenciar en el décimo.
El tercer set fue un paseo para el balear, que arrolló a Dolgopolov con un parcial de 4-0. No hubo ningún tipo de respuesta por parte del tenista ucraniano, al que las fuerzas y, sobre todo, los ánimos empezaban a fallar. Un vendaval llamado Nadal tenía la culpa.
En apenas una hora y 41 minutos de partido, el número uno del mundo consiguió una victoria que le da la tranquilidad de mantenerse como gran favorito en la lucha por el título, además de no sufrir ningún desgaste físico extra. Todo sea por guardar energías en su camino hacia semifinales, en las que, si se cumplen los pronósticos, tendrá como rival a Roger Federer.
Las estadísticas tampoco dejaron ninguna duda de la superioridad de Nadal, que logró cuatro aces, con un par de dobles faltas, pero hizo seis breaks en 13 oportunidades y no cedió nunca su saque.
El balear logró también 23 golpes ganadores y cometió 11 errores no forzados, por 25 y 39, respectivamente, de Dolgopolov, que colocó siete aces y cometió dos dobles faltas.
Nadal también estuvo brillante en las subidas a la red. En las siete veces que lo hizo, cinco fueron tantos que cayeron de su lado, mientras que su rival lo hizo 14 veces y logró superarlo sólo en siete.
El próximo rival del español será el joven Andrey Rublev (19 años), que sorprendió a David Goffin, al que venció por 7-5, 7-6 (5) y 6-3.
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