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Una herida con 50 puntos

  • Sellado El 'submarino amarillo' certifica el descenso pese a cumplir en Carranza ante el equipo soriano Revés La mayoría de resultados no acompañan y el club 'celebrará' el Centenario en Segunda División B

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Lo que aquí comienza es la crónica de una muerte anunciada. El Cádiz certificó ayer su regreso a Segunda División B dos temporadas después tras no verse favorecido por los resultados de sus rivales directos en la última jornada de Liga. Los pupilos de Víctor Espárrago cumplieron en el Ramón de Carranza imponiéndose con cierta solvencia a un Numancia que desde el pitido inicial demostró que no se jugaba nada en el partido, pero el triunfo no bastó. Como el más típico de los gaditanos, el equipo amarillo dejó la salvación para última hora y sus pies quedaron en las manos de unos terceros que no fallaron en sus respectivas finales. Tan desatado quedó el futuro amarillo como atados dejaron sus duelos definitivos clubes como Albacete, Huesca, Rayo Vallecano, Las Palmas o Salamanca.

Una herida con 50 puntos. De nada sirvió llegar a la cifra que tradicionalmente otorga la permanencia y los cadistas se unen a Levante y Ferrol como excepciones que han dicho adiós a la categoría de plata, desde que la división tiene 22 equipos y la victoria vale tres puntos, prometiéndoselas felices con medio centenar de puntuaciones en su casillero. No llegó pues la sorpresa más deseada y el club amarillo celebrará la temporada que viene su particular Centenario en Segunda División B; lejos del fútbol profesional y con la principal grada, la de Tribuna, por los suelos.

Lo que ocurrió sobre el verde del Ramón de Carranza no tuvo mayor historia. Las historias más interesantes siempre se han contado a través de la radio y ayer se volvieron a narrar por las ondas unas cuantas más, pero con más énfasis en los desenlaces que en las tramas. El Cádiz tenía que ganar sí o sí. Y lo hizo. De hecho, muy pronto quedó encarrilado el partido para los intereses de los cadistas, que se marcharon al descanso con tres goles a favor -obras de Tristán, López Silva y Ogbeche- y ninguno en contra. Pero el equipo de la Tacita de Plata no dependía de sí mismo y la radio fue poniendo los puntos sobre las íes hasta que al final llegó el final más esperado y menos deseado.

Víctor Espárrago sorprendió a propios y a extraños dejando fuera del equipo a Abraham, que se había mostrado durante la semana ilusionado por aportar su granito de arena contra el Numancia pese a las fracturas en dos dedos de su mano izquierda que le hicieron pasar por el quirófano tras el choque contra la Real Sociedad. El catalán se quedó fuera del equipo y fuera de la lista de convocados. Su lugar en el doble pivote, junto a Andrés Fleurquin, lo ocupó Carlos Caballero, que volvía a sentirse futbolista por enésima vez y dejaba la banda izquierda a López Silva, el mejor del partido en lo que a aportaciones se refiere.

Por lo demás, cero novedades. El entrenador uruguayo volvió a depositar su confianza en los mismos hombres en los que se ha venido apoyando en las últimas jornadas y entre los elegidos sólo un cambio llamó la atención: Jonathan Ramis se vestía de corto y dejaba en la grada al argentino Víctor Ormazábal, una exigencia de Javi Gracia que esta campaña ha sido sinónimo de gran decepción. Y no ha sido la única.

Ogbeche y Tristán compartieron el ataque y justo en la línea de meta de la competición el nigeriano adelantó a Enrique, al hacer su novena diana, en la tabla de goleadores de la plantilla... un dato que da para pensar un día entero.

El pichichi amarillo anotó el tercero de la tarde y el sevillano el primero y el cuarto, este último convirtiendo una pena máxima cometida sobre López Silva tras una gran internada del onubense por la banda izquierda.

Para la segunda parte, Álvaro Silva tomó las riendas del centro de la defensa junto a De la Cuesta tras sustituir a Dani Fragoso. El jiennense desapareció del mapa con la llegada de Víctor Espárrago y ayer no tuvo tiempo para acoplarse de nuevo a la zaga y sí para hacer un penalti que transformaría Mikel Álvaro. Antes, Diego Tristán había anotado el cuarto gol del Cádiz desde los once metros y el visitante Nandi había cortado diferencias con un buen remate de cabeza ante el que poco pudo hacer Dani Miguélez, que desde que relevó a Kiko Casilla en la portería ha cumplido con creces y no querrá ver cortada una vez más su proyección tras un punto y final liguero.

La radio no transmitía noticias positivas y el gozo quedaba en un pozo... en el de la Segunda División B. Los jugadores cadistas parecían que habían jugado con auriculares en sus oídos y se impusieron con la ley del mínimo esfuerzo a un rival que no quería más prima que la playa.

Hubo quien no celebró ninguno de los cuatro goles locales. Y es que no era el día para ser optimista ni pesimista; sino simplemente realista.

Árbitro: Amoedo Chas (gallego). Auxiliado en las bandas por Pérez Muiño y Doval Taín (gallegos).

Goles 1-0 (27') Diego Tristán. Centro de López Silva desde la izquierda y remate del ariete de La Algaba de cabeza en el primer palo. 2-0 (34') López Silva. Buen lanzamiento de balón del extremo onubense que se cuela por la escuadra, sorprendiendo al meta visitante, Jesús. 3-0 (44') Ogbeche. El nigeriano anota a placer en el área aprovechando un rechace tras una buena internada de Raúl López por la izquierda. 4-0 (50') Diego Tristán. El sevillano transforma una pena máxima cometida sobre López Silva tras una buena internada del onubense. 4-1 (56') Nandi. El central del equipo numantino remata de cabeza a la red en el primer palo un buen centro desde la banda izquierda. 4-2 (70') Mikel Álvaro. El dorsal número 14 del Numancia transforma una pena máxima cometida por Álvaro Silva sobre Víctor Andrés en una jugada de contraataque.

Incidencias: Encuentro de la última jornada (42ª) en Segunda División disputado en el Ramón de Carranza ante unos 12.000 espectadores en las gradas.

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